RAÍCES DE BEJEKE

RELIGIONES

Félix M. Arencibia

Oramas está sentado en el parque que está junto a la parroquia de Villa Cemento. El aroma húmedo de la tarde le va embriagando. Ahora un grupo de fieles sale de la iglesia después de oír la misa. No hace mucho tiempo que ha escuchado las declaraciones de un ministro español en las que proponía ayudas económicas para la religión musulmana. Ahora no sólo se subvenciona a la Iglesia Católica de Jesucristo, a se quiere hacer lo mismo con la de Mahoma. Muy bien, si una tiene derecho, la otra también. Igualmente pasaría con todas las demás confesiones. El problema, piensa el profesor, está en otro aspecto; habría que preguntarse qué significan los diferentes credos para las personas.

"Le doy un sentido especial a la religión, pero su significado supera el marco del hinduismo…". Bajo la autoridad moral de las palabras del pacifista Gandhi, Oramas piensa que la religión es una opción muy personal por la que optan algunas personas. Hay que respetar sus creencias particulares; pero cree que en el siglo XXI cada cual tiene que sostener económicamente sus propios ritos religiosos. La sociedad ni el estado deberían intervenir ni costear las creencias particulares de cada uno. Iría más allá, piensa Oramas, los credos particulares no deben formar parte de la Enseñanza Pública. Es algo íntimo que se debe aprender y practicar en los lugares dispuestos para ello. Sí podría entrar la historia de las religiones dentro de la enseñanza de la Historia.

El hecho religioso es objeto de meditación del viejo profesor. Ya los pueblos primitivos ante el miedo a lo desconocido y los fenómenos que no podían dominar, crearon los primeros rituales para conjurarlos. Esto es lo que se llamaría la religión natural. Ésta se fue desarrollando y luego aparecieron las grandes religiones con las diferentes civilizaciones e imperios del mundo antiguo. Más tarde surgirían las "religiones de fundador" entre las que están el judaísmo, el budismo, el cristianismo, el islamismo... Muchas veces las religiones han sido utilizadas por el poder de las castas dominantes para manipular y someter a los pueblos.

Estudios sociológicos de Freud, Jung y otros han resaltado la función sicológica de la religión en cuanto pacifica las pulsiones conflictivas. De todas maneras numerosas guerras de religiones han marcado la historia de la humanidad. Para Freud, el gran creador del psicoanálisis, la religión no sería más que una proyección de tipo infantil. Para Marx, es una protesta ineficaz ante la alienación básicamente económica de la sociedad. En el momento histórico que vivimos hay gente religiosa que vive como si no lo fuera. Su práctica no llega más allá de los ritos del bautismo, la primera comunión y el matrimonio. Sin embargo, otros que no se consideran religiosos viven como si lo fueran, respetan unas creencias éticas.