La soberanía de Canarias y las interpretaciones del "sociobarómetro"
Queremos analizar, con objetividad, unas opiniones que se emiten por los medios de comunicación, con clara definición españolista y marginando, como es habitual, las realidades de la nación Canaria y resaltando los supuestos éxitos de la política reaccionaria colonialista, supuestamente adalides de un orden democrático, cuyos mentores son los descendientes directos de las estructuras Franco-fascistas y con mentalidad adaptada a los nuevos escenarios del gran teatro neoliberal: la mal llamada tercera vía social-demócrata.
Las estructuras de nuestra sociedad canaria están agobiadas por factores como la corrupción política y sus secuelas económica-financieras que, torpe o hábilmente, abarca casi todas las formaciones que se dicen representativas de la voluntad popular. De esto, como consecuencia de la actual dinámica, se desprenden las lacras de la droga, la violencia, y sus consecuencias; la inseguridad y el autoritarismo que ello provoca y pretende justificar, cuando la realidad es que la pobreza es la causa mayor de la violencia y, en la nación Canaria, late en el corazón del 30% de la población, como mínimo, y ellos son nuestros compatriotas, nuestros hermanos, hijos o nietos.
La nación Canaria actual es una colonia (nunca ha dejado de serlo). Como se sabe, colonia es un territorio conquistado por otra potencia extranjera (La España imperial, que la están queriendo resucitar) con dos opciones determinantes, según el grado de barbarie del conquistador, y en nuestro caso fueron los incultos y crueles españoles imponiendo el terror del exterminio; terrorismo tan en boga y tan criticado por quienes hicieron de él una práctica habitual. Decíamos la primera opción el exterminio, afortunadamente para nosotros no conseguido.
El 60% de nuestra población tiene raíces guanches predominantes y aquí estamos. La otra es la integración territorial imposible; somos África Atlántica y ellos son el inicio de una Europa cada vez más elitista e insolidaria con la pobreza, por ellos y su neoliberalismo provocada en el resto del planeta (de 6.000 Millones, el 70% son pobres o misérrimos). No pensamos como los españoles, no tenemos su idiosincrasia, no hablamos como ellos, no comemos como ellos; nos son extraños y les somos desconocidos, excepto para algunos renegados con erróneas pretensiones.
La manipulación económico-financiera para mediatizar nuestro desarrollo de capitales Nacionales canarios, impidiendo la acumulación y desarrollo de una potenciación económico-financiera; sea una Banca, Seguros, recursos energéticos no dependientes y comunicaciones. Frente a esto, nuestras clases sociales, en las que reside la posibilidad de iniciativa, no han querido, por falta de coraje (o de amor a su Tierra) o por complicidad con el poder dominador, en una posición de abulia que raya con la estupidez (Recogen las migas y el poder Colonial devora nuestro pan); es decir, su papel es de lacayos, cuando la riqueza es la nuestra.
Todos estos factores, juntamente con una acción política indigna, es lo que aún consigue mantener el poder Colonial frente a las claras posibilidades de voluntad independentista de la mayoría de nuestro pueblo, expuesto en un análisis objetivo del propio gobierno de Canarias, pese a los aspectos parcialmente negativos de algunos órganos de poder, resultado de una alianza espúrea con la derecha, parte de la cual se define colonialista sin fisuras. También las hay en el sector, no siempre bien llamado, nacional. Como lo es la consejería de Educación. Vaya como botón de muestra su complicidad en materia de convocatorias a los educadores de nuestra juventud: se convocan mil doscientas plazas y, en detrimento de nuestros discriminados enseñantes, los españoles, a través de sus academias de formación, les pagan y dan todo tipo de facilidades; situación ésta que la consejería del "Gobierno Nacional" no se desmarca por los intereses de nuestros nacionales Canarios, que sufren en sus intereses esta política degradante. Es clásica la prepotencia de los enseñantes españoles que obligan a nuestros niños a cambiar sus raíces en su forma, la nuestra, de hablar; sea otra clara evidencia de no integración y de imposición colonialista.
El muestreo "Sociobarómetro" es un conjunto de datos de opiniones sobre 3.580 personas, con un margen de error de 1,7% y es proporcional en sexo, edad y ocupación.
Los canarios decimos ser felices en un 84%, -casi natural viniendo y habiendo nacido en un lugar tan privilegiado a niveles de planeta; de ahí que seamos tan codiciados pese al 30% de gente que, ciertamente, no puede serlo objetivamente-. De hecho, un 67% admite que sus dificultades económicas condicionan la misma; un 42.8% lo achaca a la pérdida de sus valores, de nuestras raíces; a la hostilidad social un 42%; un 18% al agobiante ritmo de vida; un 13% al poco tiempo libre; y un 5% al poco interés por lo que hace. (Atención, pues confirma lo que venimos afirmando); un 37,2% dice ser buena; un 61% de regular a mala. Hace un año lo bueno baja a un 30%, lo regular a mala sube a un 65,9%. Dicen que dentro de un año lo bueno estará igual, que baja lo regular a malo a un 53,2%, pero un prudente y sagaz 15% no se pronuncia.
De España hay datos que no nos conciernen: buena un 46%; regular a mala 48%.
Sobre los hogares digamos que bastante contradictoria: buena un 53,5%; regular a mala 46,1%. Nos preguntamos ¿cómo conjugar esto a los 400.000 en el límite de la pobreza?. Puesto que si la situación es ahora mejor o peor que hace un año, el 23% dice que mejor; el 7,59% igual o peor. En un año dicen buena un 38,6%; igual a mala un 64,5%. Qué vergüenza y cuanto cinismo y pobreza.
La nota a nuestra mediocridad en la clase política. En un año lo bueno baja a un 25%; lo regular a malo 60,4%; los prudentes un 12,7%. En la España colonial: buena un 44%; regular a mala un 50,7%.
Sobre los problemas más urgentes la opinión es clara y coherente con los intereses canarios y el rechazo anticolonial. Hay un rechazo mayoritario a la inmigración (que es mayoritariamente española) 66,6%; la delincuencia (producto de las secuelas del binomio pobreza colonialismo) 31%; paro un 20% -bastante subjetivo-; droga (otra de las plagas del sistema) 34,4%; Sanidad un 26,7%; Educación un 15,2% (se ve el poco interés y la poca seriedad al opinar sobre algo tan vital para nuestro futuro. ¿Cuáles son los problemas más urgentes de solución?: se reitera la inmigración un 77%; paro un 32,3%; droga un 29%; Sanidad 28,3%. Se abstiene un 30,6%. Soluciones más urgentes para tres problemas: paro 65,3%; droga 26,9%; inmigración 31,4%.
Cuáles son los que necesitan solución urgente: paro 46,4%; transportes y comunicaciones 26,3%; carreteras / infraestructuras / muelles / aparcamientos 21%.
Cuáles necesitan una solución más urgente y que más nos preocupan, escala del 1 a 10: 1, no le preocupa; 10, mucho. El individualismo un 7,8; la pobreza y marginación 8,8; inmigración 8,1; corrupción de la clase política 1,7 (mucha indiferencia); distribución presupuestos entre Islas 7,8%; conservar la identidad canaria 7,8 (lo que es bastante poco creíble teniendo en cuenta las otras referencias.
Hay otra encuesta sobre que pedir a los políticos: destaca con un 26% empleo y estabilidad. La gente parece estar satisfecha con sus ayuntamientos, reflejo de los resultados electorales.
El Parlamento tiene un 47% de confianza, no la tienen o se abstienen 51,9%; los jueces la tienen en un 30%, no la tienen o no se pronuncian un 65,7% + 4% (69,7%) -que no deja de ser preocupante: la justicia española parece tener poco prestigio-. La Policía Municipal canaria la tiene 54%, no 44,1%, se abstiene 15%. La Guardia Civil española: sí un 62,6%, no un 34%. Las ONGs: sí un 68,1%, no 26,8%. -Los partidos políticos dan un pobrísimo ejemplo de la triste realidad coyuntural en la que estamos inmersos y que nos da la razón sobre el camino a seguir: obtener nuestra soberanía, y un solo lema: acabar con el sistema colonial; poner fin a la corrupción y a la infinita mediocridad de la clase política actual, deshonra de lo nuestro-. Confianza en los partidos 16,3%, ninguna 79,8%. Movimientos ecologistas y feministas (bastante confuso el binomio): sí 52,2%, no 41,7%. Sistema sanitario, sí 49%, no 49,1%. Sistema educativo, sí 51%, no 47%. Pertenecen a organizaciones como asociaciones de vecinos: sí un 14,9%, no 85,1%. Club tercera edad: sí 6,8%, no 93%. Grupos deporte-recreo: sí un 14%, no 85,8% (lo que muestra el desinterés por sus colectivos). Pertenece a grupos juveniles: sí 3,2%, no 96,8%. Actividades artísticas o musicales: sí 10,3%, no 89,7%. Organizaciones religiosas o de la Iglesia: sí 9,7%, no 90,3% (es evidente que refleja la influencia del neoliberalismo con sus tendencias o variantes socialdemocráticas, donde se entreveran variantes nazi-fascistas; o sea, desideologizar y alejar a la población de hacer análisis objetivos y críticos de sus propias circunstancias. Y aquí podemos caer en la tentación de estados comparativos entre "postmodernismo y marxismo" (ref. A. Ibarzabal y sus estados comparativos con los filósofos franceses que desertan del marxismo y retroceden al neoliberalismo por el bies de la socialdemocracia en sus múltiples complicidades, el mejor exponente y más farragoso es Jean Francois Liotard en "informe sobre el saber". Hay otros Baudrillard, Derrida, Foucault y Luce Yrigaray (feminista), para ellos el "valor de uso" (utilidad) y valor de cambio (mercancía) no refleja la realidad de una sociedad de consumo. Yo me pregunto ¿cuál? Puesto que de 6.000 millones, quizas un 30% la tienen, el 70% debe ser que no existe.
Como resultados, los de estas encuestas, la población vive al margen de la realidad global, es decir, una sociedad sin capacidad de reflexión; una sociedad que, a base de mensajes teledirigidos, obtiene el borreguismo ideológico y las contradicciones del neoliberalismo impresentabla desde el punto de vista del bienestar social de las clases trabajadoras de una economía realmente progresista. La cruda realidad es que, pese al afán de los apologistas del Capitalismo en algunos medios de prensa, lo que reflejan es un parcial que, además de pobre, es propio de atrevidos indocumentados o de testaferros de mala fe. Nosotros, en el materialismo dialéctico, asumimos que "la materia en movimiento es la esencia del mundo", la evolución. Los marxistas creen en una ética emancipadora que libera de la alienación moral (Ibarrabal) a la sociedad.
Lo que no ha concluido, ni podrá concluir, es que lo que diferencia a una sociedad de otra son las relaciones de producción y las formas de producir, y sobre esto se construye como hacer política y como regularla jurídicamente. Actualmente el capitalismo se apropia privadamente de los medios de producción en claro abuso y usurpación del bienestar "global". Por ejemplo, 225 personas tienen un poder superior al de 2.500.000 millones de personas, o sea, un 47% de la población mundial. Si esto es justicia social y democracia, díganme quien de buena fe y con honestidad puede afirmar que sí lo es, sin mentir como un bellaco. Esto nos lleva a la tercera vía, Anthony Gibles, social-democracia Europea (la reserva ideológica del capitalismo de siempre, desde Bernstein) con el apoyo del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, OCDE, etc.
El hecho real es que el marxismo por su propia dinámica se adapta a la evolución histórica y científica, contemplando el bienestar de la sociedad globalmente, mientras que el neoliberalismo lo hace en beneficio de una parte trágicamente egoísta y minoritaria; un escaso 30% , y dentro de éste, un 5% detenta el control y todo el poder decisorio.
Como último comentario, las declaraciones bastante maquilladas de el Sr. Samuelson (economista de la tercera vía) quien reconoce que los datos están recortados, pero aún da por bueno 1.200.000 bajo el umbral de la miseria; 185 pesetas día, o sea, el 23% de la población del planeta. Pero no entra en detalles sobre el otro 50% que apenas llega al tope de las 270 ptas. Realmente nos preguntamos cómo se pueden soportar aquellos que hablan de democracia y derechos humanos y que, hoy por hoy, detentan el poder económico-financiero, político y religioso a través de un complejo que, a su vez, moldea nuestra (lo intenta) conducta, dictan su infame y mentiroso sentido de la ética y de la moral más hipócrita y falaz nunca conocida, dando nacimiento a un nuevo fascismo vestido como el lobo de Caperucita Roja.
Todo esto es extrapolable, teniendo cuenta de lo específico, a la Nación Canaria y a la correcta lectura del "Sociobarómetro", cuyo desgrane continúa y nos muestra lo nefasto del actual marco de las estructuras de nuestra sociedad.
¿Pertenece Vd. a algún sindicato?: sí un pobrísimo 4,9%, no 95,1%, -claro indicativo del desarme ideológico de nuestras clases trabajadoras-; partidos o grupos políticos: sí 3,3%, no un 96,7% -quiere decir que un 3,3% manipula el voto de el 96,7% de aquellos que aún votan y que el voto debe tener una pobre reflexión, descerebrados unos, sinvergüenzas e infames los otros-; ¿Pertenece Vd. a Organizaciones Humanitarias? (léase bien pensantes): sí el 10,9%, no el 89,1%. ¿Ha colaborado o asistido algún acto de estos grupos: asociaciones Comunitarias, vecinos?: sí el 16,3%, no el 83,7%. Club de tercera edad: sí el 7,5%, no el 92,5%; grupos Deportivos: sí el 19,5%, no un 80,5% -bueno, más vale algo que nada, aunque la proporcion, "mente sana in corpore sano" no está muy equilibrada. Da la talla para un Ejército Robotiano-.
Otra parte de la encuesta, sobre gobierno, partidos políticos y "lideres" ya se contesta en apartados anteriores de manera negativa.
Ante la pregunta de ¿CANARIO O ESPAÑOL? -la respuesta es clara, aunque se intenta contemporizar-: Sólo Canario, 23%; mas Canario que Español, 22,1% (45,1%). -Aquí viene una pregunta descafeinada- ¿Se siente Canario y también Español?: un 44,1% -o sea, que el 45,1% se define sin ambigüedades como patriotas Canarios; un 44,1% se siente eventualmente ambas (voto de la socialdemocracia españolista y parte de la derecha, no toda); Españoles sólo: 2,4% -una ínfima minoría-; y más Español que Canario un 4,2% -osea un 6,6%-.
Si la convivencia es o no compatible, -La respuesta, pese al machaqueo de los medios de comunicación, presiones financieras y coacciones del poder Central del Estado español es un claro sí. La opinión de los partidos correas de transmisión españolista, generalmente derecha y socialdemocracia (éstos, más que aquellos) sí un 48,3%; bastante compatible: los indecisos y parte de la mal llamada izquierda (españoñlista) 30%; totalmente incompatibles: un claro 17% por la plena soberanía e Independencia.
Como se puede observar y si se hacen cálculos honestos sobre otros datos de la encuesta, se trasparenta de manera clara el sentimiento mayoritario de la Canariedad.
Se intenta, a veces, no por las respuestas sino por la forma de platear las preguntas, una coacción que no siempre deja en libertad de opinar debido a quienes se involucra en las mismas; autoridades temidas por su pasado represivo y que son hoy exponentes de una autoridad que se mueve entre el respeto y el miedo, y que son parte del aparato represor del Estado Colonial.
Una última reflexión: La solidaridad de la sociedad y de los cuerpos o estamentos que la forman, son reflejo de la situación colonial dominante y muestran hasta que punto es coactiva y disolvente de nuestras raíces, con sus valores éticos y la ruptura ética con nuestros hábitos ancestrales. La encuesta dice que somos felices, ¿lo somos? o el grado de reflexión o resignación es tan pobre que raya en lo inconsciente; la ausencia del oxígeno de la libertad nos aplasta las neuronas, transformándonos en peleles de esos medios de comunicación que nos manipulan día y noche. Frente a ello, una disyuntiva, y ella es que la verdad que nos imponen es la de los Opresores; repito, a través de sus medios de comunicación y, cuando tercia, imponiendo por sus fuerzas represivas, como en el caso "Fonseca"; por su aparato judicial, tergiversando los dictámenes profesionales claros y contundentes. Frente a esto nos queda la esperanza en los valores intrínsecos de nuestro Pueblo y que, frente a tanto despropósito, nuestra dignidad reaccione y ponga fin a tanta desvergüenza.
Elio Rodriguez-Figueroa