Valleseco contra el olvido
Incrustado en la tierra, frente al mar, Valleseco siempre ha sido parte importante de Santa Cruz, si bien es cierto que, en muchas ocasiones, no se ha sentido reconocido y correspondido de la debida manera. Durante siglos, estos pagos de Anaga fueron atalaya desde la que se vigiló y cuidó por la tranquilidad y el desempeño diario de los vecinos, hostigados comúnmente por ataques de corsarios y marinos do otros países. Más recientemente, los mayores hemos podido ver, para nuestro gozo, como nuestros hijos e hijas, partiendo de nuestras viejas costumbres, han convertido al barrio en referente de una manera de vivir, con un modelo de relaciones colectivas abierto, activo y participativo como pocos en la capital, siendo protagonista y testigo en la defensa, a modo de baluarte, de unos valores ciudadanos de solidaridad y respeto que, por más propios y característicos de Valleseco, lo son también del conjunto de la ciudad de Santa Cruz.
Si entonces Valleseco era primera línea de playa ante el peligro representado por los piratas que venían del mar para atacar las costas, hoy, algunos de esos piratas están en tierra, hablan cristiano y amplían sus objetivos y medios con la agresión de playas, la construcción de muelles deportivos y la destrucción del litoral. Entre los de antes y los de ahora han cambiado sus uniformes, pero perdura la misma impunidad para actuar sin contar ni con los ciudadanos ni con las leyes, además de su desprecio ante el rechazo y la capacidad de respuesta del pueblo a su forma de proceder. Valleseco, el mar y la playa han sido sinónimos para muchos vecinos y vecinas con los muelles y naves carboneras a las puertas de una Santa Cruz que ya casi no existe pero que no se olvida. El muelle recreativo que se construye en la Escuela Náutica, sin licencias ni permisos, quiere sumergimos en el olvido.
Contra esa falta de memoria de unos y otros; contra los que ignoran que las normas y los compromisos son para cumplirlos; contra los que no recuerdan que la playa, el muelle y las naves carboneras han sobrevivido y alcanzado la calificación de Bien de Interés Cultural gracias a la lucha y el trabajo de un barrio entero, organizado y concienciado durante mucho tiempo; contra los que ocultan que construir un muelle recreativo afecta a la playa; contra los que se desentienden de la necesidad de mejorar y acondicionar la playa de Valleseco, de disfrute vecinal, para la cual existe un proyecto desde hace años, contra todos esos nos adherimos con este manifiesto.
Defenderemos la inmediata paralización de la obra de construcción del muelle que se viene realizando en las inmediaciones de Valleseco. Defenderemos que toda la playa de Valleseco, hasta Ligrasa, sea la segunda playa de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife.
Es un honor para todos nosotros recibir a la ciudadanía de Tenerife, a nuestros vecinos y vecinas de Santa Cruz, a todos los que hoy nos acompañan, y nos sentimos más felices y seguros con el nacimiento de la Asamblea por Tenante, que velará por el desarrollo que el pueblo necesita.
Comisión de Defensa de la Playa de Valleseco