Marruecos, tan cerca
Juan Jesús Ayala
Antes se decia y ahora lamentablemente se comprueba, que "de Berbería a Tuineje se va y viene en el mismo día". Y la geografía manda más que la cultura. La cultura es lo que define y caracteriza pero cuando se hacen reivindicaciones a veces es desde posiciones puramente de pertenencia territorial. No es la historia ni sus leyes desdibujadas lo que prima, y en en el caso de Canarias y Marruecos se sabe que la monarquía no para de alegar que la plataforma continental marroquí sostiene a1 territorio del Archipiélago canario. Y no hay quien se lo quite de la cabeza. Ni a los marroquíes y menos a Mohamed VI que sigue recreándose en el mapa del Gran Magreb donde la Islas tienen su sitio.
Sobre lo acaecido en Madrid el 11-M mantengo la teoría de que si bien existe, es evidente, un terrorismo islámico internacional por las venganzas que la historia tenía aparcadas en contra de los cruzados, este fue calculado y localizado en contra de España. Y la sospecha se agranda por el malentendido histórico que existe con Marruecos y que los islámicos radicales e iluminados pusieron en práctica trágicamente. ¿Acaso entre los terroristas no abundan los de procedencia marroquí? ¿Casualidad? Puede ser. Pero no dejemos en el olvido que el colonialismo español entró a saco en ese país mucho antes del Protectorado con los africanistas comandados por el general Franco, que mantuvo con Marruecos una guerra sin cuartel que costó miles de vidas sólo con el fin de defender la decadencia colonizadora en el norte de África de un imperio ya desmoronado. Luego vino la guerra de Ifni, La Marcha Verde, las promesas en favor de la flota pesquera canaria para que faenara en el banco sahariano y, ya ven, desde hace tiempo ni flota ni nada que se le parezca. Y lo más reciente, el episodio de Perejil, donde se dejó en ridículo a Marruecos por la gloriosa Marina de guerra española.
Esperemos que Zapatero, que ha hablado con el monarca alauí sobre inmigración y terrorismo, haya llegado a algún acuerdo; pero teniendo presente que los acuerdos con Marruecos en materia internacional y hasta nacional se han quedado muchos en papel mojado. Por lo que no perdamos de vista que Marruecos está resentido y pretende lo que cree le pertenece. Por eso, nos parece de muy mal gusto cuando desde las Islas se toma a cachondeo y como mera anécdota las reivindicaciones alauitas, lo que da la impresión como si esto no fuera con nosotros. Y si no se toman en serio estas pretensiones y se afronta con contundencia por parte del Gobierno autónomo, que parece dormir una siesta de siglos, y por el Gobierno central podremos tener a la vuelta de la esquina un buen lío montado a nuestro alrededor. Esperemos equivocarnos.
Seguir tomando lo de Marruecos con Canarias como un tema más de tertulia y para pasar el rato nos parece una frivolidad estúpida y, sobre todo, una gravísima falta de responsabilidad por los que tienen el deber de dejar las cosas bien claritas. Pero a tiempo. Pasado mañana puede ser tarde.