EL PROBLEMA DEL TOMATE Y DE LA AGRICULTURA CANARIA.

Por dos veces se han manifestado en estos días en las calles de las capitales canarias, los agricultores y ciertos políticos así como gentes que van a las manifestaciones sin saber porqué ni a cuenta de qué. Me recuerda esto las manifestaciones organizadas por el franquismo por lo de Gibraltar, por el boicot de la ONU al régimen de Franco o en los aniversarios del fatídico 18 de julio. Veinticinco años después se sigue aquí en Canarias engañando al pueblo y llevándolo a manifestar para que pierda su fuerza por la boca dando gritos como en los partidos de fútbol.

El problema de la agricultura canaria, de nuestro sector primario, es lo bastante trágico como para tomarlo muy en serio ya que el futuro cercano es fácil de dibujar: su desaparición inmediata. La metrópoli, desde hace tiempo, ha preestablecido el futuro de esta colonia africana con el visto bueno de Bruselas, de la Unión Europea y de las multinacionales del turismo. Canarias es la colonia africana más cerca de Europa, unas tres horas de avión, y está condenada a servir de lugar retiro a los ricos europeos y de diversión a la juventud europea drogadicta y alcohólica, que pasa una semana aquí por un puñado de libras. Toda esta infraestructura turística necesita servicios y servidores y que mejor que sacarlos de los trabajadores canarios del campo que cada día van engrosando el paro y de la masa nueva que llegará cuando se destruya la agricultura. Lo peor de todo es que la mayoría de los actuales políticos canarios saben esto y están de acuerdo con esta solución, pero para el pueblo ignorante que los sigue, tienen siempre preparadas unas cuantiosas lágrimas de cocodrilo o soluciones demagógicas de señalar con el dedo a países extranjeros como Marruecos, para seguir engañando al pueblo.

A pesar de todo, Canarias y su agricultura tienen solución, pero no si seguimos como territorio colonial. El futuro de Canarias es convertirse en Nación soberana pero mientras tenemos que buscar soluciones drásticas que no hipotequen nuestro futuro. La primera es que desde ahora pongamos sobre la mesa el convertirnos en Tercer Estado, teniendo relaciones directas con la Unión Europea, a pesar de que somos una colonia de España. La vía, el camino que establecieron los territorios daneses de las Islas Feröe y Groenlandia. Estos territorios negocian directamente con Bruselas sin pasar por el gobierno de Copenhagen; esto se logró porque sus parlamentos así lo decidieron, abriendo así el camino a futuros territorios coloniales como Canarias.

El problema es que en el Parlamento Canario dominan los partidos de la metrópoli y sería necesario el voto de la mitad mas uno para exigir de Bruselas que a Canarias se la considere Tercer Estado. Como es lógico el PP y el PSOE, partidos españoles se opondrán a ello puesto que defienden la política colonial de la metrópoli. Por otro lado la COCA deberá concienciarse y saber que si fuéramos Tercer Estado, Canarias podría negociar con la UE en Bruselas, plantear los problemas del plátano y del tomate y el resto de nuestra agricultura en conversaciones directas con Bruselas y buscar soluciones que beneficien nuestro futuro, sin pasar por Madrid ni que España intervenga en estas conversaciones y futuros acuerdos. De esta manera, garantizaremos el futuro de nuestra agricultura y prepararíamos a Canarias ya como Tercer Estado para plantear el establecimiento de nuestros justos y legítimos derechos nacionales que deben de resolverse necesariamente en Nueva York, sede de las Naciones Unidas.

Si nuestro Pueblo no comprende esto ya sabe cual será su triste futuro.

A. Cubillo Ferreira, Presidente del Congreso Nacional de Canarias.

Añaza, febrero del 2.000