¿REHENES O PRISIONEROS DE GUERRA?
Ekade
A principios de Abril, cuatro contratistas militares privados, ex soldados de fuerzas especiales estadounidenses que trabajaban para la Blackwater Security Consulting Company, fueron muertos y los cuerpos de dos de ellos colgados desde un puente cerca de Fallujah.
Según las propias fuerzas de ocupación, dos soldados y siete mercenarios estadounidenses que trabajan para una subsidiaria de la empresa Halliburton desaparecieron en Irak, el día 10 del mismo mes.
En declaraciones recogidas por la cadena de televisión CNN, las mismas fuentes aseguraron que "hay dos uniformados desaparecidos y siete guardias de la Kellog Brown and Root (KBR)". Al parecer, los siete guardias contratados por KBR desaparecieron al ser atacado un convoy en Abu Gharib, el sábado, a 20 kilómetros al oeste de la capital.
El 15 de Abril la noticia de la ejecución de Fabrizio Quattrocchi, un "civil" italiano detenido, junto a tres compatriotas suyos, por grupos de la resistencia irakí. Para su familia, Fabrizio trabajaba en Bosnia, en una empresa de seguridad. Fue reclutado por Presidium International Corporation, con sede en Olbia (Cerdeña) y las islas Seychelles, cuyo objetivo social, según la propia empresa "Es una sociedad que opera en los sectores de la seguridad, defensa, protección de negocios y gestión de las crisis en áreas de medio y alto riesgo".
Según el siempre mediático y, por lo tanto, hipócrita, número uno de su país natal, Silvio Berlusconi, insistía en que "han asesinado a un civil; no a un militar o a un espía". Si todos los civiles italianos practicaran la misma actividad que Quattrocchi, poco turismo iban a hacer estos europeos. Sin embargo, el descaro de Berlusconi pone de manifiesto la poca vergüenza de algunos mandatarios para manipular a la opinión pública, y el aprovechamiento político de los mercenarios: vivos o muertos.
El caso de los rehenes japoneses es muy distinto. Empezando por las dedicaciones de los detenidos: cooperantes, miembros de organizaciones de ayuda internacional y un fotógrafo independiente que acompañaba a los anteriores. (Noriaki Imai, de 18 años, Nahoko Takato, de 34, y el fotógrafo Soichiro Koriyama, de 32).
Por otro lado, Japón mantenía una relación más "natural" con los irakíes. De forma que contrataron "seguridad privada" de nacionalidad local, o sea, tenían contratados grupos tribales irakíes, algunos aseguran que ya habían efectuado pagos por valor de 75 millones de dólares (Review of International Social Questions, enero 2004).
La actualidad que nos ha tocado vivir parece dar un nuevo precio a las vidas humanas. Ya los mandatarios no responden de las acciones ilegales, de los abusos… que estas empresas privadas puedan cometer. Ya no responden de los muertos de ningún bando; son capaces de mostrarse ajenos al infierno que ellos mismos han creado.
¿Hacia dónde nos lleva la irresponsabilidad de los mandatarios políticos occidentales?