Elguanchepress
, 7-9-01LAS RAZONES SUCESORIAS DE AZNAR:
¡María! no Rajo ¿y...
El todavía presidente del gobierno español ha calculado meticulosamente sus pasos, sobre todo basándose en la experiencia de su antecesor en el cargo, Felipe González, motivo por el cual ha preferido salir del ejecutivo medio tocado de un ala, aunque más propiamente podríamos decir de una O(o)reja, con mayúscula y con minúscula, la primera por el ex-ministro (a Mayor Oreja mayor sordera, que dijo alguien cuando el susodicho lo era de justicia) y la segunda, o sea, la minúscula por la sinonimia con el borrico, con perdón del animalito.
El salir medio tocado le da esperanzas de intentar volver y con esa fe inquebrantable ha decidido dedocráticamente elegir un sucesor. No por el hecho de haber dicho que no se presentaba a la reelección, que eso es perfectamente reversible y no va a quedar por más mentiroso que con la guerra de Irak ("Todo el mundo sabe que Irak posee armas de destrucción masiva" decía el Presi no hace mucho o hace poco ¿O hace demasiado?, pese a los tres informes contrarios que la había remitido el CNI o servicios secretos metropolitanos).
Con esas premisas se sentó el presidente un ratito, dicho con minúscula. El aludido había presentado incluso hace algunas semanas su tesis doctoral en asuntos financieros, para impresionar, pero al presi no le impresionan esas cosas, pues piensa que para ganar unas elecciones no hacen falta tesis doctorales ni nada de eso, sino televisión, manipulación de las ignorantadas masas y programas de entretenimiento"¡ descartado el ratito!", sentenció el presidente.
Mucho más tiempo estuvo con Cascos, pues encontraba divertidos los derivados y juegos de palabras que podía componer, como por ejemplo "cráneo", que venía en el diccionario y todo, pero después de lo del Prestige, el hecho de que no consiguiera el propósito de desplazarlo al sur de Canarias, como eran las órdenes que había recibido el capitán del petrolero, no le divertía tanto. También venía en el diccionario " cada uno de los pedazos de una vasija". Esto le gustaba menos."Cada una de las capas gruesas de la cebolla". Menos todavía."Pinza de la armadura que cubre la cabeza". El presidente hizo un gesto de aprobación. "En las caballerías uña del pie o de la mano en que se asienta la herradura". Esto le ponía los pelos de punta a Aznar. Luego venían los derivados; Casquete: "para curar a los tiñosos", "pieza que imita el casco de la armadura y sirve para timbrar el escudo". Esto le gustó mucho. El plural le hizo arrugarse de verdad: "Cabeza de carnero o de vaca quitados los sesos y la lengua". "Descartado", dijo definitivamente el Presi., ni siquiera atraído por el vulgar significado de casquete, que no era el caso.
No fue exclusivamente por descarte el dedazo al sucesor, pues a la cruzada particular en contra de cualquier nacionalismo que no fuera el nacional-sindicalismo español, se sumó un rasgo típico de su desafiante personalidad: ¡María! No Rajo ¿y...?
