Pueblo canario, Estado y Nación

Elio Rodríguez-Figueroa

Sobre Estado y Nación quiero insistir aunque sea reiterativo, pues a veces nos comprenden, pero otras no se si soy suficientemente claro en mi explicación. Lo digo por aquello de que "a veces se comprende pero no se entiende", por lo que puede que no haya conseguido ser suficientemente explícito.

Decía que la nación la forman los pobladores de un territorio, en nuestro caso Canarias, cuyo principio de nacionalidad tiene en común sus raíces, tradiciones, lengua y su idiosincrasia, conjuntamente con su peculiar gastronomía y forma de pensar; "dime como comes y sabremos como ves el discurrir de nuestras vidas".

Somos, pues, un grupo étnico-cultural con personalidad propia, y nos asiste el derecho inalienable de constituir un Estado independiente. Lo que está claro es que actualmente no somos un Estado, puesto que nuestra vida jurídica y política nos es dictada por imposición del Estado español, a la medida de sus conveniencias para mantenernos bajo su abusiva tiranía, con la complicidad de los partidos españolistas, PP y PSOE y de unos falsos nacionalistas cuyos hombres de paja hacen aplicar, tanto en su política como en lo jurídico, los instrumentos necesarios que mantienen su férula colonial y la consecuente explotación y robo de nuestras riquezas. Tenemos, pues, territorio y tenemos población, pero carecemos de la soberanía que fue arrebatada a nuestros heroicos antepasados por la canalla que componía las huestes conquistadoras, cuyos descendientes están hoy representados por los súbditos del Estado español, y en nuestra tierra por los indignos y traidores, que siempre los hubo.

Nosotros la queremos recuperar, que nos sea devuelta esa soberanía, base constitucional para dar forma territorial a nuestra Nación y que debiera representarse, en mi opinión, en tantos Tagoror -en contraposición a los actuales Cabildos- como Islas; sea una federación de Tagoror cuyo poder central será el interés nacional; en Defensa, moneda única y Banco Central; Transportes aéreos, marítimos y terrestres; Energía, Exportaciones e Importaciones. Creando un fondo de solidaridad compensatorio hacia los más desfavorecidos. Los Tagoror gobernarán sus respectivas Islas y atenderán las necesidades poblacionales creando su policía y los órganos necesarios. Estas son, muy someramente, las bases que, en mi opinión, deberán desarrollarse y que deberán ser elaboradas por los compatriotas que tengan la capacidad adecuada para dar forma a lo que debe ser nuestra Constitución soberana y federalista, una vez conquistada la Independencia.

No somos, como dicen los del PP y el PSOE, españoles; somos y queremos ser Canarios. Tampoco deseamos ser ambiguos e híbridos, como proponen los falso nacionalistas que traicionan el sentido de lo que es nacionalismo, sea Independencia.

Las Unidades de Tagoror, la resistencia pasiva y el desbordamiento democrático pueden ser los instrumentos que, a nuestro entender, nos posibilitarán conquistar nuestro objetivo: la Independencia.

Este debate es el de todos ustedes; aporten, sin timideces, lo que crean necesario. Todas las ideas son mejorables. No soy yo, ni mucho menos, quien detenta la verdad; es deber de todo patriota ayudar, sin reservas ni inhibiciones.

PEI.