TAKNARA, TIERRA DE HIJOS PICOS
FIDEL CAMPO SÁNCHEZ
Con este subjetivo encabezamiento vemos por las calles laguneras cientos de carteles a todos color, ¡que han debido costar un ojo de la cara!. Asimismo, los autores de los mencionados, han diseñado un mapa de esta nacionalidad, estableciendo los límites fronterizos de los que ellos denominan como: República Taknara, adentrándose en el Sahara -ninguneando a la República Árabe Saharaui-. En el colmo de esas cabecitas locas, según estos ínclitos fundamentalistas, a partir de ahora, la nacionalidad Canaria pasa a ser frontera con Marruecos, con Argelia y con Mauritania. Para mayor inri, estos discípulos del inocente Pedrín de nuestros años mozos dicen, y dicen bien, que la ¡la Patria no se vende...se defiende!, pero nosotros lo que deducimos es que desean entregarnos al sátrapa Mohamed, luego están intentando vendernos y no defendernos.
Mal, muy mal pueden defender la patria guanche-bereber unos individuos que, además de auténticos "creadores" de paridas y pseudofilósos del berebere, practican el fundamentalismo islámico, del que son fieles conversos, adoctrinados en una mezquita marroquí y que lanzan, ¡con gran indolencia!, soflamas envenenadas contra los que más han contribuido al mestizaje que, lo quieran o no son los foráneos, cuyas etnias, al mezclarse con sangre indígena pervive en estas ínsulas.
En una mala aplicación del berebere, un idioma del que son unos ignorantes, han creado un nuevo idioma y desde el cual pretenden imponer vocablos como Taknara (hombre vestido de mujer) para denominar una presunta República que tan sólo tiene cabida en sus calenturientas mentes, ridiculizando esta nacionalidad, esa patria que no se vende y si se defiende pero que, por el contrario, ellos tratan de hacernos súbditos del reino alauita. Por otra parte, tanto el vocablo Taknara como Aknara que significa tierra de hijos picos, según el docto berebofóno don Antonio Cubillo, es el mayor de los disparates su aplicación para lo que las utilizan. Y cuando nos habíamos acostumbrado a la soledad aparecieron, procedentes de Marruecos, donde viajan con frecuencia estos "sonados" con sus ranciosos planteamientos xenófobos.
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LA LAGUNA