Un nuevo
negocio sumamente rentable: el terrorismo internacional, fase superior del
terrorismo de estado
Antonio Marín Segovia
Sin duda alguna el terrorismo es un negocio redondo y muy rentable, un nuevo negocio que provoca grandes ganancias a ciertos indeseables, a pesar de que causa ciertas víctimas colaterales.
El incremento de
la tensión bélica, el aumento de la producción y la investigación en seguridad,
armamento y control informático y tecnológico supone el imparable y constante
incremento de beneficios para un sector reducido y exclusivo de empresas
innovadoras. No cabe duda que el 11 de septiembre ha supuesto un avance en los
negocios de seguridad, incentivando y generando una ola de nuevas profesiones
altamente remuneradas, pues el clima de terror y desconfianza posibilita que
centremos la atención en crearnos redes de estabilidad y seguridad que nos
eviten sorpresas desagradables...
Pero el 11 de
septiembre es algo ya viejo. El Imperio, cualquier Imperio debe conservar el
clima de terror y de inseguridad para así desviar la atención de los
ciudadanos, procurando que el nivel de protesta social se centre en aquellos
temas que el Poder estime oportunos y correctos.
El terrorismo de
estado y sus secuelas han creado el terrorismo islámico. No hay duda alguna que
detrás de Bin Laden se encuentra G. Bush. No debemos nunca olvidar que el padre
del mayor imbécil de la historia política norteamericana fue el jefe de la CIA
en la época más oscura y terrible de esa entidad.
Nada nos extraña
saber que el terrorismo es un invento rentable del Imperio. Sus agentes saben
bien crear ciertas tramas e inventar ciertas causas en momentos de tensión
internacional. Apenas notamos las consecuencias de la especulación urbanística,
así como no nos percatamos del profundo abismo de incertidumbre, pobreza e
inestabilidad que ha generado el euro en las economías modestas de la mayor
parte de los españoles. Las grandes y sistemáticas oleadas de emigrantes que
llegan a las costas españolas de forma ilegal se solapan ante la avalancha de noticias
(fabricadas en los laboratorios del terrorismo internacional del Imperio) sobre
la captura de supuestos terroristas islámicos.
Comprendo la
locura y el fanatismo demoledor de los amos del Imperio: necesitan a toda costa
inventarse noticias e identificar a ciertos "culpables" para evitar
que nos centremos y nos pre-ocupemos de nuestros asuntos. Para ello no reparan
en medios y procuran instrumentalizar y manipular a todos los medios
convencionales de intoxicación y des-información oficiales y tradicionales.
Nunca antes hemos
asistido a tantos programas basura, a tantas banalidades en cadena. Nunca antes
hemos visto tantos embustes y tantas mentiras juntas.
Vivimos en una
dura época donde los mentirosos no tienen ni siquiera el pudor de envolver sus
regalos envenenados. Nos fuimos de Irak para ir corriendo a otro punto
caliente, a la castigada y expoliada Afganistán, país que sigue bajo el control
de los talibanes, donde las agresiones contra las mujeres siguen siendo noticia
a pesar de que no salgan en los telediarios...
Pero no interesa
hablar del incremento de incendios intencionados. No interesa hablar de las
mentiras que hay dentro de la defensa obscena y miserable del Plan Hidrológico
del PP. No interesa que hablemos de la gran precariedad laboral, asistencial,
sanitaria, educativa, cultural... El gobierno español (tanto el de ahora como
el aznarista) son simples administradores obedientes del neoliberalismo; en
consecuencia no quieren plantear verdaderas reformas que permitan una
participación creativa, sistemática y plural del conjunto de ciudadanos que
formamos el tejido social de España...
Vuelvo a insistir
que todos (bueno, casi todos) ganan con el terrorismo, tanto los periodistas
como los grandes empresarios... los gobernantes ocasionales, puestos a dedo por
los grandes grupos de presión, tienen la gran oportunidad de provocar ciertos
conflictos (controlados y teledirigidos) que luego van a resolver (al menos lo
intentan) para así pasar a la historia como salvadores y grandes estadistas.
No debemos
olvidar nunca que el conflicto de Irak es un conflicto diseñado y bien
planificado en los despachos, con la única y concreta intención de apropiarse
de las mayores reservas de oro negro del planeta, así como disponer del total y
pleno control de una zona geográfica caliente y básica para la supremacía del
Imperio.
Antonio Marín
Segovia
Cercle Obert de
Benicalap
Iniciativas
Sociales y Culturales de Futuro.