Terroristas con impunida

P. Luis Barrios

Actualmente aquí en Estados Unidos si ustedes una persona negra, Latina y/o musulmana y a la misma vez se le ocurre tomar fotos de alguna agencia del gobierno o de los centros económicas, usted es un/a terrorista. Si por el contrario, usted es una “persona blanca” haciendo lo mismo usted es un/a turista. Esto es lo queconocemos como la construcción social del crimen.

Este tejemaneje del racismo, etnocentrismo y xenofobia por un lado es una manera de validar y justificar la opresión y exclusión de personas que no nos simpatizan y por otro lado pretende ocultar otras verdades. Por supuesto, hay que reconocer en todo este meollo que tanto el gobierno como los medios de comunicación –dos empresas que producen y promueven mitos y los mercadean a través de una ideología de control como si fuesen verdades- siguen en su campaña de impulsar los intereses de la clase dominante y gobernante.

Véalo de esta manera. Durante esta semana pasada fueron arrestadas dos personas, una en el Condado de Queens de la ciudad de Nueva York y la otra en la capital del estado de Nueva York, Albany. La primera persona, Kamran Katar, fue arrestada por haber tomado fotos, en Carolina del Norte, de unas facilidades del gobierno. Lo arrestaron y su foto salió en los diarios como un supuesto terrorista.

La otra persona, Iman Yassin Muhiddin, fue arrestada porque es sospechoso de lavar dinero con la intención de comprar misiles que serian utilizados para acciones terroristas. Su foto salió también en los diarios como un supuesto terrorista. Todas estas acusaciones están basadas prácticamente no en datos concretos sino más bien en sospechas.

¿Que los hace sospechosos? Entre otras cosas son musulmanes y a la misma vez no son inmigrantes blancos europeos. Como estos no son los únicos casos que existen, me tomo la libertad de recordarles lo sucedido con José Padilla, un Boricua acusado de ser miembro de los Talibanes y de haber llegado a Estados Unidos con intenciones de llevar a cabo acciones terroristas. Como los dos anteriores, fue encarcelado y los diarios lo reportaron com terrorista. Esto tres casos en particulares fueron mercadeados en los medios de comunicación por el gobierno de Bush como una manera de protegernos de un supuesto terrorismo. 

Sin embargo, el caso de William Krar, un ciudadano estadounidense, blanco anglosajón y cristiano de Texas quien se declaró culpable el pasado mes de noviembre y fue sentenciado a 11 años de prisión -junto a suesposa- este pasado mes de mayo de 2004 sigue siendo una de confabulación escandalosa porparte de los medios de comunicación y del gobierno.

Durante su arresto a este señor se le ocupó nada más y nada menos que explosivos químicos, 100  bombas convencionales, un arsenal de armas automáticas, silenciadores y más de 1 millón de balas.  Como si fuese poco, también se le encontraron identificaciones falsas para tener acceso al edificio de las Naciones Unidas. Cuando se llevó a cabo el arresto del Sr. Krar, tanto Bush como los medios de comunicación ignoraron los colores de alerta a la ciudadanía. Ahora yo me pregunto. ¿Por qué el FBI no salió a arrestar a estos grupos de supremacía blanca o ¿paramilitar a los que el Sr. Krar pertenece?; ¿Por qué no salieron a destruir sus campos de entrenamiento en Texas?  ¿Por qué no se nos informó de un supuesto plan terrorista con las Naciones Unidas? Porque este tipo de terrorismo domésticollevado a cabo por los grupos de supremacía blanca, KKK y/o paramilitares no solo es aceptado, sino también protegido por el gobierno porque estos promueven la ideología de la supremacía del hombre blanco.

Que no se nos olvide el caso de Timothy McVeigh y la destrucción del edificio federal en la ciudad de Oklahoma, en donde 169 personas fueron asesinadas. Curiosamente hasta el día de hoy se sigue diciendo que McVeigh –un miembro de los gruposde supremacía blanca entrenado por el gobierno de Estados Unidos- fue acusado de poner bombas y no de terrorista. De hecho, el juicio no fue por ser terrorista o de conspiración sediciosa –o sea, la intención de derrocar el gobierno de Estados Unidos por la fuerza.  Antes de ser ejecutado, dizque arregló su vida con su Dios cristiano para de esta manera ir al cielo.

A esta lista de terroristas domésticos podemos sumar personas del liderato del exilo cubano quienes son protegidos/as por el gobierno y a la misma vez entenados/as y financiados/as para cometer acciones terroristas dentro y fuera del territorio estadounidense. De estas atrocidades el pueblo cubano en Cuba ha sido víctima por más de 40 años.

Estos terroristas con impunidad, quienes son responsables del terrorismo doméstico siguen haciendo lo que les da la gana mientras el gobierno y los medios de comunicación, más allá de protegerlos y financiarlos, nos entretienen con las historietas espeluznantes de Osama bin Laden, los Talibanes y musulmanes. Mientras seguimos señalando a estos/as terroristas seguimos construyendo la paz con justicia.

P. Luis Barrios

Iglesia San Romero de Las Américas

New York, New

Agosto de 2004

Lbarrios@jjay.cuny.edu