"REFORMING THE MINDS"

Violeta Yangüela

Cuentan que en el entierro de un hombre llamado Mohamed Ibn Rushd, occidentalizado con el nombre de Averroes, un filósofo amigo pronunció éstas palabras: "Sus despojos en una alforja pesan tanto como sus obras en otra". Enterraron su cuerpo y quemaron sus obras. Al comentar ese instante histórico alguien afirmaba que fue "el preciso momento en que la falsafa (pensamiento lógico) le cedería terreno dentro del Islam al kalam (pensamiento teológico) mientras que la filosofía tomista abriría el camino de la técnica y a la hegemonía occidentales". En otras palabras, un candado al camino de la ciencia vía la razón y una puerta de entrada a la religión vía la revelación y la fe.

Mil años después la puerta se mantiene cerrada.

Dos acontecimientos influirían para el candado. La derrota en Viena y con ello la amenaza de la expansión del cristianismo europeo y la disidencia religiosa de los chiítas que se reflejó en una actitud y una acción de prohibiciones hacia cualquier forma de libre pensamiento para salvaguardar y proteger la seguridad de sus creencias.

Por segundo año, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo presenta un diagnóstico del estado de situación del mundo árabe, realizado por un grupo de pensadores, científicos, escritores, sociólogos e intelectuales árabes.

De acuerdo al informe la sociedad árabe se encuentra en un profundo y asentado impedimento de acceder al conocimiento en sus aspectos sociales, institucionales, económicos y políticos.

Afirman que las sociedades árabes se caracterizan por el autoritarismo familiar que anula la capacidad de iniciativa, la falta de libertad de enseñanza y la inexistencia de libertad de prensa y de la libre expresión del pensamiento. La inestabilidad política y las luchas por acceder a posiciones de poder en ausencia de un sistema de rotación pacífica – en pocas palabras, de democracia – impiden el conocimiento en el mundo árabe.

Tomando como argumento su otrora esplendor y aporte al conocimiento científico, los autores afirman que en los textos islámicos existe un balance entre religión y conocimiento. Sin embargo, admiten que los procesos territoriales-políticos-económicos marcaron una influencia decisiva con la alianza entre los dirigentes políticos y los lideres religiosos que permitiría la permanencia en el poder de gobiernos autoritarios sustentados en la interpretación del Islam de los líderes religiosos. Los valores de libertad, la importancia de una mentalidad crítica y la participación de la mujer fueron enterrados.

Mil años después, siguen enterrados.

Para los autores del diagnóstico es imprescindible y de manera urgente un proceso de desentierro con el objetivo primordial de reformar las mentalidad y la acción en el mundo árabe.

¿Mil años para el desentierro?

Nota al margen: En una entrevista concedida al diario alemán Der Spiegel, el actor egipcio Omar Sharif afirma que en el mundo árabe nunca habrá una democracia, ni ahora ni en mil años. Los árabes viven desde hace siglos en sociedades tribales y la autoridad que reconocen es el jefe de la tribu. El actor reside en Paris.

v.yanguela@codetel.net.do