La presión demográfica en Canarias

Francisco P. de Luka

Según datos del ISTAC - recogidos en el último número de "Liberación"- todos los inmigrantes que llegan, referidos a toda Canarias, se distribuyen así: el 54% procede de las Comunidades españolas, el 33% de Europa y Venezuela, principalmente, y el 13% restante son inmigrantes irregulares del resto del mundo.

Dicho organismo autonómico indica que entre 1988 y 1998 se establecieron en las Islas 160.996 españoles y 35.186 extranjeros. Así, la población de derecho de Canarias, en 1999, estaba compuesta por 1.422.541 canarios, 193.139 españoles y 68.347 extranjeros, es decir, un total de 1.684.027 habitantes. El número siguió aumentando, ya que esta vez, según el INE estatal, se alcanza la cifra de 1.781.366 habitantes reales a 1 de enero de 2001, lo que supone un 5,78% de aumento.

Desde los últimos 50 años, la población autóctona se ha ido concentrando en las Islas mayores, Tenerife y G. Canaria y, junto a la población foránea residente, alcanza un índice de concentración urbana del 86% del total del Archipiélago, con densidades de 1.092 hab/km2 y 1.658 hab/km2, respectivamente, de las más altas del mundo.

Por otro lado, el centro de gravedad territorial de la avalancha foránea se ha desplazado hacia las Islas Orientales, Lanzarote y Fuerteventura principalmente, debido al auge del fenómeno turístico. Las consecuencias son claras: la primera creció en población un 39,2% en el período 1991-1999 y la segunda lo hizo en un 71,34% en el mismo período. Esto se tradujo, en 1999, en que la población no canaria representara un 46,02% sobre la nativa, en Lanzarote, y un 81,62% en Fuerteventura, según los datos del Avance de Directrices de Ordenación General y del Turismo, elaborado por la Consejería de Política Territorial y de Turismo.