Agencia Kanaria de Noticias 5-8-04

La lucha por el petróleo y el gas
en las costas afrikanas

Marruecos ha tenido y tiene muy claros sus derechos de territorio. En noviembre de 2001 concedió «licencias de reconocimiento» en aguas de la costa del Sahara Occidental a las petroleras estadounidense Kerr Macgee, y a la francesa Total Fina Elf. Ante las protestas elevadas a las Naciones Unidas, el departamento jurídico del organismo internacional respondió que Rabat no tiene ningún derecho a otorgar licencias de explotación en caso de que ambas empresas encuentren petróleo o gas.

En las aguas canarias, la disputa también fue importante. El gobierno de José María Aznar de entonces había propuesto a Marruecos llegar a un entendimiento sobre la delimitación de aguas territoriales en el Archipiélago. Según el entonces embajador de españa en Rabat, Fernando Arias Salgado, el régimen alaui no aceptó siquiera hablar del tema. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, el 21 de diciembre de 2001, el Gobierno español otorgó nueve concesiones a REPSOL, lo que provocó una durísima reacción por parte marroquí y fue, según algunos analistas, el preludio de la ocupación marroquí de Perejil y la crisis subsiguiente.

El embajador Abdesslam Baraka fue retirado de Madrid «sin explicaciones» dos meses antes cuando ya Rabat intuía la decisión española. En una nota diplomática entregada al embajador Arias Salgado, Marruecos calificó este hecho de «inamistoso e inaceptable», invitando insistentemente a españa a suspender «su aplicación». Lo que no fue óbice para que paralelamente, el ministerio de Minas marroquí otorgara sendas licencias de exploración a compañías extranjeras para realizar estudios y sondeos en aguas cercanas a Kanaria.