Estado de la situación sanitaria en los Campamentos de Refugiados de Tindouf
Manuel Galán *
El hospital de mayor envergadura de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se localiza en Rabuni, centro administrativo de la República. Dispone de dos quirófanos perfectamente equipados donde se realizan todo tipo de intervenciones quirúrgicas, aunque su uso depende excesivamente de la presencia de las Comisiones quirúrgicas extranjeras.
En cada una de las cuatro Provincias o Wilayas de los Campamentos hay un hospital provincial con al menos cuatro médicos generalistas, diez enfermeras y un alto número de personal técnico. Cada Wilaya tiene entre 32.000 y 40.000 habitantes mientras que la población en las Dairas, unidad administrativa inferior, oscila entre 5.000 y 7.000 personas. El número de camas de ingreso se sitúa entre 15 y 20 según la Wilaya, de las cuales aproximadamente 8 son para las mujeres embarazadas antes y después del parto. Cada Daira dispone de un Dispensario con un sanitario a su cargo bajo la supervisión directa de un médico del hospital provincial. El Sistema de Salud no establece una puerta de entrada única, es decir, se dan casos en los que una persona acude directamente a un Centro de mayor complejidad sin ser referido previamente. En los Campamentos toda persona adulta está adscrita a un Comité para el que trabaja de forma voluntaria según su formación específica.
En el caso del Comité de Salud, un problema fundamental es la falta de motivación del personal local por la falta de ingresos regulares y el escaso reconocimiento de su labor. El bajo presupuesto del Ministerio de Salud supone que nadie tenga asignado un sueldo regular, dependiendo sus ingresos de las pagas que reciben del Ministerio y los ingresos de éste del dinero aportado por las Comisiones quirúrgicas que se desplazan a los Campamentos. Además, los trabajadores de salud se quejan del escaso reconocimiento que reciben del Ministerio por el desempeño voluntario de sus tareas. Por otro lado, los hospitales no poseen personal médico especializado para las distintas áreas médico-quirúrgicas. Todos los profesionales son generalistas lo que aumenta la dependencia exterior de los cirujanos extranjeros que se desplazan en periodos cortos de dos semanas a lo largo del año. Sin embargo, un equipo de seis cirujanos cubanos con permanencia continuada a través de un convenio firmado entre la RASD y el gobierno cubano, junto al apoyo del gobierno argelino que facilita la derivación de los casos de mayor gravedad al hospital de Tindouf, garantizan la continuidad en la atención quirúrgica especializada.
En los hospitales provinciales se desarrollan cuatro Programas básicos:
1. Programa materno-infantil y Programa de niño sano. Dirigido principalmente a prevenir y tratar la anemia crónica en las mujeres embarazadas y la desnutrición severa en los niños de 0 a 3 años. Detección de las enfermedades y de la patología crónica de desnutrición. Seguimiento médico. Alimentación complementaria y leche maternizada.
2. Programa de enfermedades crónicas, transmisibles y no transmisibles. Entre las enfermedades no transmisibles, se trabaja principalmente en el control de la Hipertensión y la Diabetes, mientras que en el caso de las enfermedades transmisibles se trabaja preferentemente en la detección y tratamiento de la Hepatitis B y de las Infecciones de Transmisión Sexual, especialmente gonorrea y sífilis.
3. Programa de vacunaciones. Cartilla de vacunaciones. Tratamiento y seguimiento.
4. Programa de prevención en la transmisión del VIH/SIDA. Modos de transmisión, campañas informativas especialmente en colegios. Programa de prevención de la transmisión del VIH/sida y en el materno-infantil No hay datos sobre el impacto del VIH/sida entre la población, aunque probablemente haya una alta tasa de infectados debido a varios factores, entre ellos, la entrada continua de extranjeros (miembros de organismos internacionales, ONG, militares, Comisiones médicas,...), estancias prolongadas en Cuba de jóvenes que varían su patrón sexual, movimientos migratorios constantes especialmente en la frontera mauritana, alta promiscuidad de los varones, desconocimiento de la enfermedad y de sus mecanismos de transmisión, percepción negativa de los preservativos y escasez de los mismos (no se dan en los Dispensarios aunque se comercia con ellos). No existe como tal un Programa de prevención de la transmisión sexual del VIH/sida. Creo que para el Ministerio, plantear un Programa integral puede poner en peligro su política de fomento de la natalidad, y centra su actuación sólo en acciones de sensibilización dirigidas a la población en general. Parece que no hay voluntad política para abordar el problema del sida de forma integral. El planteamiento es parcial y escaso. Creo que sirve de poco trabajar en sensibilización si no se conocen datos sobre prevalencia e incidencia del VIH/sida, no se incide en la línea de la prevención mediante el control de las Infecciones de Transmisión Sexual y el reparto gratuito de condones desde los dispensarios, no se ofrecen test voluntarios de VIH/sida y no se acompañan a los pacientes con técnicas de Orientación pre y post-test.
Programas de salud para la mujer embarazada
Una dificultad con la que me encontré a mi llegada a Rabuni fue la falta de datos fiables que sirvieran para justificar un proyecto en salud materna. Sin embargo, en un reciente informe sobre la nutrición en los Campamentos, elaborado por ACNUR en septiembre de 2002, se aporta información sobre algunos aspectos de salud materno-infantil. Según el citado informe, en el caso de las mujeres se da una elevada prevalencia de anemia debido a varios factores entre los que destacan las deficiencias alimenticias, parásitos y otras infecciones, condiciones generales del entorno y pérdidas frecuentes de sangre durante la menstruación. Se estima que en mujeres entre 15-45 años, el 4,5 % de las mujeres durante y después del embarazo son anémicas. También se señala que la alimentación en los recién nacidos es particularmente pobre, lo que genera un mayor impacto en la malnutrición infantil; los datos relacionados con la malnutrición severa en los niños de 6-59 meses se incrementaron en el periodo 1997-2000, afectando en 2001 al 4,5 %. No se conocen datos básicos que nos permitan analizar la Cobertura y Calidad del Programa de salud materna. No hay información sobre Consulta Prenatal, Cobertura del Control Prenatal, índices de Captación Previa al 5º mes, proporción de embarazadas con 4 o más controles, Captación del Riesgo,..., todos ellos aspectos claves para determinar el alcance del Programa. Aún sin conocer estos datos, las cifras expuestas anteriormente revelan las deficiencias del Sistema. En la mayoría de los casos, la detección del embarazo se realiza en los tres últimos meses del mismo, lo que impide identificar oportunamente futuras complicaciones para la salud de la mujer y del futuro bebé. El Sistema de Salud proporciona la Atención al Parto en los Hospitales Provinciales y Nacional, aunque el seguimiento y el control anterior y posterior se realiza en los Dispensarios.
Todos los responsables de salud coincidieron en su baja cobertura debido a varios factores combinados. Entre ellos destacan la preferencia de las mujeres por parir en las jaimas (hogares saharauis) atendidas por matronas tradicionales, la desconfianza hacia los médicos varones y la escasa percepción del riesgo antes, durante y después del parto. El parto en las jaimas, mayoritario en los Campamentos, es de alto riesgo y provoca en muchos casos hemorragias, infecciones por ausencia de material estéril e incluso la muerte de la madre y el feto. Esta situación se ve agravada por la deficiente cobertura del Sistema de Salud potenciada por las grandes distancias inter e intra provincial, la escasez y precariedad del transporte, un Sistema de Derivación deficiente y la falta de motivación del personal de salud. Por otro lado, la ausencia de una política de planificación familiar centrada en el aumento del espacio intergenésico en un contexto como el saharaui, donde las mujeres tienen por media 6 o 7 niños, repercute directamente en la mortalidad materna.
El Ministerio de Salud con el apoyo de la Coordinadora hispano-saharaui de Vitoria, está trabajando en la reelaboración de un Programa de salud materno-infantil con el objetivo de disminuir la morbimortalidad materna. Durante la semana del 15 al 20 de mayo se realizaron unas jornadas de Atención Primaria en Rabuni a las que asistieron personal local de salud y médicos de atención primaria españoles que colaboran en los Campamentos. Entre otros temas, se trabajó en un Programa marco de atención primaria y en el Programa de salud materna en el que se detallan objetivos operativos, actividades, protocolos y responsabilidades. El entendimiento mutuo entre todos los actores con responsabilidad en la salud de la mujer, como los directores sanitarios, médicos, enfermeras, matronas tradicionales, jefas de barrio, representantes de la Asociación de Mujeres Saharauis y las mujeres en general, será vital para mejorar la salud materna.
Por otro lado, el 20 de mayo se celebró el XXX aniversario de la constitución del Frente Polisario, creado en el inicio para combatir al gobierno español; el Consejo de Seguridad de la ONU vuelve a abrir, por enésima vez, el debate en busca de una solución negociada al conflicto sobre el Sáhara Occidental; mientras tanto, el pueblo saharaui continúa su largo peregrinar por tierras argelinas con el consentimiento de la comunidad internacional incapaz de alcanzar un consenso político ante el bloqueo de Marruecos y Francia. Con esta situación de abandono internacional como telón de fondo, creo que el compromiso de Médicos del Mundo con el pueblo saharaui, avalado por el éxito de las Comisiones Oftalmológicas desplazadas desde el año 1996, debe potenciarse con la presencia activa y continuada en la zona apoyando el Programa de Salud Materna.
*
Técnico de proyectos para África Médicos del Mundo