¿QUIÉNES SOMOS?
José Francisco Yunes*
En la época escolar, aquellos tiempos de estudio primarios, en cándida y casi feliz edad, en la que nuestras mentes se iban abriendo a nuevos y desconocidos mundos, y donde el universo era sólo el que nos mostraba los enseñantes, quienes se autoerigían en únicos detentadores de supuestas verdades únicas. En nuestras mentes en formación todo aquello era nuevo y creaba en nosotros grandes ilusiones, estas se fueron difuminando conforme nuestros jóvenes cerebros iban tomando conciencia de la realidad y comprobábamos que los resultados de nuestro esfuerzo y a pesar del trabajo duro, de algunas manera éramos de los que nos íbamos quedando en el camino.
No sucedía así con otros compañeros, muchos de los cuales suscitaban nuestra infantil admiración, pues eran hijos de guardias civiles, policías nacionales o, como decíamos en aquella época, de "los grises"; otros lo eran de militares, funcionarios españoles y pequeños burgueses tinerfeños o de importantes empleados y obreros "peninsulares". Naturalmente, en aquellos primeros tiempos, de nuestras mentes escapaban estas consideraciones las que fueron tomando forma conforme avanzábamos en cursos escolares y en edad.
Con el transcurso del tiempo, la llegada al instituto nos ofrecía un panorama similar al vivido durante el periodo de primaria, sólo que ya nuestros planteamientos comenzaban a ser menos ilusionantes y más críticos, dentro de la ingenuidad propia de la edad juvenil, pero aún así no dejamos de plantearnos interrogantes ante los insistentes mensajes del profesorado diciéndonos machaconamente que formábamos parte de una cultura avanzada, la española, a la cual debíamos estar profundamente agradecidos por formar parte de la misma. Se nos enseñó que España era el ombligo del mundo, se nos enseñó su geografía, su historia, sus logros económicos, y se nos desgranaba todo un rosario de santas y santos españoles, gracias a los cuales el mundo pudo salvarse. En cambio, en torno a Canarias sólo se nos decía que eran unas Islas afortunadas dotadas de extraordinarias playas y espléndido sol, donde además se cultivaban excelentes plátanos y muy buenos tomates, y que además teníamos una extraordinaria industria que era la Refinería; además nuestras "provincias" eran visitadas por millares de turistas, los cuales decían maravillas de nuestro clima y prometían volver. Con estas cosas el sistema pretendía halagar nuestro ego al tiempo que, de manera solapada nos indicaban cual era nuestra futura misión dentro de nuestra sociedad.
Pero un día comencé a prestar atención a otras cosas que se decían y cuyo discurso no encajaba con el de los enseñantes, y empecé a plantearme ciertas reflexiones en torno a lo que estaba sucediendo: Si somos españoles por qué la industria en Canarias no avanzaba como en las demás "comunidades", por qué la Agricultura, Ganadería y Pesca la están destruyendo cuando es la base de nuestra economía, por qué en las Islas se aplica el impuestos IGIC en lugar del IVA, por qué a través de Madrid se toman las decisiones importantes para Canarias, cuando ellos no saben ni jota sobre nuestro verdaderos problemas, por qué no existe una regulación de empleo, por que no existe una regulación de la masiva afluencia y establecimiento de foráneos arumi en nuestras Islas, etc. etc.
¿POR QUÉ?
Sí, estuvimos estudiando y una cosa que nos quedó claro es que sólo teóricamente somos iguales ante la Ley.
Si los políticos son lo que hacen las leyes, éstas ¿para quiénes son?
Está claro que la educación que hoy recibimos, y no hablamos de antes sino de ahora, está hecha por y para europeos y no para nosotros los canarios.
Existen algunos que todavía dicen:
Aprende lo mismo que ellos, los españoles tienen la misma educación. ¿Por eso los españoles vienen a quitarnos los puestos de trabajo!
...Nosotros procedemos de españoles, por ello cuando nos miramos en el espejo parecemos iguales a los pueblos mazigios, y nuestra cultura y manera de expresarnos es similar a los pueblos mazigios (bereberes). ¿Un español es mazigio Bereber?
Nuestro gran problema es no querernos a nosotros mismos, porque fuimos sometidos, vendidos, violados en nuestros derechos, masacrados y humillados; nos convirtieron en analfabetos de nuestra ancestral escritura, nos esclavizaron, nos obligaron a mezclarnos con otras razas putrefactas etc.
Por qué decir soy canario (aknari) si es mejor decir español con un kilo de m... pero es igual me sienta bien.
Señores, para todos los aknari, debemos de crear una "escuela de autogobierno" a nosotros mismos. De llevar nuestro honor y orgullo de ser aknari y guan-chen.
Tengo un proyecto al que he dado en llamar Amnay Guan-chen, donde todos los naturales podrán aprender el arte del palo, la esgrima y la lucha, donde se imparta la verdadera cultura de nuestro pueblo, donde se recoja y trasmita la Tamusni y los conocimientos de la ancestral Iglesia del Pueblo Guanche. Será un lugar de donde resurgirán nuestros valientes Amnay. Será un gimnasio-templo desde donde organizar torneos de nuestros verdaderos deportes autóctonos, donde se pondrá patente nuestro orgullo como etnia.
Se retomará uno de nuestros lugares santos donde se impartirá el conocimiento interior de los aknari guan-chen, será un lugar de meditación donde conseguiremos que nuestra mente y cuerpo sean uno, estas enseñanzas serán impartidas por Kankus y Maguadas del rito guanche.
Los jóvenes Amnay serán los portadores del conocimiento del poder absoluto, del poder de un pueblo que fue y será soberano.
El honor de un Aknai está ligado al código más antiguo del mundo, un código que practicaban los guerreros guanches desde tiempos anteriores a la edad media, y que también seguían los sumarais del Japón.
Si deseas más información contacta con A.P.I.F.D.I.C.
*Secretario Insular. Ciudad colonial de Eguerew, mayo de 2004
¡¡TAKNARA PARA LOS AKNARI!!