NO QUEREMOS SER INTERPRETADOS COMO EL VOTO DE CASTIGO

Desde Alternativa Popular Canaria, APC, mostramos nuestro desacuerdo con la interpretación popular que pretende señalarnos como voto de castigo a la pésima gestión de Coalición Canaria.

Así lo manifestaron los portavoces y candidatos al Congreso que asistieron a la rueda de prensa, convocada en el aeropuerto Tenerife Norte el pasado sábado 21 de Febrero, con motivo de la exposición del programa electoral y dos de sus ejes centrales: Ley de Residencia , y Control de Puertos y Aeropuertos.

Monserrat Ramos Marrero dijo que "Alternativa Popular Canaria apuesta por el electorado más involucrado socialmente…" "… aquel que se reconozca en nuestro programa, en el nacionalismo canario que representamos".

Así mismo, la candidata nacionalista afirmó "se ha desprendido de algunas declaraciones que nuestra intención es que se tenga que contar con nosotros para formar grupo en Madrid: eso es así" pero "sin embargo no existe ánimo de revanchismo con los caciques del archipiélago que malgobiernan este país".

Desde Alternativa Popular Canaria, el voto blando, fácil, impersonal, no es una opción. Por el contrario, "nosotros luchamos continuamente contra eso, pensamos que ese voto es una muestra de sumisión al sistema que queremos cambiar", sentenció la candidata de APC.

Tras la rueda de prensa el programa de Alternativa Popular Canaria (APC) quedó a disposición de los presentes.

APC EXIGE UNA LEY QUE LIMITE LA RESIDENCIA EN CANARIAS

Hemos elegido el aeropuerto para nuestra rueda de prensa porque es éste el escenario que permite la entrada en Canarias de Comunitarios y no comunitarios, peninsulares residentes, es éste y no las costas de nuestra tierra el escenario que posibilita la enorme presión demográfica que padecemos en nuestro Archipiélago.

Nosotros proponemos un gran debate canario sobre la conveniencia de limitar la residencia a personas de fuera y una reorientación del modelo económico de turismo-construcción que está posibilitando la auténtica invasión que padecemos y el deterioro medioambiental y social irreversible en nuestra tierra canaria.

Estos son los nuevos retos que debemos afrontar. Nuestro país tiene un límite y lo hemos sobrepasado infinitamente. Este modelo económico y ésta falta de valentía política para afrontar dichos retos demuestran que CC-PP apuesta por seguir condenando a esta tierra al entullo constante de cemento y carreteras, innecesarias, desde todos los puntos de vista.

Para APC, una estrategia socio ambiental efectiva requiere la incorporación de herramientas de planificación que permitan la óptima gestión de los recursos y los ecosistemas en relación con la población. Una de esas herramientas legales es para los nacionalistas canarios la Ley de Residencia para la sostenibilidad que limite el asentamiento de foráneos en nuestro territorio y la venta de propiedades para segundas residencias.

El constante e intenso flujo inmigratorio destroza el limitado y frágil territorio insular y produce graves distorsiones sociales y alteraciones del medio. Debido al factor inmigración, Canarias cuenta hoy con una altísima tasa de crecimiento poblacional. Sobre todo la de origen español. Así, para 2001 los inmigrantes procedentes de otras CA eran 154.685. Los procedentes del resto de la Unión Europea 48.125. Del resto de Europa 3.286. De África 10.199. De Latinoamérica 21.025. Sin embargo, y debido a la intoxicación de medios de comunicación y la actitud xenófoba de los responsables políticos, la inmigración que ha generado un mayor malestar social en las islas, es la africana, de forma particular la denominada irregular, cuando apenas representa un escaso 4% del total. El problema migratorio no es, por tanto, los africanos que arriban en pateras. La cuestión de la inmigración en las Islas es, en exclusiva, el que representa la inmigración legal, la que arriba en aviones, bien procedente del resto del Estado, bien la procedente del conjunto de la UE. Esa es la inmigración que destroza territorio, que consume y satura servicios sociales, que devora carreteras y que quita empleo

En las islas hoy tenemos, con datos de 2002, según las directrices de ordenación del Gobierno de Canarias, recogidas y editadas por el Consejo Económico y Social de Canarias, una densidad de población que ronda los 273 habitantes por kilómetro cuadrado si contamos globalmente el territorio insular, y de 671 habitantes por kilómetro cuadrado si sólo contemplamos el suelo apto apara habitar. En cambio, la densidad de población que tiene la península y la UE es de, aproximadamente, 78 habitantes por kilómetro cuadrado.

Esta saturación de nuestro espacio no tiene ninguna lógica salvo el enriquecimiento de tres o cuatro especuladores.

La mayor parte de este aumento no se debe al crecimiento natural de una población asentada en un lugar sino a la masiva inmigración que ha soportado. Esta dinámica unida al excesivo desarrollo turístico que trae a las islas anualmente a unos trece millones de visitantes, hacen de Canarias uno de los sitios más densamente poblados del planeta, haciéndose realmente crítica la situación en las islas capitalina

Es vital defensa de la identidad cultural de nuestro pueblo, pero también, la defensa y mejora de otros elementos como el bienestar social, el medio ambiente, la calidad de vida, etc. Todos relacionados a su vez con la defensa de nuestra principal industria: el turismo. Canarias tiene un límite y creemos que ya lo hemos sobrepasado. Este es un debate inaplazable en el Archipiélago, debate que de verdad tendría que asumir la sociedad insular con total normalidad, y, sobre todo, sin demagogias, tratando de exponer las causas y las soluciones que política y científicamente se consideren oportunas para la mejora de la calidad de vida.

Esta exigencia no sólo es sentida por la mayoría de los canarios sino, también, por muchos residentes que observan pasmados el desastre socio-ambiental al que estamos sometidos.

Control de puertos y aeropuertos

Si en otras comunidades se reclama como una necesidad la gestión autonómica de puertos y aeropuertos, en Canarias esa necesidad tiene más justificación. Somos un Archipiélago que carece de vías férreas o carreteras que nos unan con otros países. Por lo tanto, hemos de tener en cuenta que la totalidad de nuestras exportaciones e importaciones utilizan los puertos y aeropuertos.

El Gobierno central amenaza con privatizar paulatinamente esos servicios, que en Canarias, por las razones que antes apuntábamos y más que en ninguna otra parte, son de interés público. En este sentido, las últimas movilizaciones de los trabajadores portuarios denunciando la privatización de los muelles han encendido las luces de alarma. Nos solidarizamos plenamente con sus reivindicaciones. Lo contrario, poner en manos de multinacionales los servicios portuarios y aeroportuarios canarios, significaría dejar en manos de intereses particulares el abastecimiento alimenticio de la comunidad, lo que supondría una gran irresponsabilidad. Las instalaciones portuarias y aeroportuarias son una herramienta fundamental para garantizar el desarrollo económico de Canarias y por consiguiente debe ser en nuestro país donde se regule, controle y dirija su actividad.

El control autonómico total de la gestión en puertos y aeropuertos de Canarias es una prioridad absoluta. ¿Cómo podemos dejar en manos de intereses foráneos los auténticos motores de la economía y la sociedad canaria? ¿Qué tipo de nacionalismo es que se ha inventado y practica CC, que es incapaz de convertir en titularidad pública nuestras fronteras naturales?