Elecciones sin reforma electoral
Antonio Cubillo Ferreira *
E
n mayo pasado, el PSOE hizo unas declaraciones por medio de su portavoz parlamentario, José Alcaraz, sobre su deseo de la posible y futura modificación de las barreras electorales antes de las elecciones del 2003, exigiendo un cambio de los topes de 20% en vez del 30% de votos válidos, a nivel de la Isla y 3% en vez del 6% a nivel del Archipiélago. Esta ley, como todos sabemos, se la sacaron de la manga un aciago día las llamadas fuerzas presentes en el Parlamento, para establecer el Tripartidismo e ir eliminando poco a poco a todas las posibles fuerzas vivas o partidos políticos de Canarias. Con los llamados topes o barreras electorales, se buscaba hacer desaparecer para siempre a partidos que representen a los Verdes, Liberales, Humanistas, Independentistas, Socialistas Canarios, Demócratas Canarios u otras posibles tendencias democráticas, liberales del Archipiélago o de las Islas llamadas menores.Ante las próximas elecciones del 2003, el PSOE (PSC), ha querido lavarse la cara tímidamente y habla, no muy alto, de reforma electoral o modificación de las vergonzosas barreras. Todos sabemos que los llamados topes o barreras electorales van en contra de un sistema electoral democrático y libre, en contra de la libertad de expresión y de asociación. Pero a los creadores de los topes, Coalición Canaria-PP, con la anuencia del PSOE, no les ha importado hasta ahora sino mantenerse en el poder y para ello han recurrido a todas las martingalas o maniobras antidemocráticas para mantener el sistema de la Tripartita y seguir controlando el Parlamento los tres partidos, aunque el pueblo los repudie, como se demostró en las últimas elecciones donde hubo 530.000 votantes que se abstuvieron, más del 50% de los votantes, hartos de tanto descaro y de falta de respeto a las leyes que ellos mismos se habían inventado y a los principios democráticos. En las últimas elecciones, el CNC, con razón por lo expuesto, pidió la abstención, como es público y notocio. El partido político que yo represento, el Congreso Nacional de Canarias (CNC) está por la más alta participación del pueblo canario en las elecciones, si son libres y democráticas. Por ello ya no nos conformamos con los antiguos topes ni con los que propone el PSOE y exigimos que se haga ya una reforma electoral, en base al dos por ciento a nivel del Archipiélago y el cinco por ciento a nivel de la Isla, así como que se amplíe el número de parlamentarios en Canarias a setenta en vez de los 60 actuales. Como es lógico, surgirán las críticas de los tripartidistas y de los colonialistas y de la derecha dura que ven un peligro en que ese Parlamento actual se les escape de la mano y les exija cuentas de su gestión.
Con un Parlamento con 15 ó 18 partidos, por ejemplo, es más difícil de monopolizar por ciertas fuerzas y no se pueden hacer las maniobras actuales ni esconder la corrupción reinante con comisiones, como está pasando ahora. Además, en la reforma electoral que proponemos exigiremos que el presidente sea elegido por el pueblo en votación directa y no por arreglos entre la Tripartita, como viene sucediendo, así como exigimos que haya listas abiertas para la elección de cargos y otras demandas que iremos solicitando en un amplio debate público en los medios de comunicación sobre la Reforma de la Ley Electoral. Sería conveniente que todos los partidos canarios que están pensando en las elecciones del 2003 y se están preparando ya, salgan a la palestra pública y exijan el fin de los topes electorales, antes de pensar en las próximas elecciones.
* Presidente del CNC