POR UN SOCIALISMO CANARIO
Quizás ya va siendo hora de que los socialistas canarios reflexionen sobre las posibilidades de fundar un partido socialista en Canarias sin tener que depender del socialismo español y con el cual, en el futuro, mantendrían contactos de igual a igual en las reuniones de la Internacional Socialista.
Cuando en los territorios coloniales, las élites pensantes veían en el socialismo una vía para liberar el país, o bien se unieron al Movimiento de Liberación o bien crearon los correspondientes partidos y participaron en las lucha. Tras la independencia, han intentado aplicar, cada uno a su manera, los ideales del socialismo aplicándolo a la realidad histórica de los nuevos países. Ya se sabe que en las nuevas repúblicas donde rijan los principos democráticos y pluripartidistas, la democracia necesita de un partido socialista para contrarrestar las tendencias a la derecha o totalitarias que fatalmente se presentarán en la nueva sociedad. En Canarias, el socialismo jugó un papel, a principio de siglo y durante la república, importante en aquella época pasada y sufrió la represión del franquismo con miles de víctimas que pagaron el tributo por haber mantenido y defendido los ideales del socialismo. En la dictadura también jugaron un papel importante, defendiendo las aspiraciones de libertad de nuestro pueblo y luchando contra la tiranía. Nadie duda de sus innumerables luchas y nos faltarían páginas para llenarlas con los nombres de aquellos luchadores.
Cuando empieza la lucha de liberación nacional de nuestro pueblo colonizado, los socialistas canarios empezaron a obedecer las consignas de su central de la metrópoli y comenzaron a ignorar las justas y legítimas aspiraciones de nuestro pueblo a favor de la independencia. Posteriormente y cuando el socialismo español gobernó en España, a partir de 1982, la labor de los socialistas canarios era de servir de apéndice de la central metropolitana del socialismo y seguir ignorando que Canarias seguía siendo una colonia africana de España. Su empecinamiento les fue alejando del pueblo y tuvieron que aceptar los errores y los contubernios del socialismo español a pesar de que eran conscientes de que con ello nuestro pueblo los condenaba y se alejaba de ellos poco a poco, irremediablemente.
Las últimas elecciones del 99 han dejado las cosas claras. La abstención se elevó a 532.000 personas en el Archipiélago y estas personas son casi todas jóvenes, es decir la juventud del mañana de Canarias. Nuestro Partido independentistas, el Congreso Nacional de Canarias (CNC) predicó la abstención, pues las elecciones en Canarias no son democráticas, entre otras cosas porque votan los no canarios, que llegan al medio millón y, además, entre los falsos nacionalistas y el PP con el consentimiento del PSOE, han instaurado unos topes electorales del 6% y del 30%, para que se instaure en Canarias el Tripartidismo y que los demás partidos no puedan participar, lo que ha hecho que el pueblo se desinterese de las elecciones amañadas y antidemocráticas. Y como es lógico, los socialistas canarios, sucursal del socilismo español, perdieron miles de votos y partidarios debido a su actitud negativa y de ignorar las aspiraciones del Pueblo de Canarias.
Es hora pues de la reflexión y del pensar en el mañana, pues Canarias será un día un país soberano, y en el primer Parlamento que haya en estas tierra, una vez libre, será necesaria y urgente la presencia de un Partido Socialista Independiente para canalizar las aspiraciones socialistas de los Canarios de izquierda y de buena fe, honrados y luchadores de las libertades y de las ideas eternas del socialismo. Ojalá que haya socialistas en Canarias que escojan esta vía rápidamente, adoptando su verdadera identidad y pensando en el futuro de sus hijos, de nuestro pueblo y del socialismo. En vez de intentar remendar el caduco socialismo español, enfermo de sus errores y corrupciones, en vez de colaborar con la derecha aquí en Canarias o con el neo-caciquismo liberal, deben pensar en algo nuevo e independiente, con nueva sabia y liberado de las rémoras de la central socialista de la metrópoli.
Antonio Cubillo Ferreira
Tenerife, Añaza, abril del año 2.000.