
Se descalifican, se acusan y se insultan públicamente el uno al otro. En eso, ambos tienen razón. Aún así, defienden los dos la misma causa antipopular, política y económica. Es por eso que, después de todo, se estrechan amistosamente la mano.
¿Qué tiene que ver Canarias con estos personajes, cuyos "rostros" se exhiben por todo nuestro Archipiélago?
¡El problema de Canarias es de descolonización; sin chanchullos ni componendas!