Aclaración para reconstituir la verdad histórica

Réplica

Sr. Director del Diario ‘Canarias 7‘, de Gran Canaria.

Muy Sr. mío, he leído en su periódico en el día de ayer, Domingo 21, un artículo de prensa denominado "El potro Canario de Gadaffi" donde se me cita expresamente, firmado por un tal Federico Utrera. Dicho artículo está lleno de falsedades y elucubraciones fantasiosas lo que puede inducir en error a sus lectores. Por ello le agradezco que publique esta aclaración para reconstituir la verdad histórica.

En febrero de 1978, se reunió en la ciudad de Trípoli, Libia, la conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores de la OUA, previa a la reunión de jefes de estado, que debería de celebrarse en el mes de Julio en Khartum, Sudan. Los servicios diplomáticos españoles estaban enterados que asistiría, como era costumbre después de 1968, la representación del MPAIAC para reivindicar los derechos a la Independencia de las Islas Canarias, presidida por mi. Se sabía también que el MPAIAC iba a solicitar que la cuestión de Canarias se trasladase a las Naciones Unidas. Para contrarrestar esta operación, el gobierno español envía a Trípoli a D. Juan de Borbón, padre del actual rey de España, con la misión de intentar obtener el apoyo libio en favor de sus tesis colonialistas.

Para ello, envió un buque nuevo de pasaje de lujo que acababa de salir de los astilleros españoles, el "Toledo", o algo así, si mal no recuerdo, para intentar vendérselo al gobierno libio por un bajo precio, en el vano intento de comprarlo en favor de sus tesis, al tiempo que lo prestaba durante el tiempo de la conferencia para que se hospedasen en el algunos ministros y sus acompañantes que no cabían en los hoteles. Al mismo tiempo, según me dijo el secretario particular del Coronel Muamar El Ghadaffi, D. Juan de Borbón entregó al coronel un libro de fotos (el cual vi), donde aparecía yo vestido de oficial de milicias universitarias en Bilbao y en el campamento de Los Rodeos, diciendo que yo era un oficial español que había desertado del ejército en Euzkadi por ser comunista y otros disparates más como que no era canario sino nacido en España de padres españoles. Como era lógico, esto produjo la indignación de los libios y del Coronel M. El Ghadaffi, el cual me conocía personalmente desde hacía años así como al MPAIAC.

El embajador de España en Libia, durante la conferencia de la OUA se dedicó a hablar y prometer con cada uno de los Ministros, buscando el apoyo a su trasnochada política colonial, cosa que no logró a pesar de sus ofrecimientos sustanciosos. A la hora de la votación de la propuesta que yo había solicitado en nombre del MPAIAC en el discurso ante los Ministros, unos momentos antes el Ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos y el de Mauritania tuvieron la delicadeza de venir a hablar conmigo para decirme que, con motivo del pacto tripartito sobre el Sahara y las presiones enormes de España, Marruecos iba a votar en contra y Mauritania iba a abstenerse en la votación, siguiendo órdenes de su gobierno pero no de su partido El Istiqlal, cosa que así fue. El resto de los países, es decir cincuenta y uno, votaron a favor de que el Secretario General de la OUA, Sr. Eteki, del Camerún, acompañase al Secretario General del MPAIAC a Nueva York, para presentar el caso de la descolonización de Canarias, ante el Comité de los 24 de la ONU y ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el apoyo del Grupo Africano de la OUA, es decir con la mayoría menos dos, de los países africanos que habían votado por el proyecto en Trípoli, y esto, precisamente antes de la reunión de jefes de Estado de la OUA que se iba a celebrar en Khartum.

Si usted consulta las hemerotecas, verá como, al día siguiente de dicha votación, Marcelino Oreja, Ministro de A. E. español y el Sr. Suárez, habiéndose dado cuenta del fracaso de la misión de D. Juan de Borbón y del embajador español de Libia, convocaron una reunión urgente del parlamento español en Madrid, donde todos los parlamentarios condenaron la resolución de la OUA en Trípoli, menos el representante de Valencia, Padre Xiriniach, que estuvo de acuerdo con la decisión de la OUA.

Tras el fracaso de la diplomacia española en Libia, se dio órdenes al Ministerio del Interior, presidido por Rodolfo Martín Villa, para que, usando todos los medios a su alcance, impidiese mi viaje a Nueva York acompañado del Secretario de la OUA, M. Eteki, viaje que iba a tener lugar en el mes de abril. Le recuerdo, que el 5 de abril de 1978, cinco días antes de que iba a viajar a Roma para encontrarme con el Sr. Eteki, el gobierno español envió dos asesinos españoles contratados a Argel para acabar con mi vida. Le recuerdo también, que hay una sentencia de la propia Audiencia Nacional de Madrid, del 14 de Julio de 1990, donde se dice "que el atentado fue organizado, preparado y dirigido por la policía española, dentro del Ministerio del Interior ".

Si como dice F. Utrera, periodista que ya conocemos por sus ataques al MPAIAC y a la causa Canaria, la conferencia de Trípoli fue un fracaso para el MPAIAC, porqué entonces el gobierno español montó un acto de terrorismo de estado contra mi persona ?.

La saluda y le agradece la publicación de esta rectificación,

Antonio Cubillo Ferreira

Sta. Cruz de Tenerife, 22 de septiembre del 2.003

Nota de la redacción de El Guanche:

Hasta el día de hoy, 25/9/03, Canarias7 no ha publicado esta aclaración, contra todo sentido ético y haciendo caso omiso al derecho de réplica que le asiste al firmante, por haber sido citado expresamente.

Artículo replicado: El potro Canario de Gadaffi