DESDE AJODAR
FRANCISCO TARAJANO PÉREZ: UN POETA DEL PUEBLO
Por
José AlmeidaFrancisco Tarajano Pérez (nacido en Ingenio de Gran Canaria el 15 de mayo de 1924, aunque se crió y creció en Agüimes hasta 1936) está considerado el mayor poeta Nacional Canario, aunque, paradojas de esta inquina colonial que padecemos, no aparece en ninguna "antología" oficial, ni tampoco ha sido llamado para formar parte de eso que denominan Academia Canaria de La Lengua. Como tampoco ha sido llamado el escritor y periodista Alfonso O´Shanahan.
Francisco Tarajano es el poeta que más y mejor incorpora a sus poemas el vocabulario esencial del hombre de labrantío y el que más ha abierto a la Poesía Canaria nuestro patrimonio lingüístico y especial. Para este profesor jubilado la poesía es "sentir hondo, pensar alto y decir bonito". Y así es efectivamente: sus poemas están impregnados de un sentimiento hondo, de un altísimo pensar, escritos y dichos hermosamente.
Aunque su primer libro editado en Las Palmas de Gran Canaria "Ajijidos y aguijadas en Canarias" data de 1979, él había empezado a escribir desde muy niño. En 1955 figura como profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de La Laguna, pero un año después, como otros muchos canarios, emigraría a Venezuela donde permanece dieciséis años dedicados a la enseñanza. En la Patria de Bolívar deja publicados siete libros docentes. En 1972 regresa a Canarias y se dedica a la enseñanza en distintos institutos de la capital grancanaria. Paralelamente se dedica a la emocionante tarea de recoger la sabiduría del pueblo canario patente en coplas, adivinas, décimas, romances y refranes.
Es a partir de 1979 cuando empieza a mostrar una fecundidad sorprendente: "Con un abrazo de hermanos" (1980); "Años malditos" (1981); "Orillas del Guayadeque" (1983); "Silbos de mi tierra" (1983); "Adivinanzas populares canarias" (1984), "Caminos vulnerados" (1985); "Antología de adivinas canarias" (1986); "Tharja"; "Barranco arriba, barranco abajo" (1989); "Canarias canta" y "Prosigo" de 1992. También hay que destacar los libros "Agüimes en Cuba" de 1997 y "Memorias de Agüimes" conformado éste por seis libros, el último de los cuales se presentará el próximo sábado 18 de enero en el Ayuntamiento de Agüimes (Gran Canaria) a las 8 de la tarde.
El profesor Sebastián Sosa Barroso dice que en la obra artística de Francisco Tarajano "entran de lleno nuestros emigrantes, nuestros campesinos con sus sueños y desvelos; pero entran con la dignidad real sin el pintoriquismo y folclorismo trasnochado."
La obra de Tarajano es como un incesante grito. Grito de impotencia unas veces, de rabia otras, siempre una llamada de atención sobre alguno de los aspectos de nuestros más arraigados sentires, de nuestros más olvidados decires. Toda su obra sale del pueblo y en ella entremezcla lo culto con lo popular de una manera natural, nada artificiosa.
Su afán de comunicación con el pueblo sea tal vez el único objeto de sus poemas. Por esto, quizás, es un poeta social por excelencia. Y como afirma Sosa Barroso "hay nobleza en los contenidos y en las formas populares que utiliza; hay bondad de alma que grita al pueblo, a los roques, al mar, a las islas".
Por todo esto sus poemas más que para ser leídos en silencio, son para ser recitados, cantados. Es una experiencia maravillosa, inolvidable, escuchar los poemas de su propia voz con el acompañamiento de una guitarra o sin ella.
A continuación les ofrezco una entrevista que me concedió hace algunos años:
JA.- ¿Cuándo empezó usted a escribir?
FT.- Yo empecé a escribir desde niño, pero la lucha por la vida me hizo imposible poner más empeño en publicar. Almacenar papeles sí. Luego en Venezuela casi no pude escribir porque trabajaba de ocho de la mañana a once de la noche. Fue cuando volví a Canarias con los bolívares que me dio la generosa Venezuela que empecé a tener tiempo para escribir.
Después de las clases, aprovechaba las tardes emborronado hojas y publiqué mi primer libro "Ajijidos y aguijadas en canarias" y así he seguido hasta tener casi una treintena de libros publicados.
JA.- En Venezuela también publicó algunos libros ¿Cómo surgió esta iniciativa?
FT.- Uno que es profesor, resulta que coge un libro y el libro está escrito por una persona de igual conocimiento que tú y observaba muchos fallos, muchos defectos, por eso yo elaboraba mis propios apuntes que multicopiaba y se los entregaba a mis alumnos. Estos apuntes llegaron a una editora de Venezuela y la sorpresa fue que un día me llegó la oferta de publicar esos apuntes una vez retocados.
La editora me compró los derechos de autor que en aquel entonces era de 25 mil bolívares. A mí me supuso una gran ayuda porque 25 mil bolívares a 19 pesetas que era lo que valía el bolívar al cambio, significaba poner en Canarias unas miles de pesetas. Fueron siete libros de enseñanza porque yo allí no me dedicaba si no a eso: a dar clases, a dar clases para amasar una pellita con que poder volver a la tierra de mis padres.
JA.- ¿Cómo fue el trato que recibió en Venezuela?
FT.- El trato era muy bueno porque los canarios somos para los venezolanos unos verdaderos hermanos, y efectivamente, en los dieciséis años que pasé en Venezuela yo comprobé que era así. Además nos unen lazos ancestrales porque nuestros abuelos y tatarabuelos ya emigraban para evitar servirle al rey y que lo llevaran a Africa a defender a España contra los marroquíes o contra los moros.
JA.- Alguien ha dicho de usted que es el juglar de Canarias ¿se considera así?
FT.- Yo no me considero, me consideran. Desde luego, si el juglar es el que va de plaza en plaza, de pueblo en pueblo, recitando sus poemas, yo creo que es verdad. Estoy tan requerido de un sitio y de otro que casi no me dejan parar.
JA.- En su poesía se observa un afán profundo por comunicar sentimientos, emociones, por llegar al mayor número de personas…
FT.- Y qué es la poesía sino comunicación. Para escribirle a cuatro, diez o veinte amigos no pierde uno el tiempo. Yo creo que la poesía tiene que llegar a la gente y es lo que me propongo. Yo a veces me violento al escribir de tal forma que no hable de una manera que no me entienda el pueblo. Procuro utilizar los mismos recursos literarios pero empleando la sencillez con la que habla mi pueblo canario.
JA.- Volviendo al tema de Venezuela ¿Cree usted que los canarios aportaron algo a la cultura de Venezuela?
FT.- Hay que tener en cuenta que la mayoría de los canarios que fueron en mi época eran agricultores, peones, jornaleros. Es verdad, también fueron abogados, licenciados, etc. Si la cultura popular es la cultura del pueblo, indudablemente aportaron esa honradez, ese saber estar, ese saber sentir que tiene el pueblo sencillo canario. En otro sentido, fue gente muy preparada que ocupó puestos en la Universidad Central de Venezuela, en algunos institutos y en otras instituciones.
Contribuimos como pago a la generosidad de Venezuela a fomentar la cultura venezolana. También hay que mencionar la aportación que recibimos de Venezuela, ese sentirse hombres libres, ese sentirse más canario en Venezuela o en Cuba que en la propia Patria Canaria… eso es una enseñanza que nos dio la Patria de Bolívar. Por lo tanto la contribución es mutua: el canario dio su trabajo, su honradez y Venezuela le dio al canario ese sentimiento de reconocer su propia valía, su valor personal, que aquí está cabizbajo y no se le reconoce, más bien se le atropella.
JA.- ¿Cree que la literatura, la poesía sirve para algo?
FT.- Yo creo que hay poesía y poesía. Yo lo experimento cuando voy a los pueblos y la gente vibra porque esa poesía llega. Ahora, hay otro tipo de poesía que se presta al desprestigio de la propia poesía y que no llega. La poesía que es cantada, que es hecha en la tribuna y llega al pueblo esa sí es válida y contribuye a la formación de una especial sensibilidad.
Yo creo que el poeta debe ser así: un altavoz que llame la atención, un altavoz que pida la solidaridad, un altavoz que proteste. Hace mucho tiempo, cuando nos quisieron meter en la OTAN y Canarias votó que no pero nos metieron, me decía un viejito allá por el sur "ya a los corderos los metieron en el corral, ahora solamente hace falta amarrarle las patas", esto es que ya a los canarios nos metieron en el corral de Europa. Y para qué se amarran las patas a un cordero que está en el corral… pues para matarlo.
Contra esa Europa de la OTAN escribí un poema que está en "silbos de mi tierra" y se titula "No nace querarla". Yo creo que viene bien ahora que tenemos tanto paro en Canarias y más que habrá, y más que nos robarán. Y lo malo es que ya no tenemos dónde emigrar. Dice así:
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La Europa que tú me ofreces te puedes quedar con ella que no es que yo la desprecie es que no nace quererla, porque aventó las simientes de esclavitudes y guerras porque engañosa serpiente pica cielo, mar y tierra. Antorchas de negras noches llevaron sus blancas velas a las llanuras de Africa a las montañas de América para chamuscar culturas para quemar las creencias para asar a las palomas aceitunadas y negras. Las columnas y palacios con que tú Europa se encrespa fueron hechas con las sangres y las hambres y miserias y los ayes y silencios y las hachas y cadenas con que venales negreros talaron vidas y haciendas. Más quiero a mi madre África más quiero a mi novia América que a esa tu patrona Europa que con el yanki se acuesta. Más quiero a Canarias libre sin grillos en las arenas que verlas pisoteadas por las botas europeas. La Europa que tú me ofreces te puedes quedar con ella y no es que yo la desprecie es que no nace quererla porque los Unos y la OTAN el ayer al hoy acercan porque un vendaval de Europa tumbó la flor de mi tierra. [FRANCISCO TARAJANO PÉREZ] |