¿El Sáhara Occidental para Marruecos?
Juan Jesús Ayala
Eso por ahora. Y no hay que esperar mucho. Los tambores de guerra están prestos a sonar de un momento a otro. Y la gran batalla ya se sabe de antemano quien la va a ganar. Y aunque el representante permanente del Frente Polisario ante la ONU, Ahmed Boukhari, le quite importancia a la inminencia del conflicto, hay en el aire un cierto barrunto que nos hace pensar todo lo contrario.
Los silencios cuando se propagan a través de los cánticos de las mezquitas, mal asunto, ya que estos son la traducción de la espera histórica y de venganzas soterradas que no se han olvidado. Y, aunque suene a paradoja, es que esto sucederá con la ayuda de Occidente. O sea la Media Luna aliada a la Cruz camina hacia la conquista y anexión de nuevos territorios.
El segundo plan Baker que se había aceptado por el Frente Polisario para arreglar el problema del Sáhara, ya, prácticamente con la dimisión de este político se ha finiquitado. Con la decisión descarada de fortalecer por parte de EEUU a Marruecos desde el punto de vista bélico y con el apoyo expreso de Francia al rey Mohamed VI y muy en contra del referéndum de autodeterminación del Sáhara, se comprueba como los saharauis van a quedar atrapados en un triángulo donde el gobierno español terminará haciendo el ridículo, haciendo mutis por el foro y en ves de poner en escena su papel de intermediario se va a quedar como un convidado de piedra y a dos velas.
Y todo comienza cuando en 1975 se gestó una tardía y pésima descolonización puesto que en el nuevo orden africano no había cabida para un nuevo estado, en este caso el de la República Democrática Saharaui, lo que hizo que una conjura de múltiples ambiciones (no nos olvidemos que el Sahara Occidental es rico en fosfatos, gas y en enormes bolsas de petróleo) mezquindades y todo tipo de martingalas condujo a este territorio a un inesperado destino.
Destino preocupante pero no tan incierto, y me gustaría equivocarme de todas todas; como me gustaría también pensar que lo que se intuye solo sea un mal sueño o un cuento mal contado, pero la dinámica de los acontecimientos empujada por los intereses de los poderosos parece inclinarse hacia el lado contrario, al extremo más negro y desolador que no se desea de ninguna de las maneras para el pueblo saharaui.
Pueblo por otra parte que no tuvo otra alternativa que emprender un éxodo hacia Argelia al verse atacado tanto por Marruecos como por Mauritania y que desde la estrategia del nómada emprendió a través de la resistencia y movilidad del Frente Polisario la tarea de recuperar la tierra que le pertenecía.
La guerra se tragó miles y miles de saharauis hasta que en 1991 callaron las armas cuando las Naciones Unidas propuso una alternativa electoral que continúa, como se ve, estancada porque no hay manera se haya propiciado por parte marroquí el referéndum por la autodeterminación del pueblo saharaui.
Y lo más trágico de esto, como mal augurio, es que los viejos guerreros se han hecho abuelos y una nueva generación nacida en el exilio de Tinduf casi ve a sus campamentos como una ciudad similar a cualquiera otra, y como si fuera una estación mas de la rutas caravaneras del desierto.
La historia del Sáhara quizás se remonte sobre el año 1030 cuando un jefe, Sanhaya Yahya Ibraim, hizo su peregrinación a La Meca el cual arrebatado por la mística del sagrado lugar retorno al Sahara llevando la palabra de Ala a los nómadas. Quizás si, la historia haya tenido en ese acontecimiento su origen. Origen bello y hasta romántico si se quiere, pero la conclusión de la misma, aunque llevamos capítulos en que el orden internacional se ha tirado por los suelos, sea prepararnos para entonar un requien por las causas perdidas.
Y quizás sea una equivocación o un empecinamiento desleal con uno mismo pero el Sahara Occidental que está hoy en el mejor de los mundos porque tiene futuro como país emergente a la vez está en el peor de ellos porque la estrategia internacional, mas bien mononacional estadounidense, se empeña en saquear sus riquezas y expoliar a un pueblo de todo aquello que le pertenece.
Y los EEUU van a contribuir con alguien mas a escribir las páginas de una historia jamás deseada pero ya se sabe que el imperialismo en su afán de poder no mira hacia los lados sino que va de frente para lograr sus objetivos a cualquier precio como si fuera un mastodonte enloquecido.
¿Y luego, tras la anexión del Sáhara por Marruecos, a quien le va a llegar el turno?