La venganza de Al Qaeda

FERNANDO BRUQUETAS

Ayer, 13-3-04, fue un día dedicado a la reflexión y todos lo hemos hecho, pero también hemos discutido y llorado lo nuestro; porque hemos tenido que reflexionar con dolor pensando quién había sido y por qué.

Si el Gobierno y el Partido Popular no hubieran quebrado de forma casi irremediable el diálogo con la Oposición y con todas las fuerzas democráticas de este país, ahora no estaríamos ante el dilema de quién protagonizó el atentado del 11 M, porque eso tendría muy poca importancia; sin embargo, tal como están las cosas es necesario saber la verdad, ya.

En otras ocasiones ha bastado un sólo vistazo a los restos para conocer a los autores. Y ahora también, pero lo silencian para que no enturbie una campaña electoral que el PP considera vital para sus intereses de partido, aunque la suspendiera irremediablemente ante el horror de Atocha.

De cualquier manera, asusta el silencio de los responsables del Ministerio del Interior y del Portavoz del Gobierno, así como sorprende que dejen caer en todas sus intervenciones televisivas que piensen que fue ETA. No se entiende.

Sobre todo, no se entiende después de que ETA haya dicho que no fue por activa y por pasiva, cuando podría interesarle muchísimo que se le adjudicara este atentado; ya que tras el horror estaría la demostración de fuerza con la que querrían y podrían presionar al Gobierno y al resto de la sociedad. No se entiende.

Además, si le adjudicáramos el 11 M a ETA todos estaríamos perdidos y postrados ante la banda terrorista, incluido el Gobierno de España, porque demostraría que su lucha antiterrorista es un fracaso, porque pese a lo que digan, muy poco se habría conseguido o casi nada; ya que en el punto en que nos hallamos, ahora estamos mucho peor que antes; pues de los ataques selectivos a determinados colectivos habríamos pasado al atentado indiscriminado y multitudinario contra todos.

Así que no se entiende que sigan adjudicándoselo a ETA, porque esa teoría no beneficia a nadie, excepto a1 PP que puede obtener la mayoría absoluta si logra movilizar al electorado indeciso a su favor y ésa parece ser la estrategia del Gobierno en este momento. Es triste tener que reconocer que el Gobierno de la nación sea capaz de hacer semejante cosa, pero no existe otro argumento más verosímil.

La tesis de la autoría de ETA cae por su propia base: No son sus tácticas, no coinciden los datos sobre infraestructura, logística, explosivos utilizados ni nada de nada, excepto que son capaces de sembrar el terror.

Cuando los ministros afirman que fue ETA porque ya lo había intentado en la estación de Chamartín, se olvidan que allí les salió mal, porque los detuvieron y, en el caso de que hubiesen sido ellos, ahora lo celebrarían y, sin embargo, lo niegan. Además, Herri Batasuna no sólo lo niega, sino que ha condenado un atentado por primera vez en la Historia. Algo es algo.

Y por otro lado tenemos que Al Qaeda ha reivindicado la Matanza del 11 M cuatro veces. En las cuatro ocasiones los ministros de Aznar han respondido que lo dudan, porque quienes lo dicen no tienen credibilidad. Lo mismo que dicen de ETA cuando niega su participación. Así que de nuevo no se entiende.

¿Por qué el Gobierno de España es el único que no se lo cree?

¿Acaso Aznar y su gobierno no son capaces de ver en la Matanza de Atocha la venganza de Al Qaeda?

Todas las televisiones y periódicos del mundo dan como autores del atentado al terrorismo islámico, y aquí estamos esperando que el Gobierno diga a quién hay que culpar. Esto no había pasado nunca.

A quien dice que sí lo hizo no se le cree, y a quien lo niega tampoco se le cree. No lo duden, estamos ante un dilema por los temores del PP al resultado de unas urnas que sabiendo la verdad podrían ser adversas.