MESA PARA LA UNIDAD NACIONAL
"Por un Proyecto Nacional y Popular para Canarias"
La Mesa para la Unidad Nacional quiere agradecer a todas las compañeras y compañeros la acogida que ha tenido nuestras propuestas para el debate "Por un Proyecto Nacional y Popular para Canarias".
Somos conscientes del cansancio con el que puede verse una nueva iniciativa por la unidad tras tantos intentos fallidos. Nosotros no nos resignamos, sin embargo, a conseguir ese objetivo. Porque no se trata de un deseo voluntarista, sino de una necesidad objetiva e inaplazable del pueblo canario.
Algunos, en la vorágine de su propia actividad, y en un mal entendido "patriotismo de partido", dan por hecha la unidad. Y, por lo tanto, sólo nos queda a los demás (es decir, a la inmensa mayoría) "sumarnos" a esa supuesta unidad ya conseguida y triunfante. Pero la realidad es empecinada. Y todos la podemos ver. "Tiempos difíciles estos", decía Bertolt Brecht, "en que es necesario proclamar lo evidente". Y lo evidente es que estamos muy lejos de aprobar el examen de la unidad. No digamos el de los resultados.
Seamos serios. Tampoco planteamos la unidad sobre la base de esperar una predisposición beatífica por parte de todos y después ya se verá en qué consiste esa unidad. Esa forma de actuar nos llevaría una vez más al fracaso.
Planteamos la unidad a partir de un documento de mínimos. Y del debate y la cohesión en torno a ese debate y a esa clarificación. Una vez establecido en qué estamos de acuerdo, podremos construir sobre bases sólidas.
Por eso no nos hemos constituido como una organización ni como un partido más. La fase de construcción orgánica ha de ser posterior, y en ella han de participar muchísimas otras personas. Mientras tanto, es fundamental que subsistan los colectivos y organizaciones actualmente existentes e, incluso, que se fortalezcan.
Gracias a la tenacidad y al sacrificio de esas organizaciones, estamos en condiciones hoy de iniciar el camino de una unidad que nos permita competir seriamente en el terreno político. Queremos agradecer expresamente el esfuerzo y la valentía de esas organizaciones, de sus valiosos cuadros y de sus abnegados militantes. Con todo en contra, se atreven a pelear en condiciones especialmente adversas. Su papel es, por lo tanto, decisivo.
La Mesa para la Unidad Nacional, desde la modestia, seguirá impulsando reuniones de debate y encuentros con colectivos y personas, con el objetivo de sentar bases sólidas para la unidad. Somos partidarios de discusiones francas y abiertas. Antes de unir, y precisamente para unir, es preciso establecer sinceramente las diferencias. Y, a la vez, pedimos un esfuerzo para elevar el nivel del debate en Canarias. Palabras, gestos y acciones deben guiarse por los principios del respeto mutuo y de favorecer el entendimiento.
Todo lo que conduzca a la unidad, nada que nos aleje de ella.
