CANARIAS LIBERTARIA

¿QUIÉN MANDA EN CANARIAS? (4)

Por Jose Almeida

Es cierto que aunque una parte de nuestro tiempo lo tenemos que vivir/sufrir en un ambiente social cargado de empalagoso y repugnante reaccionarismo, de nauseabunda y perversa autosatisfacción aburguesada, de asqueantes muestras de arrogancia y desparpajo por parte de grotescos e impresentables energúmenos ilustrados siempre a la espera de lo más "in" para no desentonar con el plumífero paisanaje mediático que pasea sus floridas miserias en los noctámbulos antros de la noche insular, de insufribles discursitos seudodemocráticos por parte de prepotentes escribientes o locuteros asquerosamente repulsivos, todavía existen espacios -cada vez menos, no nos engañemos- donde podemos practicar la amable y delicada bonhomía, la enriquecedora y gratificante complicidad de los que se saben rebeldes e insumisos aunque en ello les vaya la vida, la entrañable charla distendida de las cosas intrascendentes de la vida tomando un buen café calentito después de las cinco…Son pocos, cierto, cada vez menos, pero existen, y son al cabo los que consiguen darle algún sentido extraordinario a nuestra pobre, ruin y mezquina existencia de oscuros seres que permiten que otros vivan su vida.

En estas estaba cuando tocaron arrebatadoramente a la puerta. Era mi primo Carmelo Ofito que venía alborotado por lo que acaba de leer en una página de Inernet. Enseguida lo calmé. Le dije que no sería para tanto y que me sacara de mi ignorancia cuanto antes. Efectivamente tenía razón yo cuando le dije que la cosa no era para tanto. Sin embargo, sí entendí que para él fuese algo extraordinario porque en las elecciones municipales de 1999 se presentó como cabeza de lista por Izquierda Unida a la alcaldía de La Aldea.

La cuestión era que había leído en la web www.rebelion.org una entrevista con Julio Anguita en la que, entre otras cosas decía que "La monarquía es el mayor obstáculo para la regeneración democrática", como si esto fuera una novedad, como si desde estos Atlánticos Peñascos africanos no estuvieros cansados, casi hastiados de decirlo y de repetirlo hasta la extenuación. Pero claro, como el que lo dice es el tal Anguita, que no es por nada, pero se ha codeado y paseado por los círculos de poder españolistas sin ni siquiera arrugársele la camisa, pues entonces sus palabras sí tienen cierta repercución. De todas formas, no me mal interpretes. Valoro esas declaraciones en su justa medida. Y allá en España tienen que haber causado cierto revuelo. ¡Con lo que está cayendo en la metrópoli, encima viene ahora Anguita a echar más leña al fuego de los descontentos, de las cientos de miles de personas que se siente traicionadas, poniendo en duda la validez de la monarquía!

A pesar de todo, personalmente Julio Anguita me parece un tipo honesto, lo que no me parece bien es que venga a hacer estas declaraciones cuando ya no es un cargo relevante de IU. Hechas ahora no tienen el mismo valor que si las hubiera hecho cuando era el máximo representante de IU. De cualquier forma van a tener cierta repercución mediática y desde ese punto de vista es como hay que valorarlas en este momento crucial en la caótica situación que vive en estos momentos la sociedad española, por mucho que se empeñen los voceros del régimen en sus medios de comunicación de ofrecer una imágen normalizada de la vida española. Sino tiempo al tiempo…

Y aquí en Canarias a callar y a obedecer, como siempre. Aquí sí que no ha cambiado nada, y si lo ha hecho siempre ha sido para peor. Como ves tenemos que esperar a que en la metropoli cambien las cosas, para que, a lo mejor y de rebote, nos coja a nosotros por medio y nos de un vuelco, de lo contrario la cosa seguirá empeorando indefectiblemente. Ojalá me equivoque Carmelo, pero mucho me temo que no, que todavía tiene que llover aún más. Aquí en Canarias es necesario que la corriente se lleve toda la porquería que se ha ido acumulando en las orillas de los poderosos, que arrastre la inmensa podredumbre que se ha instalado a lo largo de tantos siglos en las almas y en las conciencias de much@s canari@s. Entonces, sólo entonces, algo empezará a cambiar en estos Atlánticos peñascos africanos. Nada es imposible.