28 de enero del 2003


El Verdadero Significado de Nuestros Círculos Bolivarianos

Álvaro Sánchez

Progreso Weekly, Inc

En ocasiones algunos venezolanos, y no venezolanos por igual, parecen
olvidar las promesas hechas por el actual presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, cuando era candidato a la presidencia. A diferencia de
presidentes que gobernaron a Venezuela con anterioridad, Chávez nunca
prometió convertir en millonarios a cada uno de los venezolanos. Al
contrario, Chávez anunció en varias ocasiones que encontraríamos
obstáculos en el camino para la realización e implementación de
políticas conducentes a la erradicación de la pobreza y la construcción
de una sociedad más igualitaria. La plataforma política de Chávez
incluyó los siguientes puntos: la reestructuración del sistema político
venezolano, la participación del Estado en asuntos de Estado, la justa
distribución del ingreso, la lucha contra la corrupción, y quizás la más
importante de todas, una mayor vigilancia y responsabilidad de niveles
inferiores del gobierno, así como la activa participación política de
grupos de base, con la finalidad de llevar a cabo mejoras comunitarias.
Tanto los medios de comunicación venezolanos como los internacionales
hicieron un trabajo mediocre a la hora de presentar al público el
verdadero significado de estas organizaciones de base.

Dichas organizaciones de base se conocen como los Círculos Bolivarianos,
en honor al padre de la patria venezolana: Simón Bolívar. Patrocinado
por el presidente de Venezuela y respaldado por la mayoría de la
población, los Círculos Bolivarianos agruparon a lideres comunitarios y
vecinos por igual. Ambos trabajaron mano a mano con la finalidad de
garantizar cierto nivel de progreso en diversos barrios, vecindarios,
aldeas, y pueblos a lo largo de Venezuela.
Por ejemplo, en lugar de esperar a que el Presidente, u otra autoridad o
poder mayor del gobierno, llegara al barrio La Palomera, cerca de
Baruta, en el estado Miranda, vecinos y líderes comunitarios, en su
mayoría mujeres, se organizaron con el fin de obtener un dispensario
médico que tanta falta le hacía a la comunidad. Además, trabajaron
juntos para el embellecimiento y limpieza de La Palomera. De igual
forma, los Círculos Bolivarianos iniciaron un amplio activismo de orden
social y político con la finalidad de asistir a los usualmente olvidados
y enajenados de Venezuela. Otros Círculos Bolivarianos, por ejemplo,
concentraron su trabajo y esfuerzo en alimentar a los hambrientos,
proveer cuidado para los niños pobres después de la escuela, asegurar
recursos para pequeños negocios, etc.

El presidente Chávez hizo todo lo posible para proveer los recursos
necesarios, de manera tal que los Círculos Bolivarianos estuvieran en
capacidad de auto servirse. Así, la Asamblea Nacional, con el respaldo
del Presidente, pasó legislación y apropió fondos para la creación de
una línea de crédito disponible para pequeños negocios, particularmente
aquellos dirigidos por venezolanos de bajos ingresos, mujeres,
indígenas, y otras minorías.
Junto a los Círculos Bolivarianos, Chávez implementó el Plan Bolívar
2000. De acuerdo a este plan, el presidente Chávez estaba facultado para
movilizar a las Fuerzas Armadas Venezolanas en áreas pobres del país,
con la finalidad de proveer cuidado de salud, alimentos subsidiados,
equipos de construcción, tutoría escolar, y ayuda logística para
aquellos que más lo necesitaban:

los pobres de barrios y cerros de Caracas y otras ciudades de Venezuela.
Todo esto, como tal, representaba un gran logro, especialmente en un
país como Venezuela, donde desafortunadamente la mayoría de la población
no estaba acostumbrada a la organización y desarrollo comunal de base.
Más aún, el presidente Chávez también sugirió a los miembros de los
Círculos Bolivarianos la posibilidad de llevar a cabo el cumplimiento de
un fin cívico y ciudadano. A través de esto, el presidente Chávez
pretendía que los miembros de los Círculos Bolivarianos estuvieran a
cargo de aprender y enseñar a otros sus derechos y deberes
constitucionales. Consecuentemente, los miembros de los círculos se
convirtieron en los defensores de la Constitución Venezolana. Aún cuando
la Constitución Venezolana fue ratificada y aprobada por casi el 80% de
la población votante en el Referéndum Nacional de 1999, dicha
Constitución fue ilegalizada por el gobierno de 48 horas que presidió a
Venezuela luego del golpe de Estado cívico-militar del 11 de abril.
En esa ocasión los miembros de los Círculos Bolivarianos pusieron en
práctica todo el entrenamiento cívico y comunitario obtenido en años
previos, e implementaron una activa demostración, la cual produjo, no
sólo el retorno de Chávez a la presidencia, sino también la libre
reinstauración de la Constitución Venezolana en un país destinado a la
libertad, por su Bravo Pueblo.

La reacción inmediata de la oposición venezolana fue la de satanizar a
los Círculos Bolivarianos, después de todo, fueron estos últimos quienes
rescataron y garantizaron el hilo constitucional y democrático en
Venezuela. Líderes de la oposición, así como sus seguidores, acusaron a
los Círculos Bolivarianos de estar armados y de practicar el terrorismo.
Los medios de comunicación venezolanos e internacionales, íntimos
aliados de la oposición venezolana, hicieron su trabajo al transmitir
tan falso mensaje a través de periódicos, radio, y transmisiones
televisivas.
Al final, los Círculos Bolivarianos, con sus limitados recursos e
ineficientes relaciones públicas, tuvieron que competir, para ganarse la
aprobación popular, en contra de las grandes corporaciones de
comunicación a nivel mundial. Esto fue una especie de David y Goliat, al
estilo venezolano.

Lo que hace que esta reacción de los medios sea aún más irracional, sino
risible, lo constituye el hecho de que en la vecina Colombia un programa
"algo" similar a los Círculos Bolivarianos fue creado, y sin embargo ni
la prensa, ni la radio, ni la televisión hizo nada por criticarla. De
hecho, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, también hizo un llamado
a los colombianos para que se organizaran comunalmente a nivel de base.
No obstante, a diferencia del llamado cívico y de desarrollo comunitario
llevado a cabo por Chávez, las "Redes de Informantes" de Uribe
intentaban alinear y vincular a los campesinos pobres de Colombia en una
guerra sin fin a corto plazo.

Mientras fue gobernador del departamento de Antioquia, en Colombia,
Uribe desarrolló un programa similar, CONVIVIR, y sus resultados fueron
desastrosos para los campesinos colombianos. De hecho, activistas de
Derechos Humanos, tanto en Colombia como en el exterior, destacaron que
CONVIVIR no era otra cosa que un programa institucional con el fin de
"paramilitarizar" a civiles. De acuerdo a estos grupos de Derechos
Humanos, CONVIVIR no hizo nada positivo para el mejoramiento de los más
necesitados en Antioquia.
Donde estaban los medios de comunicación a la hora de criticar las
"Redes de Informantes" de Uribe? Por que razón los Círculos Bolivarianos
fueron evaluados bajo parámetros diferentes a los de las "Redes de
Informantes"? Los medios de comunicación deben responder a estas
preguntas, de lo contrario su credibilidad se verá enormemente afectada.
De igual forma, los ciudadanos colombianos deben confrontar y oponerse a
los programas agresivos de Uribe, así como también a la prensa y medios
colombianos e internacionales por obviar el llamado beligerante del
Presidente colombiano, permitiendo de esta forma aumentar el clima de
confrontación que actualmente sacude a Colombia.
En Venezuela, por el contrario, a los Círculos Bolivarianos no se les ha
dado la oportunidad de demostrar al público su carácter humanitario. No
obstante, con o sin Chávez en la presidencia, los Círculos Bolivarianos
continuarán en su cometido por mejorar las condiciones en Venezuela a
nivel comunitario. El presidente Chávez sí cumplió su promesa de campaña
al proveernos las herramientas que el pueblo necesitaba para su auto
superación y despertar político. El presidente Chávez sembró las
semillas. Y generaciones futuras, así como la historia, algún día
agradecerán tan generoso gesto.
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Álvaro Sánchez nació en Venezuela y enseña en una escuela secundaria en
Miami. Es graduado de la Universidad estatal de New York-Albany.
Actualmente trabaja en su maestría en historia latinoamericana.