Sueños y nacionalismo

Empezando por Argentina, son innumerables los Estados independientes donde la soberanía si que es un sueño, como en la República Del Congo en donde el imperialismo belga se encargó de acelerar el proceso de independencia para evitar que el proyecto nacional se vertebrara con un cuerpo ideológico, nacional, como pretendía Nukruma.

Pero el imperialismo belga prefería un casco vacío, con bandera, ejército, y todos los aparatos de un estado, que una nación vertebrada, cohesionada, recuperada su integración nacional en lo económico, lo social, lo cultural.

En el otro extremo, el nacionalismo yanki nos acaba de enseñar como su nacionalismo, a pesar de ser una nación muy joven, es capaz de cohesionarlos en momentos difíciles, evitando que los egoísmos compliquen más la situación. Gracias a su nacionalismo, la caida de las Torres Gemelas, y la desaparición de un ala del Pentágono, no les llevó al desastre que muchos europeos pronosticaban. Aparecieron los elementos ideológicos y mantuvieron la cohesión que amortiguo el golpe.

Los sueños son los que no hacen caso a las enseñanzas históricas y pretenden condenarnos a repetir los errores de todos esos países con estado atados por potencias extranjeras de diferentes formas por no reconstruir su Nación.

Sin ideología nacional no hay reconstrucción nacional, la historia de muchas colonias nos lo enseña, si no queremos verlo, lo seguirá pagando Canarias, como lo lleva pagando en los últimos 30 años por errores propios del independentismo canario, que de diferentes formas ha colaborado al desmantelamiento de nuestro sector pesquero (el independentismo fue abanderado del antimarroquismo hasta hace bien poco), el SOC colaboró con el desmantelamiento del sector turístico canario en 1977, etc en lo económico. Y el independentismo está empeñado de hablar de una cultura canaria futurible desconectada de las actuales señas de identidad como es la renuncia a la propia pronunciación del nombre de la Nación, o del tronco cultural mago-majorero. Y el independentismo mayoritariamente sigue con planteamientos "de clase" boicoteando la reestruturación social de la Nación Canaria.

¿Quién sueña poniendo metas desconectadas de los pasos para llegar a esas metas?.

Puede ser cuestionable que un nacionalista canario no opte por la fórmula política de la independencia, lo que es un sin sentido es que un independentista no tenga un proyecto de reconstrucción nacional, no cuente con un marco teórico de esa reconstrucción (ideología nacional), no vaya reconstruyendo (que es gerundio) con cada acción la Nación. Porque si no es así seguiremos viendo como el colonialismo español nos sigue destruyendo.

Paradógica tierra Canarias en donde los más "independentistas" se sienten a gusto dependiendo ideológicamente de marco europeos, porque no nos engañemos, todo movimiento, todo partido político cuando actua muestra un trasfondo ideológico, si no es propio, si no está desarrollado por el propio movimiento, lo copia, y si en una colonia lo copia, lo hace de afuera, es dependiente.

Felipe Ros