MANIFIESTO PATRIOTA ANTICOLONIAL

TRAFICANTES MEDIOS DE INFORMACION: BURGUESES PROMOTORES PARA LA CONFUSIÓN

Antonio Javier Gómez Jiménez

La burguesía que se amamanta en Canarias de la cada vez más explotada clase trabajadora (jóvenes de origen humilde, mujeres trabajadoras, desocupados, inmigrantes explotados) posee, usa y disfruta en los medios de incomunicación de una vulgar democracia teatral hecha a su medida, en la cual sólo cabe la defensa hipócrita de sus intereses de clase, clase burguesa.

Los "trabajadores" del periodismo, licenciados o tertulianos de la falsedad (funcionarios de la telebasura, de la radioliturguia, o de la plumasucia), detrás de una permanente pose de paz, neutralidad y amor al prójimo, ocultan la reproducción de la mentira cotidiana. Además, pretenden hacerse pasar por objetivos, pero corno diría el célebre político italiano Antonio Gramsci: "son un monopolio de la cháchara, de cerebros estrechos y mezquinos, que sólo por su posición dogmática consiguen mantener un lugar". ¡Condenados espíritus enanos!

Recientemente la barata editorial de uno de esos lugares para la fácil cháchara dogmatizadora del borreguismo, denunciaba comportamientos públicos como los que expresa este u otros manifiestos. Nosotros, al contrario, sólo hemos denunciado la desigualdad económica que padece la canaria clase trabajadora en un sistema capitalista que nos pretende abocar al ocaso humano para privilegio de las familias burguesas de siempre en nuestra patria.

Sin embargo, bien harían los depravados de la información confusa en analizar los comportamientos privados, que por todos son conocidos y por todos ocultados, sobre todos por los medios de desinformación, traficantes de palabras y promotores de la confusión. ¡Cómplices de los traidores de la patria y de esos especuladores al servicio de las fuerzas represoras colonialistas!

No podernos permitir el cauce normal de estos hechos. Seguiremos elevando acciones concretas de protesta, aunque sigan confundiéndolas a modo de censura.

Superaremos las actuaciones aceptadas como naturales y comunes (robo, engaño, estafa a la verdad en falsa democracia). Para ello avisamos que incitaremos siempre a la rebelión popular. También recordamos que no hay huelga de hambre de la que pueda nadie burlarse, tal y como esa canalla coalición canaria ha hecho recientemente.

Seguiremos instalando la protesta entre todos, para enfrentar a la clase trabajadora contra la ociosa clase burguesa y su podrido cisterna social. La calle es nuestro territorio frente a los políticos y las políticas de salón acomodados que pretenden imponer la voluntad de unos pocos a todos fomentando la sumisión en el corazón y el intelecto de la clase trabajadora.

Generar este clima de lucha es la regla a instalar como convivencia cotidiana.

Para la independencia, sólo un día; paca lo demás, la historia es nuestra.