Poetas saharauis en castellano

Si de repente se le preguntase a un saharaui de poesía lo más seguro es que a su mente no acudirá ni el título de un libro de versos ni el título de un poema. Sin embargo es muy probable que pueda citar los nombres de los poetas más conocidos e incluso podría recitar varios versos de memoria. Y es que la poesía tradicional saharaui en hassania, lengua de los saharauis, sigue siendo oral, a pesar de que en los últimos años se haya intentado escribir y archivar y así evitar que algún día desaparezca con sus propios autores. Durante el colonialismo España se mantuvo al margen, sin importarle la poesía, y de forma general sin preocuparse por la cultura saharaui. La poesía, ajena a cualquier influencia externa, continuó su viaje en su tradicional vehículo, es decir, de boca en boca y anidando en la prodigiosa memoria de vates, cantores y de los amantes de la poesía. Aún hoy la poesía saharaui mantiene su forma clásica, no ha variado a lo largo de los años, la rima y la métrica no han sufrido cambio alguno y el contenido sigue siendo prácticamente el mismo, poesía religiosa, didáctica y educativa, poesía romántica, poesía de la tierra o de la nación, sólo hay que añadir la poesía patriótica o revolucionaria que se incorpora a estos temas con el comienzo de la lucha de los saharauis por la independencia. Creo que lo más positivo que nos ha legado España en casi un siglo de colonialismo ha sido la lengua que para gran parte de los saharauis constituye su primera lengua incluso por encima del árabe.

Cuando España abandona el territorio y Marruecos entra ocupándolo, el castellano se convierte, junto a muchos otros factores de índole social y cultural, en un carácter de identidad para los saharauis. La lengua española se convierte entonces en un distintivo saharaui en una región con tendencia francófona. Esa importancia que adquirió la lengua española hizo que los saharauis decidieran desde el principio mantenerla y enseñarla en las escuelas como lengua oficial saharaui. Ello también podría ser el incentivo que llevó a algunos saharauis, jóvenes sobre todo, a escribir sus primeros versos en esta lengua. Lo que constituye además una acción en contra de la ocupación del Sahara y una manera de dar a conocer al mundo las atrocidades de la guerra impuesta por el régimen de Marruecos, así como los sufrimientos, las heridas, las desgracias en fin, de un pueblo inocente abandonado a su suerte y como no, daba igualmente a conocer las esperanzas de los saharauis en un futuro mejor y su constante fe en la victoria. Era, y de algún modo lo sigue siendo, una poesía rebelde y reivindicativa, que quizá se podría enmarcar dentro de lo que se conoce como poesía social. Sin embargo, no deja de ser una mezcla de manifestaciones, estilos y movimientos poéticos, con una tendencia claramente vanguardista, tanto en la forma como en el contenido. Rompe totalmente con la poesía en hassania en cuanto a la forma, sin olvidar por supuesto la fusión de la tradición de una cultura nómada, beduina en todas sus facetas y con toda su riqueza con la modernidad de la poesía actual universal y sobre todo con la poesía hispanoamericana.

La poesía saharaui en castellano canta en primer lugar a la patria, la añoranza de la tierra y el hogar perdido, extraviado o incluso desconocido. Esto evidentemente está justificado por las circunstancias del éxodo, la guerra, el exilio y los últimos años de paz sin paz que comenzaron con el cese del fuego del año 1991 y que hasta este momento no ha servido de nada. La poesía saharaui también recrea temas tan universales como el amor, las relaciones sociales, la naturaleza. Los saharauis suelen decir que la mejor manera de conocer la geografía de territorio es a través de la poesía, me refiero a poesía en hassania. Prácticamente no existe ni el más remoto accidente holográfico que no haya sido nombrado en un poema. Temas como la convivencia, la tolerancia, temas desgraciadamente actuales como la guerra, la inmigración, la explotación de los seres humanos, las miserias, las hambrunas, son parte de los temas que aborda la poesía saharaui. Sin ser "un bello producto ni un fruto perfecto", como decía el poeta, la poesía saharaui en lengua española va abriéndose camino, aún es muy joven, necesita darse a conocer, consolidarse y demostrar su valía. Poco se ha publicado de la poesía y de forma general de la literatura. Muchos poetas y narradores escriben en esta lengua pero pocos tienen la esperanza de ver sus obras publicadas algún día. Ojalá estén equivocados.

Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu

Estos poemas escritos en castellano han sido escritos por una generación de chicos de mi edad, digamos de los treinta a los treinta y cinco años. Todos han cursado estudios en Cuba. Hay algunos también que han estudiado en España, y dominan el idioma castellano, dominan la gramática, la redacción, la estilística, les gusta mucho la poesía tanto la producida en España como en Latinoamérica. Lo que quiero decir es que esta poesía ha sido escrita en unas condiciones bastante limitadas, con una escasez notable y además junto a eso una de las cosas que se reflejan sobre todo es el sufrimiento del pueblo saharaui, y su larga lucha. Ha sido una inagotable inspiración para cualquier poeta porque el estar dentro de los campamentos, el vivir veinticinco o treinta años de exilio es prácticamente dejar que muchos sueños se conviertan en espejismos.

Prácticamente, cada poema en esas circunstancias es un espejismo. Por lo tanto la poesía, en el marco actual del pueblo saharaui, es una gran esperanza porque es una oración de canto a la libertad, es una oración de canto a la paz y es una oración de canto a la identidad. Esta poesía tiene un significado especial en el sentido en que expresa la angustia de todo un pueblo, es una oración a la lucha de un pueblo, que es el pueblo saharaui y además es el sueño de nuestra generación y de muchas generaciones, de ciudades abortadas, de aquel océano Atlántico, ya que nacimos a su lado y hasta hoy no hemos vuelto a verlo, de aquellas ciudades en las que hemos crecido. Esa poesía expresa eso y expresa también el sentimiento del pueblo saharaui por alcanzar algún día la libertad y su propio país, y disfrutar de su propia identidad, de su propio idioma y de su propia poesía. Esta poesía escrita en castellano significa que ese idioma que en su momento se coló por esa ventana en Africa se ha quedado para siempre y no se ha ido, porque ha habido gente emprendedora y gente que ha querido que ese idioma realmente siga existiendo y ha querido que no desaparezca. Gente que le gusta cantar en ese idioma, escribir en ese idioma y no sólo poemas, a pesar de todas las limitaciones y de los pocos medios de los que se disponen.

Ali Salem Iselmu

POEMAS DE MOHAMED SALEM ABDELFATAH, EBNU

SI MAÑANA

Si mañana desapareciera

en el infinito de la gruta del olvido

mi galaxia

yo podría reír o llorar

-- Eso depende-

pero me gustaría más reír

y no darle el último adiós a mi vida.

Si llorara

mi llanto sería silencio

porque no solamente pierdo

mi galaxia

también pierdo la tuya.

Si mañana

súbitamente desapareciera

el dolor que deforma mis piernas

ofreceré a los senderos mis pasos

con amor

y repartiré mi corazón y mis manos

entre aquellos que son humanos

sólo porque aún pueden sentir

el dolor.

AUSENCIA

Desde los escombros de mi cuerpo

azotado por el viento y la lluvia

renacen las ganas

de tiempos ya casi inmemoriales

cuando aquella noche

escribí mi vida sobre tu vientre

con espermas celestes.

Desde los restos de mi osamenta

busco tus manos

para rascarme la sed

del último suspiro

que ahogué entre tus piernas.

Desde esta celda

reclamo mi soledad

que una noche huyó contigo

dejándome solo

entre tus fantasmas y mis verdugos.

AÑORANZA

¿Qué felicidad puede haber

dentro de estos muros

en estas interminables noches

de insomnio y desesperanza?

Todo quedó contigo

lejano e intangible

como aquella tarde de julio.

A veces visito

la muralla que nos separa

intento recuperar

tantas oraciones perdidas

y pedirle a Dios

que nos libre de las langostas.

VEN

Ven a sentir la paz de la distancia

a contar las horas del exilio silencioso.

Ven a meditar sobre la gramática

de las hierbas secas de primavera.

Ven a sentir las caricias del siroco

en tu piel muerta.

Ven a besar el excitante polvo

de los caminos del viento.

Ven a escuchar los ecos del tiempo

en los ojos plateados de la memoria.

Ven a recordar juntos

el olor de la última lluvia.

Ven a sobar el vientre

de una cascabel grávida de palomas.

Ven a perseguir los espejismos

para saciar tu sed de vergüenza.

Ven a devorar las nuevas flores

que parió la ingratitud de las estaciones.

Ven a roer los huesos

que sobraron del banquete de la guerra.

Ven a beber el último vaso

del primer té de tu infancia.

Ven a escalar las alturas

de la añoranza perdida.

Ven a permutar tus dientes de leche

por los colmillos de la serpiente noctámbula.

Ven a mirarte el triste rostro

en el espejo de una mañana olvidada.

Ven con tus penas

Ven, incluso, con tus glorias.

Ven a llorar

sobre la tumba de una madre

que llora eternamente

para que tú derrames una lágrima.

AMGALA

Las olas del tiempo rompen

contra los muros de la memoria

erosionando las huellas

de mi infancia lejana.

La distancia,

engulle los indefensos recuerdos

que vagan dispersos a la deriva.

--El almuédano despierta la mañana-

y yo me acuerdo de ti, Amgala.

Bajo las estrellas

recito el nombre de Alá.

las suras del Corán,

esquivo la extraña mirada

y las lágrimas se derraman

sobre el cuaderno de lengua castellana.

De la aburrida escuela

me iba al encuentro con el mar

mi seco río de orillas blancas y tibias

collar dorado que acaricia

las sombras de las montañas y los pastores

riberas donde jugaba al escondite

con las olas y las flores.

--El almuédano perdió la voz

y el maestro cruzó la frontera-

Sola te quedaste, Amgala

sin vientre y sin senos

sin brazos y sin ojos

sin padre y sin mí.

Al duende parlanchín,

esclavo de tus pozos y alturas

se le ahogó la voz en la distancia.

--Ya no me responde-

¿Acaso murió de soledad.

o lo desterró la tormenta

que arrasó tus polvorientas calles

donde aún ruedan

mis sueños y mis canicas?

La tormenta,

arrancó la acacia

de los huesos colgantes

y secó el huerto

de los higos verdes y sandías.

Las mariposas

se quedaron sin niños

y se alejaron persiguiendo sonrisas

entre los proyectiles de la guerra.

--Tras los barrotes del invierno

espera, pacientemente, la primavera-

Esperas tú.

Espero yo.

Espera la mujer

que grita su último dolor

destrozando el silencio

y el niño que llega de madrugada.

Esperamos todos

en esta estéril inmensidad

que se extiende entre el cielo y la nada.

Amgala, sin mí te quedaste

pero quedaste conmigo

abrazada a mis venas

alimentando mi corazón

de caravanas de sal y de miel

de gacelas paleolíticas y golondrinas

de odres de leche y palmeras.

Sin mí te quedaste

pero conmigo volverás

para encontrarnos y pernoctar

bajo la sombra de tu aliento

en el interior de tu extraviada muralla

y quedarnos a solas

contigo y tus reliquias de barro y piedra.

LAGRIMAS DE ARENA

Tiempo de escombros

que se derrama

sobre la miseria infantil.

El pan se fosiliza

en un horno fantasma

y la leche se evapora

en los pechos secos del espejismo.

El agua emigra hacia el norte

y un niño pregunta por el mar.

Las lágrimas de arena

surcan el rostro del viento.

Una madre sin esperanza

comienza a llorar

y un padre de impotencia

vuelve los ojos hacia La Meca

y se pone a rezar.

HIJOS DEL SOL Y EL VIENTO

Aún vivimos en las esquinas

de la nada

entre el norte y el sur de las estaciones.

Seguimos durmiendo

abrazando almohadas de piedra

como nuestros padres.

Perseguimos las mismas nubes

y reposamos bajo la sombra de las acacias desnudas.

Nos bebemos el té a sorbos de fuego

caminamos descalzos para no espantar el silencio.

Y a lo lejos

en las laderas del espejismo

todavía miramos, como cada tarde

las puestas de sol en el mar.

Y la misma mujer que se detiene

sobre las atalayas del crepúsculo

en el centro del mapa nos saluda.

Nos saluda y se pierde

en los ojos de un niño que sonríe

desde el regazo de la eternidad.

Aún esperamos la aurora siguiente

para volver a comenzar.

POEMAS DE ALI SALEM ISELMU

REFLEXIÓN

El tiempo se impacienta de agonía y dolor

mientras las frías noches se conservan en cada

esquina. La larga peregrinación penetra en el nuevo milenio.

Nuestras almas se alimentan lentamente de hermosas

visiones.

Quiero contener la calma sobre ese olvidado pecho

dibujar sus encantos para deshacerme de la desdicha

empujar con fuerza para alcanzarte y nunca volver los

ojos hacia atrás

Vivir la evasión de los días en busca de la bondad de

los recuerdos

para contemplar mi arraigada memoria.

Pero no levantar las montañas para ver las infinitas estrellas

si no recordar, porque en cada recuerdo

hay un sueño sobre el cual descansa mi alma.

Enlazar la fuerza para alcanzar la inseparable línea

del camino iniciático de la vida.

No ver más pastos hasta darme cuenta de cómo fue la

última lluvia

que quiso remediar la existencia de un desierto

convertido en una hermosa sabana.

Saber que la alegría es un remedio de cada instante,

es un escape y no una delegación de cada sonrisa

percibida después de una profunda lágrima

EL ESPEJO

Mirarte desde lejos, mirarte de cerca

y volver hacia la inquietante mirada,

es verte en el espejo de la esperanza

porque vos no estas perdida.

Estás perdida porque te han robado

el espejismo de la virtud

para condecorarte con la perdición.

Yaces entre el látigo de las auroras

que te consumen impacientemente.

No mueres porque el rostro de aquella mirada

existe en el más allá,

fuera de ese enajenado abismo.

La cercanía del bravo rostro hace de ellos

una cruel mano manchada de sangre.

Pero no te vengarás porque no hay mayor venganza

que caer de rodillas y pedir el perdón.

LA GUERRA

Ya no queda nada,

sólo ruinas

detrás de tu devastador rastro.

Ya no queda nada,

sólo lamentos y lágrimas

Después de tu cruel aparición.

Ya no queda nada,

ni antes ni después,

ni ahora,

que sigues siendo

El refugio del poder.

LA PASIÓN DE LOS OLVIDADOS

Las paredes de adobe se reflejan

en la inmensidad del desierto.

Ellas cubren y guardan por mucho tiempo

el deseo reprimido de los muertos y vivos.

Se alzan en la memoria de los olvidados

que se enfilan hacia la razón,

en el tren de cada vuelta que da la vida.

Huelen con pasión el perfume

el último vaso de agua.

Buscan en el brillo de cada estrella

el inicio y el fin de cada esperanza.

La obra de los poetas saharauis en castellano ha sido recopilada en el libro "Añoranza. Imágenes del pueblo saharaui". Editado por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Islas Baleares. Sin la colaboracion del Instituto Cervantes ni el Ministerio de Cultura Español.

Contacto: sahciutadella@hotmail.com