¿Por qué Madrid apoya a CC?

Juan Jesús Ayala

Hay acontecimientos que se soportan durante años y que aparentemente pueden obedecer a trazos y pinceladas, que bien pudieran considerarse componentes de un cuadro donde resalta la buena amistad y un sin fin de registros en beneficio del artista que pinta el cuadro y de aquellos que posan para él. Pero si quitamos las apariencias y profundizamos rasgando todos los velos posibles de la sospecha, nos encontraremos con alguna que otra paradoja que no encaja, que se escapa de las apariencias y que obedece a una determinada lógica que nos pone en pista del sentido de las cuestiones.

Y viene esto a cuento porque si se detiene alguien un momento en analizar los motivos de los apoyos reiterados de Madrid, del gobierno central, antes del PP y ahora del PSOE a CC, no teniendo aritméticamente necesidad de esta agrupación para gobernar, nos podremos dar cuenta que obedece a un fundamento que nos parece importante para poder comprender cómo es posible que esto ocurra. O sea que el PP con mayoría absoluta en la pasada legislatura, le propicie la formación de grupo en el Congreso de los Diputados y ahora el PSOE que cuenta con el apoyo decidido de IU y Esquerra Republicana de Cataluña, haga lo mismo y además facilitándole grupo en el Senado.

¿,Es tal vez por la fuerza y por la voz altisonante de CC en Madrid? No. Esa fuerza no existe, su cuerpo padece astenia. ¿,Y la voz? Tampoco. Está mas afónica que nunca. Y la influencia que pueda tener está perdida en lontananza. No es necesaria su colaboración para ningún tipo de proyecto político congruente, y menos aun para encarrilar cuestiones pendientes y de futuro para el gobierno, en este caso, del PSOE. Eso está claro. Los numeros cantan y están ahí para poner en evidencia que sin CC el gobierno central puede hacer y deshacer lo que le plazca.

Entonces ¿dónde está el quid? Es fácil dar con él. Veamos, actualmente en el estado español, existe un problema de dificil solución, cual es el que plantean los nacionalismos consecuentes y con fuerza como el PNV y Esquema Republicana, que pregonizan la modificación de sus respectivos estatutos donde las exigencias que plasman son ciertamente comprometidas, porque intentan modificar en cierta manera la organización política del mapa territorial español, Toque va a poner en jaque al gobierno del PSOE y donde las negociaciones que se vayan a tener serán difíciles y no se sabe como van a terminar. Deseamos que bien. Con esto pretendo decir que dentro del estado hay dos "zonas calientes", Cataluña y Euskadi. Pero no cabe la menor duda, que no son las únicas ya que dada la lejanía, la peculiaridad territorial e histórica y la cercanía al continente africano con todo lo que este puede acarrear de incertidumbre y de conflictos, Canarias es por mera definición tan problemática o más que las anteriores citadas. De ahí que si en las Islas surgiera un nacionalismo con gran apoyo popular y con políticas decididas que hablen de autodeterminación y de co-soberanía daría un nuevo quebradero de cabeza a Madrid. Por eso, a los gobiernos centrales les viene de perilla el colchón que les ofrece el descafeinado y camuflado nacionalismo de CC y además, dándole significado de "nacionalistas" ya que de esa manera se logra que las exigencias de Canarias y sus razones históricas duerman en ese colchón de plumas hasta no se sabe cuanto tiempo, dejando en la cuneta sentimientos y deseos de una tierra que debe caminar con paso diferente al que ahora tiene.

Y no es que CC se empavone porque sus negociaciones en Madrid sean arduas y tenaces y tenga verdaderos estrategas en liza. Se las suben en bandeja desde allá. Desde Madrid se les contenta y estimula para que continúen ejerciendo su función y estimular el pedigüeñismo como valor nacionalista en alza.

Esta situación les vendrá de maravillas a los gobiernos centrales y muy bien también para el grupo de CC en el Congreso y en el Senado, pero para Canarias esto será fatal, ya que después de los maridajes con el PP durante ocho años, la incertidumbre no se ha despejado y el futuro es cada vez más incierto de unas Islas que navegan no se sabe hacia donde, guiados por timoneles que van contra corriente y sin meter el diente a cuestiones que cada día que pasa son más candentes y preocupantes. ¿Para qué enumerarlas? Ellas están en la memoria de todos.