LA SOLUCIÓN A LA INMIGRACIÓN

Los gobernantes europeos, han puesto el grito en el cielo, con las ava1anchas de inmigrantes africanos, sudamericanos y asiáticos que no cesan de llegar a Europa, huyendo de sus países por la miseria y el hambre, en busca de un futuro mejor en aquellas naciones europeas, en la que hace tan sólo unas décadas fueron sus súbditos.

Como se conoce, los primeros europeos que visitaron África, América, o Asia. no llegaron en vuelos charters con visas de turista y las carteras llenas de dólares, sino en naves repletas del soldados y mercenarios armados hasta los dientes con fusiles, metralletas ,. cañones, con la falaz promesa de civilizar y evangelizar a sus hermanos pecadores. Violando todas las leyes humanas con el falso pretexto de servir a Dios masacraron, esclavizaron y expoliaron otros pueblos.

Dado que soy nativo de las Islas Canarias me centraré brevemente en el contexto africano. Las incursiones europeas en África, datan desde los imperios griego y romano hace más de 2.000 años, estos bárbaros llegaban para esclavizar y expoliar a muchos pueblos africanos con culturas superiores como es el caso del pueblo egipcio. Siglos más tarde por el XIII, nuevamente comenzaron a aparecer por sus costas aventureros y piratas europeos; españoles, turcos, portugueses, ingleses y holandeses para traficar con carne humana, la captura de esclavos que vendían en Europa hasta el siglo XIV , dado que después canalizaron su vil negocio hacia América, donde vendieron docenas de millones de negros, como si en vez de personas, fueran animales. Obteniendo sustanciosas ganancias con la venta de seres humanos, que iban a parar a las arcas de sus reyezuelos y compañías piratas. Debo puntualizar que la esclavitud africana, fue el motor de la expansión del capital mercantilista europeo, el cual sirvió de base en la construcción de su industria contemporánea.

A finales del siglo XVIII, la soberanía europea, tan sólo estaba establecida en algunos lugares aislados de la costa occidental, Gambia británica y Senegal francés, por la zona austral, Angola y Mozambique portuguesa y el Cabo de Buena Esperanza holandés. Más tarde al final del siglo XIX, el comercio de esclavos fue sustituido progresivamente por el aceite de palma y diversos productos como oro y marfil. Los comerciantes y colonos ingleses se establecieron en Sierra Leona, Costa de Oro y Lago. Mientras los franceses se asentaba en Guinea, Costa de Marfil y Gabón. Durante dichas invasiones europeas se redujeron a cenizas importantes ciudades y se humilló a diferentes razas con siglos de historia y civilización a desplazarse a otras zonas.

El reparto definitivo del continente africano, tuvo lugar en la Conferencia de Berlín el 15 de noviembre de 1.884 y finalizó el 26 de febrero de 1.885, en la que participaron 14 naciones europeas, España, Portugal, Francia, Inglaterra. Bélgica, Alemania, Holanda. Italia, Austria-Hungría, Dinamarca, Rusia, Turquía, Suecia-Noruega y los Estados Unidos. Teniendo lugar en sus propias chancillerías. las divisiones de sus posesiones a través de unas series de líneas, las cuales separaban para siempre, a pueblos hasta entonces indisolublemente unidos, los hausa quedaron separados por Nigeria y Níger, los ewe entre Ghana y Togo, los somalíes entre Somalia italiana, francesa Abisinia e inglesa etc. Dando lugar al exterminio de millones de africanos, los cuales no se dejaron someter a los denigrantes designios europeos.

Los gobernantes europeos deben recordar los miles de millones de toneladas robadas a África, de oro, plata, diamantes, piedras preciosas, marfil, petróleo, gas, fosfatos, cobre, zinc, hierro, plomo, mercurio, etc. etc. Alimentos como peces, azúcar, aceite, café, cacao, frutas tropicales, etc. etc. Los cuales han servido hasta el presente para la industrialización y el desarrollo de Europa y los Estados Unidos en su veloz carrera capitalista, a cuenta del atraso y el subdesarrollo de África.

Manteniendo siempre todas esas naciones occidentales, que dicen hipócritamente ser democráticas y cristianas, una política miserable de mendicidad con el continente africano, donde fallecen anualmente millones de niños por desnutrición y enfermedades, al carecer los mismos de sus necesidades básicas. Para colmo les enviar todos sus desechos caducados, vendidos a precios desorbitados, para así continuar aumentando la deuda exterior de dichos países.

Europa y Norteamérica, continua con su lenguaje falaz, hablando de democracia y derechos humanos, que ellos mismos no respetan, mientras continúan vergonzosamente derrochando estérilmente toda clase de lujo, y se gastan miles de millones de dólares en armamento sofisticado al igual que en sus exploraciones espaciales.

Si verdaderamente los gobernantes europeos, desean acabar con la emigración ilegal en sus respectivos países, lo primero que deben hacer es, restituir lo robado a sus ex-colonias , cancelando la deuda exterior, así también la del Fondo Monetario Internacional , que tienen contraída dichos países africanos. Luego acabar con su política neoco1onialista, y dejarse de pagar precios irrisorios por las materias primas que importan para sus industrias, para que así puedan crear los países africanos sus propias industrias, y escuelas técnicas donde estudien sus profesionales, para paulatinamente ir creando su propio desarrollo econ6mico y social, el cual siempre le negó las naciones colonialistas europeas, las que tan sólo los oprimen y explota, imponiéndoles sus religiones y hasta sus idiomas. Hay que devolverle a África lo que es de África, tal como dice la Santa Biblia en Éxodo 22:1-4, y dejarse de enviar 1imosnas y misioneros, ó abrirle "caritativamente" un pozo de agua, en vez de montarle una red de suministro de agua, que lleve la misma a sus propias casas, como sucede en Europa, ya que no se puede adorar a Dios con palabras , mientras que con los hechos continúan adorando al becerro de oro. Por último no se debe olvidar, que el origen de la humanidad se encuentra en África, tal como se ha demostrado científicamente, por lo cual no nos podemos tirar piedras en nuestro propio tejado.

*José I. Díaz

*Asociación Tierra Guanche.