La imperiosa necesidad de nuestra Independencia

Por Elio Rodríguez-Figueroa

Fuimos republicanos, y aún lo somos cuando reflexionamos en estructuras políticas. Con el tiempo, la madurez nos ha traído a otras realidades que los intereses de facto ponen en evidencia. Es la imperiosa necesidad de nuestra Independencia.

Llevamos años insistiendo en la necesidad de canalizar las fuerzas que deberían sustentar la lucha por la liberación de nuestra patria: Canarias. Siempre en primera línea aquellos comunistas coherentes con el marxismo leninismo, entre otros, Azucena Roja y, de manera exponencial, el gomero, Guillermo Ascanio y Moreno, general de la 8º División, vilmente asesinado por el franquismo, y a quien tuve el privilegio de servir a sus órdenes.

Ha habido, y aún hoy persiste, una tenebrosa etapa de injurias y calumnias contra todos nosotros; siempre con coincidencia masiva en su origen. La manipulación anticomunista que empieza con los asesinatos hitlerianos de los héroes, como Rosa de Luxemburgo y Karl Leikneks y esa larga cadena de genocidas fascistas, el nacional franquismo, su relevo por el imperialismo americano (la CIA, etc.), y hasta el día de hoy la mordaza "democrática", pasando por la tercera vía y la actual máscara de turno: la llamada "Social democracia" que está detrás de la más horrenda conspiración urdida contra los pueblos y sus democracias reales; sin parafernalias, una bien orquestada y destructiva maquinaria con un solo objetivo, el anticomunismo. Vds. saben que es lo único capaz de oponerse al imperialismo fascista y de poner fin a la explotación de los pueblos. La trama imperialista llega a su fin. No tiene opciones; es un sistema nacido en la corrupción y morirá con ella. Los pueblos sólo piden justicia y el sistema capitalista sólo nos da pruebas todos los días de que la ignoran y dan la espalda a lo que los pueblos piden. Vivimos inmersos en la injusticia por un hecho simple; sus raíces están podridas y sus intereses no son coincidentes con aquellos mayoritarios del pueblo.

Hay quienes nos preguntamos, cada día más, qué papel juegan los llamados intelectuales de "izquierda". Los otros, los intelectuales prostituidos, sabemos que su papel es corromper y destruir los intereses del pueblo. Pero, nos preguntamos, nuestros pintores, músicos, poetas, escritores, arquitectos, ingenieros, etc., cuando hacen sus trabajos creativos se sienten mejores que nuestros campesinos, nuestros obreros de la industria, de la pesca o cualquier otra actividad laboral. Se plantean, y muchos de éstos también deben plantearlo, que hacen por lo esencial en nuestra problemática; qué hacen por la plena libertad de nuestra tierra; qué caminos señalan para liberarnos de la insoportable explotación colonial. Cuándo dejarán de "marear la perdiz" con una y mil evasiones, donde el manido nacionalismo "que no crea nación" pero que si mantiene lazos colaboracionistas con quienes se suponen deberían combatir, y ahí están colaborando. Qué hacen pues nuestros acomodados exponentes de la llamada intelectualidad de izquierda? Nada. Nada más que diluir y desintegrar a nuestro pueblo. Ni un solo mensaje donde se busque estructurar la lucha organizada contra la derecha procolonial y, lógicamente, el colonialismo español. Y esto hay que decirlo, incluye sectores que se denominan Independentistas. Independentismo o fórmulas acomodaticias al poscolonialismo.

Una vez más ha llegado la hora del examen de conciencias responsables. No nos interesa nada que concierna a la construcción política administrativa española. Nada nos concierne; sólo que se marchen, que liberen nuestra tierra de su indeseada presencia. No debemos participar en nada que no sea nuestra plena libertad. Sus elecciones son las suyas, sus porcentajes electorales lo mismo. Al hacerlos nuestros refrendamos algo que contribuye a nuestra opresión. Toda relación con el poder colonial es colaborar a su prolongación. No hay otra salida que tratar de igual a igual; cada uno en su lado de la mesa. Esto es lo que quiere el pueblo; estos es, la abstención. Esto es la foto de Vilaflor y las que vendrán; pero sólo si tomamos objetivamente conciencia de lo que quiere nuestro pueblo, sin mordazas periodísticas, televisivas y de otros medios impresos.

Ahí podremos estar a la altura de sus intereses en general, y ello converge en la necesidad de organizarlo para que construya su Independencia. Estructurar los Tagoror, crear nuestras organizaciones en nuestra legalidad, que no es la colonial pero que, bajo todos los puntos, es la única legal. Somos la única como regla básica del derecho a ser libres. Hemos sido y somos un pueblo invadido. Somos un pueblo oprimido y reprimido. Somos un pueblo donde nuestras riquezas nos son robadas y expoliadas y, aún peor, donde los componentes de nuestra masa social son humillados y cuyas raíces intentan extirpar y destruir en un genocidio sin precedentes, amparándose en leyes que fueron, o pretenden serlo, para justificar las nuevas invasiones de españoles y europeos en general, sin darnos el mínimo derecho a defender nuestros intereses al vetar tal injusticia, cuyas razones son la solapada injusticia y la prepotencia de sus razones democráticas; léase sus fuerzas represivas, su ejército, policía y todo medio coercitivo, con la colaboración explícita, tanto de la derecha como de las mal llamadas fuerzas "democráticas" nutridas con los oportunistas y cuyo concepto de nación nada tiene que ver con la Patria canaria.

Si no llegamos a tomar conciencia de que la Independencia es vital para Canarias, no haremos que ésta sea realidad. Para ello es necesario motivar a nuestro pueblo amordazado por largos siglos de sofocante prédica, que ha consistido en promocionar la falacia de que el colonialismo español es nuestra única vía de sobrevivencia. Esto es falso, y sólo los intereses creados de unos pocos intentan justificar tal razonar. Ahí están las evidencias y las estadísticas. Se nos expolia el 70% de nuestras riquezas, con lo que seríamos un pueblo de alta renta y sólo nos dejan disfrutar como pedigüeños de una larga cadena de miserias.