Luis Morera, apoteósico, en Telde

La Casa de la Cultura de Telde ha tenido a bien obsequiar a los amantes de la buena música con un magnífico recital: Luis Morera y su último trabajo, Por dentro. El acto tuvo lugar el sábado 12 de enero en la ciudad de los faycanes y el público asistente vibró con la voz más peculiar que tenemos en el Archipiélago canario.

Resaltar, antes de nada, el esfuerzo que está realizando la Casa de la Cultura de Telde a favor de los artistas canarios. Un amplio abanico de actividades que abarca desde exposiciones de pintura, pasando por conciertos de música, obras de teatro y diversos aspectos relacionados con las raíces canarias. Sin ir más lejos, a finales del pasado año y a beneficio de Yrichen tuvo lugar un evento musical al que puso colofón El Colorao y la colaboración de Mariví Cabo, que hicieron las delicias del numerosísimo público que colaboró en tan digna causa.

La actuación de Luis Morera, caldera en plena ebullición, fue mágica. Todo un alarde de facultades guturales y fonéticas, con unos registros difíciles de igualar y harto complicados de imitar. La cualidad innata que posee Luis Morera le ha servido para consolidarse como una de las mejores voces, me atrevería a decir, de habla hispana. Y, como muestra, incluye en su último trabajo una canción, Habana, dedicada a las gentes y lugares de un hermoso país: Cuba (sin especulación alguna de política).

En plena madurez de su carrera artística, Luis Morera afronta un nuevo reto (sueño que ha visto cumplido el que esto escribe), el de cantar en solitario. Con la serenidad de la experiencia y las condiciones que le son propias ha seleccionado una docena de temas y con su sello personal ha logrado impregnarlos de un matiz que suenan como si acabaran de ser editados.

Con este trabajo, Luis Morera ha evocado su pasado y con una mirada retrospectiva nos ha dibujado todo aquello que le marcó en sus años más jóvenes, aquellos aspectos que han dejado honda huella en su vida. El resultado queda plasmado en un recital sencillo, pero lleno de sentimientos. En el escenario estuvo arropado, y de qué manera, por tres pedazos de músicos: un pianista, un batería-percusionista y un violonchelista que dieron color a un espectáculo de muchos kilates. Las canciones se iban sucediendo con ritmo de jazz, de blues, de samba, de bolero, eso sí, con el particular estilo y arreglos de un enamorado de algo que goza de un lenguaje universal: la música.

El rasgo más característico de Luis Morera es su desgarradora voz, lastimera quizá, quejumbrosa, pero poderosa y vibrante. El don que le ofrece su garganta produce en el que le escucha una sensación inenarrable. Con registros prodigiosos llega a conseguir tal variedad de matices que sus notas forman el más bello arco iris.

Después de tantos años en la brecha, por fin, se ha decidido a caminar en solitario y la recompensa no se ha hecho esperar. Con una garganta como la suya y con la misma ilusión que cuando empezaba, su voz es pura música. Que cunda el ejemplo de la Concejalía de Cultura de Telde y tengamos más iniciativas de esta índole en bien de las raíces y tradiciones de nuestro Archipiélago.

Javier Burón Monis

Las Palmas de Gran Canaria