El Pentágono releva a una general por el maltrato de prisioneros en Irak
El coste sangriento de la guerra de Irak cala cada vez más profundamente en Estados Unidos, donde, además, acaban de contemplarse, con repulsa y espanto las fotografías de las torturas y abusos cometidos contra prisioneros iraquís por soldados estadounidenses en la siniestra prisión de Abú Gharib, tristemente célebre desde los tiempos de Sadam Husein. La mujer de EEUU con mayor rango en Irak, la general Janis Karpinski, responsable de la prisión, fue relevada de sus funciones a finales de enero después de que seis militares fueran acusados de maltratar a detenidos en esta cárcel. La noticia echa más leña a la creciente hoguera de críticas contra el presidente de EEUU, George Bush, por la guerra.
Escribe Mercedes Hervás
en El Periódico que las autoridades militares anunciaron que tomarán medidas
severas contra los culpables de los abusos a civiles. Intentando limitar el alcance de los
malos tratos, el general Mark Kimmit, subjefe de operaciones de la
coalición ocupante en Irak, dijo: "Francamente, todos estamos muy
decepcionados por las acciones de unos pocos".
A pesar de que los medios de comunicación estadounidenses censuran los estragos del
conflicto iraquí para minimizar su impacto, la escalada de violencia en el país árabe
lamina el cerrado apoyo a la invasión que Bush cosechó inicialmente en el país. Ahora,
sólo el 32% de los estadounidenses piensa que había que emprender una acción militar
inmediata contra Sadam Husein y el 47% opina que la guerra fue lo
apropiado, según un sondeo publicado por el The New York Times y de la
cadena de televisión CBS
EL PEOR MES
Desde que lanzó la invasión unilateral,
el 20 de marzo del año pasado, el apoyo a Bush no había nunca tan bajo.
Siete de cada 10 estadounidenses le respaldaban cuando lanzó la ofensiva militar.
La drástica pérdida de apoyo a la guerra es consecuencia de los 136 soldados caídos
sólo este mes, el más sangriento de toda la guerra, que supera incluso a las 109 bajas
sufridas por EEUU durante la guerra. Paralelamente, ha descendido también el respaldo a
la gestión global del presidente, que ahora se sitúa en el 46%, el punto más bajo en
todo su mandato, lo que supone una grave advertencia cara a sus posibilidades de
reelección en noviembre.
Las fotografías de las torturas a prisioneros iraquís mostradas el miércoles por la
cadena de televisión CBS tampoco ayudarán a Bush. "Estamos
aterrados", declaró a la CBS el general Mark Kimmit,
jefe adjunto de las operaciones en Irak.
CONSEJO DE GUERRA
Las fotografías, tomadas por soldados, muestran las humillaciones y abusos a que fueron sometidos presos iraquís en noviembre y diciembre del 2003, según el Pentágono. Además del relevo de la general Karpinski, que está siendo interrogada, otros 17 militares fueron suspendidos y 6 de ellos afrontarán un consejo de guerra por crueldad, maltrato, asalto y actos indecentes contra los presos.
Algunos fueron forzados a simular que mantenían relaciones sexuales, otros tenían cables eléctricos conectados a sus genitales. Uno de los reos aparece de pie encima de un caja, con la cabeza tapada y las manos atadas, y se le dice que si cae quedará electrocutado. Otra de las fotografías muestra un perro atacando a un preso, mientras que en otra aparece una pirámide de iraquís desnudos, con las cabezas cubiertas por capuchones. Uno de ellos tiene incluso un insulto escrito inglés en el cuerpo. Las imágenes fueron descubiertas hace algunas semanas.
LA JUSTIFICACIÓN
Diversos medios de comunicación informaron en EEUU del contenido de las fotos, pero éstas no aparecieron en los principales diarios o cadenas de televisión. Sólo fueron mostradas por la CBS, que entrevistó a uno de los soldados pendientes de juicio, el sargento Chip Frederik, quien envió un correo electrónico a su familia con esta frase: "Con nuestra manera de tratarlos, ayudamos a que hablen".