Propuesta de manifiesto
del 1º de Mayo
Las manifestaciones con motivo del 1ºMayo merecen una reflexión de fondo que permitan ir modificando con carácter estratégico la correlación de fuerzas dentro del movimiento obrero y sindical.

El imperialismo trabaja en la eliminación de los avances en la convivencia humana y la legalidad internacional, que se habían conseguido mediante incontables sacrificios de varias generaciones, hoy como siempre tenemos que seguir luchando. En realidad, miles de millones de personas sufren una privación generalizada de la existencia "decorosa", del trabajo, del goce de los derechos y servicios sociales y del acceso a los logros del último siglo. Poco han cambiado la situación de la clase trabajadora, la precariedad, la indefensión y la desorganización campan libremente. Se nos quiere hacer pensar que conceptos como: explotación, plusvalía, huelga, internacionalismo, etc. son cosas del pasado, lo moderno es la "democracia" y sus reglas del juego. En la que cuentan con los gobiernos de turno que siguen sus "recomendaciones" (políticas neoliberales) al pie de la letra elaborando leyes de recorte y conservación del sistema y si esto no es suficiente podrán en funcionamiento sus medidas y cuerpos represivos. Además, los sindicatos son "agentes sociales" que comprenden las necesidades del mercado, la competitividad, el progreso,..., etc. y están para negociar y vender (perdón, pactar lo llama).

En la actual política económica de los que tienen y utilizan todas las ventajas del poder (BM, FMI, OMC, G7 y Rusia,..., etc.), se presenta, la necesidad de eficiencia capitalista, sin que contribuya en nada a la competencia entre empresas, porque se ha llegado en el mundo a un grado de centralización de capital, trasnacionales y fusiones nunca antes conocido. Es una burla proclamar el reino del mercado y la iniciativa privada cuando jamás han sido tan estrictos como hoy los controles de la oferta, la demanda, la inversión, la producción, la distribución, el consumo, las finanzas y los demás parámetros económicos. La "privatización" de la relación laboral deja al trabajador/a en manos de sus patrones, sujetos a formas precarias de empleo, pagos y seguridad social, explotado a fondo y "libre" de toda protección legal, estatal o sindical; esta situación es más grave porque el desempleo estructural en esta etapa del capitalismo ya es gigantesco y ha dejado de depender de ciclos económicos.

La parte enorme y creciente de la población activa de cada país que no participa de relaciones salariales ni de otras actividades económicas satisfactorias debe buscar sus ingresos y reproducir sus vidas apelando a todo lo que esté a su alcance o pueda intentar, pero ese mundo precario es calificado con palabras como iniciativa individual, microempresas u otras expresiones cínicas, alusivas a la "libertad" de que goza el que sobrevive de manera "privada". No hay fronteras entre la precariedad, la marginación y la exclusión, y tampoco entre la actividad legal y la penalizada, para aquellos que no tienen dinero ni relaciones con los poderosos.

Aproximadamente un tercio de la población mundial carece de alimentación suficiente, vivienda (no digamos digna), servicios básicos, es analfabeta y muere o se enferma de enfermedades prevenibles o curables, no tienen acceso a tipos de trabajo y niveles de preparación personal o a recursos como medios de transporte, información, entretenimientos y comodidades. Se ha cambiado de las luchas por la cooperación para el desarrollo por las donaciones y las consignas tímidas como "crecimiento con equidad" han caído en desuso.

El viejo principio de la autodeterminación de las naciones le vuelve a ser restringido, manipulado o negado, a la mayor parte de los países del mundo.

En Canarias, 600.000 personas viven en precariedad. Una de cada ocho personas en edad de trabajar está en paro. Quienes consiguen trabajar lo hacen en condiciones de probado esclavismo: salarios de miseria, horarios que superan las 40 horas semanales,... etc. Aparte debemos tener en cuenta:

La entrada de multinacionales que se apropian de toda la actividad económica acaparando el mercado y arruinando a los pequeños comerciantes.

El negocio turístico controlado por operadores extranjeros y un territorio desvastado por grandes carreteras e infraestructuras ajenas a un desarrollo económico pensado para beneficio de toda nuestra población.

El fracaso y la corrupción en las políticas de empleo y formación.

Las privatizaciones que atentan contra la calidad de los servicios más esenciales.

Continuidad de la violencia de género, consecuencia de un sistema sexista, excluyente y patriarcal.

Ley de extranjería, ley racista (que en nuestras costas ahoga y asesina) que condena a la clandestinidad a cientos de miles de seres humanos para transformarlos en mano de obra barata, sumisa y flexible.

Instalaciones militares, al servicio de "los demócratas y su justicia infinita" son ejemplo de cómo respetan las decisiones de los pueblos que manifestaron su NO a la OTAN.

Aumento de la vigilancia, represión y la violencia policial sobre todo contra nuestra juventud.

Un pensamiento único y homologado que arrasa nuestra cultura y tradiciones y neutraliza la formación de alternativas rebeldes, identidades y pensamientos opuestos a la dominación.

NO ES POSIBLE, POR TANTO, REFORMAR EL CAPITALISMO: ES NECESARIO DENUNCIARLO, NEGARLO, DERROTARLO Y SUPERARLO.

¿Permitiremos al imperialismo privarnos de nuestra cultura de rebeldía, adquirida con tantos sacrificios?

Ante esta situación no hay salidas individuales, sólo sirve la lucha organizada y la recuperación de lo más genuino de las luchas populares. No podemos delegar la defensa de nuestros derechos en profesionales de la política, ni en burócratas sindicales más preocupados en obtener subvenciones y mantenerse en su sillón, que en representar nuestros intereses, y muchos menos quedarnos en casa tranquilos.

En esta situación de desunión y caos, es buen momento para no estar solos/as para confluir con aquellas organizaciones y personas que superando el ámbito laboral se integren en el trabajo de la solidaridad, de la ecología, de la paz y de la emancipación de todas las personas que soportan cualquier tipo de opresión. Son muchas las coincidencias que nos permiten trabajar juntos/as para conseguir una sociedad más justa, superando las diferencias y la ignorancia.

Avancemos en los puntos fuertes de esa unión que cada reivindicación concreta, del carácter social que sea asuma una totalidad también concreta, no una particularidad de unos cuantos.

 

Puntos que entre otros pueden ser:

Recuperar la solidaridad de clase con otros sectores y fracciones de clase oprimidos. Recuperar el internacionalismo en su más amplia dimensión y concreción actuales. Que las trabajadoras y trabajadores seamos capaces de comprender y de asumir, por ejemplo, que las necesidades del capital operante en Ecuador, en Marruecos o en el Estado español son las que obliga a la huida masiva de trabajadores de aquellos países y su ingreso masivo en éste. Ser capaces de desprendernos del "humanitarismo" (sobretodo en los términos de quienes hace referencia cuando son los responsables de la desgracia) a la hora de plantear los derechos de estos trabajadores y trabajadoras que forman parte de la clase obrera a nivel mundial y de la nuestra a nivel particular.

Reivindicar las necesidades y apetencias COLECTIVAS. Huida consciente y en lo posible de apetencias individuales que son inducidas y provocadas por el propio sistema. Estamos asistiendo a una liberalización y mercantilización de espacios antes colectivos como sanidad, ocio o cultura, etc., lo que entre otras desagradables consecuencias nos lleva directamente a la desclasada y alienada opción individualista. Debemos escapar del consumismo capitalista.

Superar la mera reivindicación salarial o de mejora local de las condiciones de trabajo. La amplitud de miras de la clase ha de estar en el camino de convertirse en clase dominante y dirigente, por lo que sus reivindicaciones han de ocupar el más amplio espectro político e ideológico. Por ejemplo, la clase no puede ser indiferente a la lucha antiglobalización, como tampoco a la revolución bolivariana en Venezuela o, mucho más cerca el Plan Hidrológico Nacional, al Puerto de Granadilla ó al problema de la anorexia, por ejemplo.

Recuperación y activación de bases sociales de la clase, extensión del tejido social propio. La destrucción y/ó degeneración de las organizaciones sociales en las que la clase obrera podía reconocerse a sí misma como tal, es uno de los elementos que impiden su recuperación como sujeto histórico y como clase dirigente. En la carencia de tejido social (como pensaba Gramsci) encontraremos la explicación de muchas de las dificultades que sufrimos para que la política revolucionaria tenga aplicación e incidencia.

Deseamos que este 1º de Mayo en Canarias

sea expresión de ese gran movimiento alternativo mundial

que crece con la convicción de que

OTRO MUNDO ES POSIBLE

CON LA LUCHA OBRERA

CON LA REVOLUCIÓN SOCIAL

Por ello, como Día Internacional de la Clase Obrera, queremos celebrarlo con una convocatoria unitaria que abra puertas a la brega y a la implicación. , lejos de la resignación y de la pasividad. ANIMATE Y PARTICIPA.