MÉXICO: ¡QUÉ BONITA FAMILIA! (I)

Camilo Estrada Luviano

El sainete que están escenificando el gobierno federal contra el gobierno del Distrito Federal muestra sin ambages, nuevamente, la esencia misma de "un gobierno de empresarios para empresarios" (Fox dixit).

México es un país capitalista y su gobierno en todos los niveles está al servicio de los patrones y los pobres en general, y más en concreto los trabajadores, como dice el pueblo, valen madres. ¡Qué no nos venga el Jefe de Gobierno con el cuentito de que él representa los intereses del pueblo, porque tanto él como el presidente Fox son de la misma familia, ambos dos, -diría la chusma-, representan los intereses de los dueños del capital! Las diferencias entre ellos son de matices, no de fondo.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO), "advirtió que cuando se trata de la defensa de sus derechos y de causas justas ‘no me dejo ni me rajo, digo la verdad’" (La Jornada, 17/IV/04), sin embargo solicitó audiencia con el presidente de la república "porque probablemente no haya sido informado" (AMLO dixit) y pues, él como buen mexicano y además muy bien colocado en el sistema le tenía que informar a Fox y pedirle su intervención "en este delicado asunto" (AMLO dixit, La Jornada, 16/IV/04). Y claro que es delicado el asunto pues pone al descubierto el doble lenguaje de Fox y del partido oficial, el Partido Acción Nacional (PAN).

El doble lenguaje entre los personeros-gobiernos de los capitalistas es lo más normal del mundo. Así actuó por décadas el ahora llamado Partido Revolucionario Institucional (PRI), así actúa el derechista Partido Acción Nacional (PAN), ahora en el gobierno; así actúan los llamados partidos morralla, y así ha actuado el Partido de la Revolución Democrática (PRD), -el partido de AMLO-, hasta que fue puesto en evidencia y como resultado del escándalo, dicen que van a cambiar aunque esto, a pesar de que lo repitan y lo repitan nadie se los cree, porque esto "es normal" entre los gobernantes burgueses. Nadie se los cree, porque los partidarios de los capitalistas están de acuerdo con esta moral y los que no son partidarios de los explotadores no tienen voz en el tinglado ese que llaman "estado de derecho".

Vicente Fox y Quesada, cual debe ser, reaccionó violentamente ante la denuncia del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, López Obrador, negándole, públicamente, la susodicha audiencia y "lo convocó a que presente su denuncia ante la Procuraduría de Justicia de la República (PGR) y advirtió que no se va a prestar a ‘juegos políticos o evasión de responsabilidades’"

Muy diferente actuó el presidente en relación a los "Amigos de Fox" y más en relación a su amigo Lino Korrodi y sus enredos financieros para que él, Fox, llegara a Los Pinos. Luego eso de mandar al Jefe de Gobierno del DF, que no es su amigo, a presentar una denuncia a la PGR parece salida de tarado, porque AMLO a quienes denuncia es a la misma PGR junto con la Secretaría de Hacienda. Pero como bien dice el poeta Juan Bañuelos: "Todos creen que Fox es ingenuo, otros creen que no entiende de política o que simplemente es el clásico patrón. […] No, él tiene buen equipo, es un lacayo de Bush, y el hecho de que en los primeros días de marzo haya estado en la casa de Bush en una visita así de amigos, y que enseguida al volver a México, ya en abril se haya ido a visitar a los presidentes de Centroamérica para poner en práctica el Plan Puebla-Panamá (PPP), nos habla de que sabe, de que sí atiende a los pedidos que le están haciendo en Estados Unidos" (La Jornada, 17/IV/04)

Que un poeta vea bien claro lo que significan los movimientos de un política no es de sorprendernos. Con muchísima frecuencia los poetas son honestos y los lacayos de los WASP usenses nunca lo son. Pero no olvidemos que el capital nunca tiene amigos, sino intereses, y si el gobierno yanqui utiliza así a Fox, lo mismo haría con López Obrador si éste estuviera en el lugar de aquél. Esta realidad es la que nos permite ver claramente los verdaderos fines, y su fingida candidez, de López Obrador. Él tiene derecho a querer ser presidente de un Estado burgués, por eso su afán de denunciar el complot contra él, y su partido, el PRD, actúa cual debe ser al defenderlo a capa y espada y hasta advierte: "Si el presidente Fox pretende seguir adelante con la campaña de desprestigio contra el gobierno de Andrés Manuel Obrador, y se insiste en presionar para que el Senado inicie el proceso para destituirlo, lo que se logrará es un serio conflicto que puede llevar al país a la ingobernabilidad, toda vez que no podrán parar las movilizaciones en defensa del mandatario capitalino, advirtieron los senadores perredistas Jesús Ortega y Raymundo Cárdenas […] En entrevista por separado, el senador Raymundo Cárdenas consideró que todo el PRD defenderá a López Obrador de esa campaña ‘estrucutura desde el poder’ […] Tratar de destituir al gobernante con más popularidad en el Distrito Federal, ‘pondría al país en un riego de ingobernabilidad bárbaro, que afectaría primero a la economía y Fox tiene que pensar en ese riesgo. Tiene que medirle mucho, porque ya está lindando en crear las condiciones para que los inversionistas tengan temor y reaccionen de la forma como ellos lo hacen’" (La Jornada, 18/IV/04, nota de Andrea Becerril). Estos son de esa unanimidad que aprobó la Ley Bartlett-Fernández de Cevallos, unaminidad en la que también estaba incluido Lázaro Cárdenas Batel, entonces senador y hoy gobernador de Michoacán y que en nada responde a las exigencias de los zapatistas, levantados en armas.

Parodiando podríamos decir que con esos enemigos para qué quieres amigos.

¡Qué bonita familia!, diría el cómico Pompín Iglesias.

¡Qué bonita familia!

18 de abril de 2004