Delimitación del Campo Nacional Canario
Nación y Estado
Francisco Javier GonzálezMe había comprometido a desarrollar algunas cuestiones como forma de abrir un debate sobre el desarrollo y los objetivos del nacionalismo canario y nuestras vías a la independencia. El primero era sobre la clarificación de los espacios políticos en nuestra patria mediante la "Delimitación del Campo Nacional Canario". Al irlo a desarrollar me ha parecido coherente hacer una introducción conceptual sobre "Nación y Estado" para poder precisar los análisis posteriores y las propuestas que de ellos se deriven.
A estas alturas no voy a descubrir nada al respecto, pero dada la diversidad de puntos de vista sobre este tema y el indudable contenido ideológico de los mismos me parece necesario clarificar cuales son los que pretendo utilizar, conceptos que invito a los compañeros que no los compartan a que los contrasten con los suyos. Los que yo expongo salen de las notas que hace años tomé para la preparación del VII Congreso del FREPIC-AWAÑAK por lo que en realidad habría que actualizarlos, pero al tratarse de notas introductorias los dejo tal como los elaboré en su día y así los reproduzco.
NACIÓN
procede etimológicamente de la "natio" latina y es ese concepto de "nacimiento" el que determina las dos vías que, en la Baja Edad Media, define a los integrantes de la que podríamos denominar como "nación antigua". Se nace en un lugar y de unos padres, por lo que, predominando una u otra condición, tenemos los orígenes del "ius solis" si la condición de "nacional" la adscribimos al lugar de nacimiento o del "ius sanguinis" si el predominio es de la filiación, aunque ambos criterios no son forzosamente contrapuestos. Incluso se complementan en conceptos como "tierra de los ancestros" o "tierra de los padres" que va a originar la primera idea de patria.Los conceptos de adscripción individuo/nación basados en el "ius solis" , que predominaron por ejemplo en la formación nacional de Francia, Inglaterra etc, o en el "ius sangunis", que caracterizaron los de Alemania, Suiza etc, válidos para los Estados feudales, tenían una excesiva rigidez jurídica y no eran compatibles con el desarrollo creciente de las sociedades y sus formas de relación, por lo que a medida que estas evolucionan lo hace también el concepto de "nación".
Las nuevas relaciones de producción ligadas a la economía mercantil que se desarrolla en las "Ciudades-Repúblicas" italianas y croatas (Ragusa), sobre las que teoriza Maquiavelo en el S. XVI, al disociar las funciones del Estado de las personas que ejercen el poder van a ser las precursoras del cambio del estado feudal al "Estado Moderno" como forma jurídico-política de administrar territorios y poblaciones. Este "Estado Moderno", que nace pues cuando el órden político trasciende a las personas de los gobernantes, tiene una estructura básica de cuatro elementos: población, territorio, poder y gobierno.
Desde el momento en que el Estado es el detentador "legal" de la fuerza que conlleva el poder, va a ser el desarrollo de ese Estado el que intente configurar a la Nación acorde a sus intereses, dando orígen al denominado "Estado-Nación" a fines del XVIII, que se desarrollará plenamente en el XIX y XX. El interesado intento de los "Estados-Nación" va a ser confundir ambos conceptos de Nación y Estado, definiendo a la Nación en función del Estado, realidades diferentes que conviene diferenciar. De todas formas y al ser el Estado una realidad jurídico-política que, además, posee la fuerza, el poder y el gobierno, es lógico que la teoría que a él se refiere está mucho más desarrollada que la de la Nación, entidad más compleja que la del estado.
Aunque los primeros "Estados modernos" sean las citadas repúblicas urbanas italianas no pasaron en realidad de ser ciudades mercantiles. Los grandes estados del occidente europeo se constituyen sobre y a partir de la organización feudal ampliada. Las monarquías europeas van a unificar bajo un mismo poder a diferentes estados feudales para constituir los primeros Estados modernos verdaderamente estructurados como tales, buscando el control y potenciación de sus mercados y como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción.
En el caso del Estado Español es con los Reyes Católicos con los que da el salto del feudalismo a la modernidad, sujetando bajo un poder único a los diferentes estados feudales que lo conformaron e iniciando su expansión fuera de los territorios de los antiguos feudos. Precisamente la conquista y colonización de Canarias es el primer paso de esa expansión extraeuropea que extenderá al Estado Español por los cinco continentes. Ahora bien, ni la organización feudal tenía "carácter nacional" por si misma ni, consecuentemente, la nueva organización estatal moderna fundada sobre aquella anterior y la añadida de los territorios ulteriormente colonizados por el Estado Español, podían tener ese "carácter nacional" que no nace de la nada ni nace de la actuación del poder. En muchos casos los antiguos estados de organización feudal (Euzkadi, Catalunya, Galizia....) y todo el imperio colonial evolucionaron con su propio carácter nacional, por lo que "España" es simplemente una entelequia mediante la cual un estado plurinacional que si tiene una existencia real (el Estado Español) trata de convertirse en "Estado-Nación" oprimiendo a las Naciones que lo constituyen y, para ello, como detentador de la fuerza y del poder aparejados al aparato de estado lo pone en juego para definir una supuesta Nación Española inexistente en función de lo que solo es el Estado Español,
Antes de continuar el desarrollo conceptual del "Estado" y del "Estado-Nación" he creido conveniente hacer una aproximación metodológica al concepto de NACIÓN teniendo en cuenta algunas de las muy diversas aportaciones desde también muy diversas posiciones ideológicas pero con el objetivo de que sea válida para el caso que nos interesa: la NACIÓN CANARIA.
Las dificultades de una definición conceptual de "NACIÓN" son tan grandes como compleja es la realidad de la entidad que tratamos de definir, determinada por múltiples elementos antropológicos, sociales, culturales, etc que configuran un tipo de sociedad global con manifestaciones políticas y económicas que le son propias. A esa dificultad de partida hay que añadir la ya mentada de la voluntad de los Estados-Nación ya constituidos y, en muchos casos, poderosos y con suficientes medios, para definir a la nación a partir de la realidad estatal ya establecida, ninguneando a cualquier comunidad que social y/o culturalmente se aparte de su autodefinición como producto del estado. Por todo ello carecemos de una definición científica de Nación y las aproximaciones existentes estan basadas en tipos específicos de naciones y respondena la expresión política de una ideología determinada.
A pesar de ello la Nación no está determinada por una entidad jurídico-administrativa como es el Estado, como tampoco es el producto de un período histórico concreto, irreversible e irrepetible. Es un producto sopcial dinámico en el que intervienen todos los complejos y variados elem,entos que constituyen cualquier sociedad que evoluciona constantemente y su definición, por lo tanto, es tan dinámica y compleja como la sociedad de la que emana.
Aunque lo que intento definir, por supuesto desde mi óptica que tampoco es inocente, es la NACIÓN CANARIA, su nacimiento, su desarrollo, su situación actual y sus perspectivas de futuro, para poder llevarlo a cabo con cierta coherencia creo necesario empezar por un repaso somero a la evolución del concepto "nación" y sus variantes actuales más fundamentales.
Como ya indique nación procede del "natio" latino y este del verbo "nasci" = nacer. Originalmente se aplicaba a un grupo de población nacida en el mismo lugar con lo que se ve que, desde el principio de su evolución semántica, el significado de "nación" va unido a los individuos de un grupo o comunidad y relacionada con el lugar de nacimiento. De esa vibalencia decíamos surgirá "ius sanguinis" y el "ius solis". En la Baja Edad Media y aún mucho después las "naciones" eran los grupos de estudiantes procedentes de un mismo país o región y, por extensión, cualquier grupo homogéneo de un mismo pais. Así las crónicas medievales nos dicen que "Almería fue tomada a los moros por la nación asturiana" en referencia al cuerpo de tropa procedente de Asturias que tomo por asalto las murallas almerienses. En la terminología cristiana primigenia se usa para designar a los gentiles -"gens" "gente"- nacidos fuera de la polis, de la "ciudad cristiana" (Civitas Dei) y por ello paganos e incultos que constiruían las "Adversus nationes".También con estricto significado de "nacimiento" encontramos en el español del medioevo la expresión "nación" y desde entonces llega hasta hoy en muchos lugares hispanohablantes arcaizantes (ser ciego "de nación" = ciego "de nacimiento")
Con "nación" también se designaba en la Edad media a grupos autónomos bien definidos independientemente de su lugar de nacimiento como gremios o corporaciones . Así nos encontramos con la "nación de los alfareros" la de los cordeleros o la de los poetas (concepto que en castellano llega hasta Lope), pero vemos que en todo caso la asociación es la misma "comunidad" específica y determinada o "nacimiento".
En alemán la voz "volk" (pueblo) tiene acepciones similares a la de la "natio" latina pero, curiosamente, en bajo alemás la voz "natio" se desconoce, pero en el alto alemán culto del medioevo se usa con el mismo significado que en el frances medieval culto, para designar la "estirpe" o "linaje" dándole por lo tanto a "natio" un contenido étnico.
La creación de los Estados modernos a partir y sobre los antiguos estados feudales mantienen, sin embargo, el sentido patrimonial que del estado tenía el feudalismo. El estado es propiedad de los monarcas que aplican el mismo criterio a la incipiente "nación". Cuando Luis XIV pronuncia aquello de "Ya no hay Pirineos" entiende que los dos reinos, español y frances, las supuestas "Nación española" y "Nación Francesa" son en realidad la finca particular de la familia Borbón. Precisamente este sentido patrimonial del estado que tenía la monarquía borbónica obliga a las Cortes de Cádiz , en el Título Primero, Capítulo Primero, art.2 de la Constitución de 1812 a declara que "La Nación Española es libre é independiente, y no es ni puede ser patrimoniuo de ninguna familia o persona". Esta situación de estado patrimonial va a ser rota por la Declaración de Independencia de los EE.UU. de Norteamérica y por la Revolución Francesa que van a sentar las bases del actual concepto de Estado y de Ciudadano, dotando además a la NACIÓN de contenido político.