elPeriódico, 26-5-04
Protectorado en Irak
Acuciado por las elecciones, Bush sigue su huida hacia adelante sin un plan sobre la transición iraquí
Es bien conocido que la guerra de Irak ha sido un campo abonado para todo tipo de mentiras, manipulaciones y mistificaciones. Ahora, cuando en EEUU la popularidad de Bush baja, la oposición a la guerra sube y las elecciones a la Casa Blanca se acercan, asistimos a un nuevo engaño. Porque eso es lo que hay tanto en el discurso del presidente pronunciado en la Academia Militar de Carlisle como en el proyecto de resolución de la ONU presentado por Washington y Londres.
Ambos textos declaran la voluntad de transferir
la soberanía a Irak el próximo 30 de junio. Pero ¿cómo se
puede hablar de retorno de soberanía cuando, como
aseguró el propio presidente, los 138.000 soldados sobre el
terreno seguirán allí todo el tiempo que Washington considere
necesario, o incluso aumentará su número si la situación lo
requiere? El proyecto de resolución, por su parte, es ambiguo
cuando se refiere a la autoridad del Gobierno provisional iraquí
y a la de las fuerzas de ocupación.
El conflicto va lentamente hacia manos de la ONU, pero si
electoralmente Bush puede permitirse evitarlo, lo hará.
En todo caso, retorcer el lenguaje y hablar de soberanía
cuando la realidad apunta a un protectorado no es un buen
augurio.