En relación a la voz "Guanche"

Francisco P. De Luka

El étimo"Guanche" es un nombre exclusivamente dado a los habitantes de Tenerife, aunque posteriormente los autores franceses S. Berthelot y R.Vernau lo extendieran a todo el Archipiélago a partir de la mitad del s. XIX para designar a los primeros habitantes de Canarias (E. Serra, 1961).

La etimología del vocablo "Guanche", al igual que "Tenerife", se sustenta de manera clara, según nuestra propuesta, en la actividad volcánica de la isla como ahora a continuación expondremos. Para ello procedamos a la descripción de los diversos procesos eruptivos insulares inmediatamente anteriores a la finalización de la Conquista, según Hdez. Pacheco y A.Valls (Natura y Cultura, 1997:153):

-Erupción de 1430:

Localizada en el Menceyato de Taoro, según la tamusni o tradición oral isleña.

La voz "Guanche" como tal aún no había aparecido en ningún documento del siglo XIV ni en lo que había transcurrido del siglo XV. Sí es probable que los naturales de Tenerife denominaran ya a la isla como "la del infierno" (en alusión a anteriores erupciones), en lengua tamazight, a través del conocido vocablo Chinech, Chinet, Chineche en sus diversas variantes. Entre los touaregs del Ahaggar argelino existe la voz "echched"= ser malo, fatídico (persona, animal o cosa; moralmente o físicamente: gusto, olor, sabor) (Ch. Foucauld, II, 511), en este caso relativo a la actividad volcánica del Teide o de otros volcanes de la isla y la subsiguiente expulsión de lavas que producían el lógico temor entre sus habitantes.

Sugerimos la forma compuesta Ti-n-echched= "la, las (tierras) del malo,fatídico", en donde el fonema "Ti" es el pronombre demostrativo plural y singular femenino "la de o las de " y "n" la preposición genitiva amazigh "de" de pertenencia. La evolución fonética sería:

Tienechched <> Chineched <> Chineche, por pérdida de la primera vocal"e", por apócope de la "d" final y por un proceso de palatización de la consonante dental "t" que deriva en el sonido "ch" típicamente canario, al castellanizarse el término.

Observamos aquí,como en tantos otros topónimos isleños (El Cabezo, Mña. Barbuda, Narices, Madre del Agua), una serie de asimilaciones metafóricas de los lugares geográficos a las características físicas o morales humanas, muy común entre los touaregs y otras poblaciones bereberes. Como ejemplos, a las flores se las denomina "tittawin ichkan" = "los ojos de las plantas; al eco: "awal n wazeru"= "palabra de la roca"; al arco iris: tislit n wanzar"= "novia del dios lluvia", etcétera.

En la tradición del Sur de Tenerife aún se oyen expresiones de los más viejos aludiendo al "Chinechi" o "Chineche" al morir una mala persona: "este va al Chineche" (infierno) o "anda a lo más hondo de Chineche". En la toponimia insular existen "los subterráneos imaginarios de llamas", que suponían los guanches partían del mismo Teide en todas direcciones, lo que explicaría Barranco del Infierno, El Infiernillo, etcétera. (M.Fariña, en "Hª del Pueblo Guanche, I y II", 290-278).

Por nuestra parte señalemos que por encima del nacimiento del Barranco del Infierno, Adeje, existe el topónimo"Ifonche" o "Afonche" (Data del año 1557) cuyo paralelo primigenio encontramos en las formas imazighen If-n-echched, af-n-echched= "lo que sobrepasa (por encima) de lo malo", siendo las partículas "If", "Af" la formulación verbal "sobrepasar", entre los Iziyan del Marruecos Central. Esto probaría de una forma clara la existencia de actividad volcánica relativamente reciente (Atlas Interinsular Can., J. C. Carracedo, 1990:40) en la zona de Adeje, aparte de otros posibles lugares en la isla.

Erupción de 1492:

Localizada al S.E. del Pico Viejo, según fuentes de Cristóbal Colón. Probablemente fuera vista por el genovés en su viaje hacia La Gomera viniendo desde Gran Canaria, navegando por tanto frente a las costas tinerfeñas de la vertiente sur. Nos inclinamos a pensar que esta erupción fue determinante en la génesis de la voz"guanche", por los argumentos que expondremos a continuación.

En la Pesquisa de Pérez de Cabitos, mandada por los Reyes Católicos y redactada en 1477 sobre la viabilidad de la conquista definitiva de las islas que faltaban: G. Canaria, La Palma y Tenerife, aún no aparece la palabra "guanche". Por otro lado, es en las Crónicas de la Conquista: Ovetense, Lacunense y La Matritense (Morales Padrón, 1978) en donde se documenta por primera vez la voz "guanche" para nombrar sólo y específicamente a los habitantes de Tenerife. Estas Crónicas fueron redactadas tiempo después de la Conquista definitiva de todas las Islas (1496) y concretamente de La Ovetense, donde se recoge la intención de Alonso F. de Lugo de conquistar La Palma y Tenerife desde Gran Canaria, cree F. Morales Padrón que se redactó su original alrededor del año 1525.

Por otra parte, vinculado a nuestro juicio con la actividad eruptiva de la isla, reparamos en el topónimo Arafo. Esta voz aparece por primera vez en la Data de Tenerife nº 1251, año 1504 (E. Serra, 1978) y por tanto anterior a la erupción del volcán Mña. Las Arenas o de Arafo, en 1705. El análisis de dicha voz tinerfeña nos conduce al originario touareg del tahaggart "araffu"= "hecho de romper menudo", "pedacitos", (Ch. Foucauld, IV, 1584) ya apuntado por A.Cubillo (1980), con quien coincidimos en su traducción, aunque por nuestra parte lo relacionamos con la actividad volcánica al estar asociado el topónimo tinerfeño con los piroclastos basálticos, bombas, escorias, etcétera, como productos propios de la erupción, es decir, fragmentos o "pedazos" de todos los tamaños que caerían por miles en el lugar y que originarían el vocablo geográfico vinculado al Malpaís de Arafo, que aparece en la Data antes citada como lindante con el Barranco Ayavingo o Amance (derivado de la voz tuareg del Air: amanzer= "verde", relativo al manto vegetal verde que seguramente cubría el barranco; cerca se encuentra Monte Verde).

De lo anterior se infiere la posibilidad de una erupción al final del s. XV o principios del s. XVI en la zona de Güímar-Arafo, que pudo coincidir o no con la de 1492, o que incluso pudo ocurrir cien años antes, en 1393-1394 (H. Pacheco-A. y Valls, 1978), erupción citada por navegantes vizcaínos para la isla de Tenerife, aunque sin ubicar la localidad. En todo caso entre los s. XI (época de Archinife) y s. XV pudo haber erupciones en la isla. Estos fenómenos volcánicos no fueron recogidos suficientemente por los cronistas, pero con toda seguridad serían divisados desde la isla de G. Canaria al menos en dos puntos: el S.E. del Pico Viejo y la zona Güimar-Arafo. Estrechando aún más el círculo cronológico en que pudo generarse la voz "guanche", esta aparece por primera vez en dos documentos de 1498: en el Acta nº 19 del Cabildo de Tenerife, de 26-1-1498 (F. Rerum Canariorum I, 1949), primero y en la Data nº 647 del 9-3-1498, después, en relación con los guanches alzados y en un repartimiento de tierras, respectivamente.

Visto todo lo anterior,el análisis de la voz "guanche" nos conduce igualmente a un término amazigh relacionado con el volcanismo: Wa-n-echched= "este, el del "malo", fatídico, "el (hijo de la tierra) del volcán", sobretodo en clara alusión al Teide, en donde "wa" es el demostrativo masc. sing. Ya el autor A. Cubillo (1980) apunta la voz tuareg "echched" para explicar "Teide o Echeide", alusivo al volcán, "el malo o fatídico", solución con la que concordamos plenamente.

Por lo tanto la voz isleña se habría generado entre 1492 (año de la última erupción conocida antes de la conquista) y 1498, año en que aparece por primera vez en un documento del Cabildo. La evolución fonética es clara al respecto: Waenechched <> Waneched <> Guanche, por la pérdida de dos "e" y por apócope de la "d" final, a causa de la contracción castellanizante posterior.

Un término similar recogió el cronista Sedeño para los habitantes de Tenerife: "Guanchinet" (Morales Padrón, 1978), asociado al compuesto primario touareg "Wa-n-ti-n-echched"= "este de la o las (tierras) del malo (volcán), donde la "t", una vez más, equivale a la "ch" canaria, de evolución: "Waentienechched <> Wanchineche <> Guanchineche <> Guanchinech <> Guanchinet", asímismo por contracción vocálica y apócope de la "d" y la "e" finales.

En conclusión, creemos que fueron los canarios de Tamarant o G. Canaria que ayudaron a Lugo en la conquista de Tenerife en 1494 los que emplearon por primera vez la voz amazigh "guanche" para referirse a los naturales de nuestra isla, en plena lucha contra los españoles. Es muy probable que lo hicieran para nombrar a una tercera persona (el tinerfeño) cuando se dirigían hablando a los europeos diciéndoles que él era "el del volcán", "el de la tierra del malo (volcán)" o "el del Teide". Entre ellos, los llamados "lenguas" o intérpretes que llevó Lugo consigo desde Gran Canaria (Guillén Castellano y Pedro Maninidra) los cuales, según se deduce, debían conocer también el dialecto tahaggart, lo que prueba una misma zona de procedencia continental y por tanto la unicidad de la lengua tamazight hablada en Canarias, como se prueba por la multitud de vocablos, topónimos y antropónimos que se repiten en todas las Islas, como ya veremos en sucesivos trabajos, y que en cierta forma desmiente a los autores que afirman que en cada isla se hablaba un dialecto que hacía imposible el entendimiento entre ellas.