CANARIAS LIBERTARIA


¿QUIÉN MANDA EN CANARIAS?


Por
Jose Almeida

Entre los tantísimos y graves asuntos que acontecen a diario en cualquier comunidad del mundo hoy día -y donde sus gobernantes se emplean (o debieran) a fondo para combatirlos- podríamos decir que uno (sino el principal) de los mayores conflictos a los que se tiene que enfrentar un territorio tan "especial" como el canario, es el de la imposibilidad -por imperativo legal- de poder decidir sobre cuestiones que son verdaderamente esenciales para encausar nuestro futuro en paz, justicia y solidaridad en el concierto de las naciones del mundo.

Podría ponerme ahora a enumerar la infinidad enorme de abusos infames, de viles atropellos, de hambres sin cuento, de atroces injusticias, de terribles despropósitos, que la madrastra ruin y arbitraria ha perpetrado contra nuestro indefenso, sumiso e ignorantado pueblo a lo largo de su nefasta y criminal historia en nuestros Atlánticos Peñascos africanos. Han sido tantos y tan crueles que de solo pensarlos me entra una rabia infinita, descomunal, una rabia casi divina, un tremendo odio visceral.

Pero no. No voy hoy a nombrar las innumerables y cobardes tropelías que sólo un pueblo cruel, brutal, feroz y desalmado es capaz de cometer contra otro pueblo indefenso, humilde, sencillo, digno.

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Pues bien, uno de los últimos asuntos que se han suscitado en Canarias, y que reflejan bien a las claras quién es el que de verdad ordena y manda en este territorio archipielágico -por mucho Estatuto de autonomía que pregonen, y por muchas in_competencias dicen que transferidas- tiene que ver con ciertas prospecciones petrolíferas que la compañía Repsol YPF ha estado realizando cerca de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, concedidas directamente por el Consejo de Ministros del Gobierno de Aznar -con el beneplácito de su Virrey Soria- a pesar de los cientos de estudios negativos que se presentaron demostrando la actual inconveniencia para Canarias de este proyecto.

De esta manera, lo único que ha ocurrido hasta el momento y que demuestra bien a las claras quién es el que decide lo que se debe o no se debe hacer, lo que se puede hacer o no en Canarias,es el Gobierno español de turno.

Ante esto sólo hay dos posturas válidas: o te enfrentas a estas muestras de arrogancia y prepotencia rebelándote con todos los medios a tu alcance, o te manifiestas demostrando tu repulsa y disconformidad contra la lamentable, penosa y terrible situación de Canarias. Una de dos…sino estamos perdidos. Acaso lo estemos ya….

ARTEVIRGO, a jueves 6 de noviembre de 2003